Especial I Guerra Mundial, Historia 


El “Cerrojo” de Lieja

Ante la perspectiva de una guerra en dos frentes, ante Francia y Rusia, Alemania optó por una estrategia agresiva contra uno de ellos mientras contra el otro adoptaba una de contención, amparándose en la lentitud de la movilización del gigante ruso.

Mortero Skoda de 305 mm son su dotación al completo.

Mortero Skoda de 305 mm son su dotación al completo.

Así, el jefe del Alto Estado Mayor Imperial, Alfred von Schlieffen, diseñó el plan que llevaría su nombre y que, a imitación de la táctica usada por Aníbal durante la batalla de Cannas, buscaba el envolvimiento de una parte sustancial del ejército enemigo. Schlieffen, adoptando la idea del envolvimiento estratégico diseñada por Moltke el viejo durante la guerra franco-prusiana de 1870, planeó un amplio movimiento circular del ala derecha del ejército alemán, reforzada para su misión, que pasaría por territorio belga y, tras dirigirse al sur, sobrepasaría París por el oeste y establecería una línea defensiva al sur de la capital francesa, momento en el cual se enviaría buena parte de las unidades al este para enfrentarse a los rusos.
Mientras, el ala izquierda germana intentaría atraer a las fuerzas que compondrían el previsible ataque francés para recuperar Alsacia y Lorena, perdidas en 1870, de modo que no pudieran intervenir más al norte.
Volviendo al ala derecha alemana, su extremo lo componían los ejércitos primero de Von Kluck y segundo de Von Bullow, con un total de 34 divisiones. Ambos ejecutarían el movimiento envolvente más amplio y marcarían el ritmo general del avance. Debían atravesar Bélgica y avanzar hacia el sur.
Sin embargo, todas las líneas de ferrocarril que unían Alemania, Bélgica y el norte de Francia pasaban por una única ciudad: Lieja. En esta ciudad se daban la mano cuatro líneas de tren y cinco puentes sobre el Mosa, de modo que la hacían el punto de paso múltiple del río más importante.
Así, el primer ejército necesitaba tomarla para poder efectuar el avance previsto. Aunque las unidades de infantería podían dejarla de lado, sus trenes de bagaje y de artillería necesitaban paso libre por los puentes y acceso al ferrocarril.
Si bien se esperaba que Bélgica no combatiera o lo hiciera de un modo testimonial, se desgajó del segundo ejército una fuerza de seis brigadas y dos divisiones de caballería provenientes de diferentes cuerpos de ejército que, puesta bajo el mando del general von Emmich, constituyó el Ejército Especial del Mosa, cuya función era la toma de la ciudad. Sin embargo, este ejército no contó con las piezas superpesadas de artillería que podrían haberle dado la victoria rápidamente.

Mapa del perímetro fortificado de Lieja.

Mapa del perímetro fortificado de Lieja.

Por su parte, la ciudad fortificada de Lieja contaba con un círculo de fuertes y reductos exterior que había sido diseñado por el ingeniero Brialmont y que se articulaba en torno a seis fuertes en la orilla derecha del Mosa y otros seis en la izquierda. El complejo lo defendía una guarnición de 400 hombres por fuerte, más la 3ª división de infantería del ejército de maniobra belga. Todo bajo las órdenes del general Leman.
El 4 de agosto de 1914, los alemanes cruzaron la frontera belga y, al final del día, tomaban posiciones alrededor del norte y del este del complejo fortificado. Durante la noche procedieron al bombardeo de los cuatro fuertes más orientales sin obtener ningún resultado reseñable. Durante la aproximación, comprobaron que los ingenieros belgas habían volado todos los puentes sobre el río, lo que hizo aún más importantes los situados en Lieja.
El día 5 se llevó a cabo el asalto masivo de infantería planeado para la toma de la ciudad. Los infantes adoptaron las formaciones propias del siglo XIX, hombro con hombro, que no preveían el efecto devastador de las ametralladoras. La carnicería a que dio lugar, sería paradigmática de lo que la Primera Guerra Mundial representaría. Obviamente, el sacrificio en vidas no conllevó beneficio táctico alguno.
A lo largo del día, Erich Ludendorff, que actuaba como observador de Von Bullow en el Ejército Especial del Mosa, asumió motu propio el mando de la 14 Brigada (Bda) tras la muerte de su general, von Wussow.
El día 6 se reanudaron los combates y la 14 Bda penetró el perímetro defensivo entre los fuertes Fleron y D’Evegnée, quedando aislada en el interior del mismo.
Esa noche se ofreció la posibilidad de que Lieja se rindiera, en caso contrario la ciudad sería bombardeada por zepelines. Ante la negativa, el LZ-6 cumplió la amenaza lanzando 13 bombas que mataron 9 civiles e inaugurando, tristemente, lo que sería la tónica general de todo el siglo XX: el bombardeo de terror.

LZ-6 Bombardeando Lieja.

LZ-6 Bombardeando Lieja.

La noche del 6, también, la artillería de campaña abrió fuego sobre la ciudadela. Leman, dando la ciudad por perdida, ordenó a la 3ª división que evacuara Lieja y decidió concentrar la defensa en el perímetro, dejando la ciudad sin tropas.
Al día siguiente, los alemanes tomaron Lieja. 3 Brigadas más rompieron el perímetro y se unieron a Ludendorff. Mientras tanto, se comprobó que el fuego artillero no hacía mella en las fortificaciones.
El 8 se capturó el fuerte Barchón y aún caería el fuerte D’Evegnée antes de que las piezas superpesadas a las que se había decidido recurrir, entraran en acción.
En la carrera entre protección y potencia de fuego que se venía librando desde tiempos inmemoriales entre los ingenieros dedicados a diseñar fortificaciones y los que se dedicaban a la innovación artillera, la potencia de fuego había ganado en 1914. La compañía Krupp había fabricado un cañón de 420 mm capaz de ser trasladado al frente.
Igualmente, varios morteros Skoda de 305 mm fueron cedidos a los alemanes por Austria-Hungría mientras terminaban de fabricar sus propias piezas.
El día 9 se tomó la inevitable decisión de enviar los cañones desde Essen. También se retrasó el avance de Von Kluck del 10, como estaba previsto, hasta el 13.
El día 12, los cañones entraban en posición y la captura del resto de los fuertes se fue sucediendo. El 14 habían caído todos los del sector oriental, con lo que, el primer ejército pudo dar comienzo a su movimiento.
En el fuerte Loncin, se capturó a Leman tras un intenso bombardeo: el general fue encontrado inconsciente bajo una viga y, al recuperar la consciencia hizo firmar un papel a sus enemigos especificando que él no se había rendido.
El 16 se rendían los dos últimos fuertes y Lieja caía definitivamente.
A lo largo de las siguientes semanas el plan 1905 (versión del Plan Schlieffen) fracasaría debido a diversas razones entre las cuales se encontraría el retraso ocasionado por la resistencia de la plaza fortificada de Lieja. En reconocimiento, los franceses otorgarían a la ciudad la Legión de Honor.

 

Vía| Saéz Abad, Rubén: Bélgica, 1914. Ludendorff rompe el cerrojo de Lieja”. HRM Ediciones, Zaragoza 2014.

Imagen| Skoda; Mapa fuertes de Lieja; Zepelin

En QAH| Especial Primera Guerra Mundial (1914-1918); ¿Cuál fue el plan de ataque de Alemania durante la I Guerra Mundial? El Plan Schlieffen

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