Neurociencia 


El cerebro dormido (I): Fases del sueño

sueño¿Qué pasa en nuestro cerebro mientras dormimos? Durante mucho tiempo se pensó que al dormir el cerebro simplemente se desconectaba. Hoy sabemos que esto no es así, mientras dormimos el cerebro sigue activo y pasa por distintas fases o etapas.

El sueño tiene distintos grados de profundidad, y cada una de las etapas presenta modificaciones fisiológicas concretas. En función de la actividad eléctrica del cerebro durante el sueño se distinguen 5 fases bien definidas. Las 4 primeras pertenecen a lo que llamamos sueño NREM (No REM) y la última se corresponde con el sueño REM, llamado así por sus siglas en inglés “Rapid Eyes Movements”.

Vamos a ver las principales características de cada una de las fases:

Fase I: somnolencia o adormecimiento. Es un estado intermedio entre estar despierto y dormido. En el EEG (electroencefalograma), se observa que en esta etapa desaparece el ritmo alfa, típico del estado de vigilia. La tensión muscular decrece y la respiración se suaviza. No se observan movimientos oculares, o si los hay, son muy lentos.

Fase II: sueño superficial o ligero. En esta fase hay una disminución mayor del ritmo del EEG, las ondas se vuelven más largas y regulares. Se bloquean todos nuestros sentidos, aunque el sueño en esta etapa todavía no es del todo reparador.

Fase III: sueño medianamente profundo. Las ondas cerebrales aumentan en tamaño y lentitud. Las funciones de todo el organismo en su conjunto son cada vez más lentas. En las fases II y III aparecen los típicos husos del sueño y los complejos K, fenómenos de los que es responsable el núcleo reticular del tálamo.

Fase IV: sueño profundo, de ondas lentas. Se entra en la total inconsciencia. Las ondas cerebrales se vuelven extremadamente largas y suaves. Es la fase más reparadora y donde logramos el sueño más profundo. En la instauración de esta fase del sueño intervienen, entre otras estructuras, la corteza prefrontal y el núcleo dorsomedial del tálamo.Fases del sueño

Estas 4 etapas se denominan en su conjunto sueño No REM (NREM).

Fase V: sueño paradójico. En esta fase, estructuras encefálicas profundas como la formación reticular activadora producen una activación cortical que da lugar a una desincronización del EEG, que recuerda al estado de vigilia. Se observan movimientos oculares rápidos dependientes de la actividad de estructuras cerebrales profundas, como la formación reticular pontina y se produce una atonía (desaparición del tono muscular) de la que son responsables estructuras como la formación reticular bulbar y el locus coeruleus.

Esta última fase es la que denominamos sueño REM, donde se producen los sueños vividos, intensos y ricos en contenido, colorido y sensaciones. Parece el sueño REM que sólo se produce en algunos mamíferos en los que la corteza cerebral se encuentra más desarrollada.

De la instauración del sueño REM son responsables estructuras troncoencefálicas.

Durante el sueño NREM se produce una desactivación progresiva de la formación reticular activadora junto a una inhibición de las neuronas relé talámicas, lo que significa que las estimulaciones sensoriales han de tener un determinado umbral para provocar el despertar, ya que en el sueño, y sobre todo en la fase de sueño profundo, no hay conciencia de lo sensorial.

A grandes rasgos, podemos decir que los mecanimos del ciclo vigilia-sueño son regulados por una compleja red neural en la que son importantes la corteza cerebral, el prosencéfalo basal, el tálamo y el tronco del encéfalo.

Las fases del sueño NREM y REM se alternan sucesivamente, de cuatro a cinco veces por noche. El ciclo completo de REM y NREM dura unos 90 minutos. Cuando terminamos un ciclo pasamos por un periodo o zona intermedia, en la que no estamos realmente durmiendo y volvemos a entrar en otro ciclo de 90 minutos. El que nos despertemos despejados por la mañana parece que depende precisamente del momento del ciclo en que nos despertemos. Si lo hacemos al finalizar un ciclo lo haremos más despejados que si el despertador suena en mitad del mismo, aunque en este último caso hayamos dormido más horas.

Está demostrado que la fase REM disminuye con el paso de los años. Al nacer, esta fase ocupa más de la mitad de nuestros periodos de sueño. Un adulto medio suele dedicar un 20-25% de su tiempo a esta fase y se va reduciendo conforme envejecemos.

Via | Sólo sé que no sé nada

Imagen | sueño, fases del sueño

En QAH | El sueño (I): factores que influyen a la hora de dormir, El sueño (II): ¿cómo nos afecta dormir mal?

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