Neurociencia 


El cerebro dormido: Funciones del sueño.

por qué necesito dormirComo dijimos en el artículo anterior, a pesar de que el sueño es un estado de reposo, las células del sistema nervioso central están activas tanto en la vigilia como en el sueño. Aunque como ocurre en el resto de sistemas, su funcionamiento durante el sueño tiene características peculiares, distintas a las que se expresan en la vigilia.

Actualmente sabemos que el sueño no es, como se pensaba, un proceso estático sino un fenómeno activo, elemental e indispensable, cuya privación supone una disminución funcional general, que conlleva trastornos neurológicos y del comportamiento que pueden llegar a causarnos incluso la muerte. Pero a pesar de los adelantos en neurofisiología, aún no sabemos con certeza por qué el cerebro necesita dormir. Lo que sí sabemos con seguridad, como hemos dicho, es que el cerebro no deja de funcionar nunca y la privación de sueño conlleva consecuencias negativas para nuestro organismo, algunos de estas consecuencias son: fatiga, trastornos de atención e irritabilidad, disminución de la capacidad de discriminación, aparición de alucinaciones y trastornos del equilibrio, la visión, el lenguaje y las capacidades cognitivas.

Además, como se ha visto en los estudios realizados hasta el momento, el electroencefalograma de los sujetos privados de sueño muestra un declinar del ritmo alfa. Los sujetos voluntarios que se sometieron a privación de sueño total no pudieron mantener más de 10 segundos de este ritmo en reposo. Además, son frecuentes los episodios de ondas delta y theta.

Se han propuesto múltiples teorías acerca de función del sueño. Para algunos, el sueño no REM se encargaría de la restauración corporal y el sueño REM del cerebral. Según otras teorías, el sueño tendría una función protectora tanto de la corteza cerebral como del organismo en su conjunto. Otras atribuyen al sueño funciones como la de conservar energía, contribuir a la maduración cerebral y consolidar la memoria. Algunas de estas teorías son:

Teoría adaptativa: es la más antigua. Según esta teoría dormir por la noche nos facilitaría la supervivencia al mantenernos inactivos y por tanto alejados de los depredadores nocturnos, ya que en este momento somos más vulnerables.

privación de sueño

Teoría de la reparación corporal y neurológica: esta teoría incide en la capacidad del sueño para restablecer procesos bioquímicos, físicos y neurológicos que se han ido degradando durante la vigilia, como la reparación de tejidos, la síntesis de proteínas, la relajación y crecimiento muscular, el aumento del número de anticuerpos del sistema inmunológico, relajación muscular, mejora de la oxigenación,…

En este sentido destaca el hallazgo de investigadores del Centro Médico de la Universidad de Rochester (EE. UU.) que descubrieron que, cuando un ratón duerme, los espacios entre las neuronas de su cerebro se ahuecan en un 60%, aumentando la circulación entre el fluido intersticial y el líquido cefalorraquídeo, facilitando así la eliminación de toxinas como la proteína beta-amiloide, cuya acumulación en placas es un signo de la enfermedad de Alzhéimer.

Teoría de la conservación de la energía: según esta teoría, el sueño supone una reducción del gasto energético, ya que al dormir por la noche se produce un descenso en la temperatura corporal y de las necesidades calóricas en un momento del día en que es más difícil encontrar comida

Un estudio realizado por investigadores de las universidades de Denver y de Colorado en Boulder (EE. UU.) y publicado en 2010 en la revista The Journal of Physiology determinó que gastamos un 7% más de energía si permanecemos despiertos durante 24 horas que si nos ceñimos a un plan de 16 horas de vigilia y ocho horas de sueño

Teoría de la consolidación de la memoria: esta teoría relaciona el sueño REM con procesos de memoria y aprendizaje mediante mecanismos activadores generales que promueven la síntesis de proteínas.

La privación del sueño REM dificulta el recuerdo del aprendizaje de la vigilia anterior y del día siguiente, pero no altera la consolidación de aprendizajes simples. Igualmente, se ha descubierto que determinadas situaciones de aprendizaje o situaciones nuevas, críticas o que requieren mayor dosis de atención, así como situaciones emocionalmente importantes, generan un incremento de la proporción de sueño REM.

 

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Imagen | Por qué necesito dormirPrivación de sueño

En QAH | El cerebro dormido (I): Fases del sueño, ¿Por qué dormimos?

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