Derecho Internacional, Jurídico 


El caso “Black Swan” y la inmunidad soberana de los Estados en el Derecho norteamericano

En mayo de 2007, la compañía Odyssey Marine Exploration, con sede en Tampa (Florida), anunciaba el hallazgo en aguas internacionales cercanas al estrecho de Gibraltar de más de medio millón de monedas de oro y plata acuñadas en Lima bajo el reinado de Carlos IV, junto con  otro pecios de valor histórico y cultural, todo ello valorado en unos 500 millones de euros. Este tesoro, extraído en el curso de una operación a la que se denominó “Black Swan” y transportado posteriormente a Estados Unidos, fue descubierto a bordo del navío Nuestra Señora de las Mercedes, buque de guerra español hundido en 1804 por un escuadrón inglés.

Desde el inicio de la batalla legal por la propiedad de estos pecios, que ha enfrentado al Reino de España a la empresa cazatesoros Odyssey, por un lado, y por otro al Estado de Perú y a 25 de sus ciudadanos que sostienen ser herederos de los propietarios del cargamento, han transcurrido cuatro años y España encara ya la recta final del proceso.

Recientemente, el Undécimo Tribunal de Apelación de Estados Unidos, con sede en Atlanta, confirmando la decisión de la Corte de Tampa, ha otorgado a España la responsabilidad sobre tales pecios, en aplicación de la Ley de Inmunidad de Soberanía Extranjera de 1976 –Foreign Sovereign Immunities Act, FSIA, en sus siglas en inglés-. Se reconoce así la inmunidad soberana de los restos arqueológicos del buque hundido por tratarse de bienes propiedad del Estado español, integrantes de su Patrimonio Histórico.

La mencionada Ley recoge la doctrina restrictiva seguida por los tribunales estadounidenses en materia de inmunidad soberana desde 1952, según la cual los Estados extranjeros  gozan de inmunidad jurisdiccional (inmunidad a ser demandado ante los tribunales de justicia norteamericanas, e inmunidad a la ejecución o imposición de medidas cautelares) pero limitada a una serie de actos. Entre dichas restricciones a la inmunidad soberana figura la excepción de actividad comercial, que la Ley define de manera muy amplia, como podemos observar a continuación:

“Se entiende por actividad comercial ya sea el curso normal de una conducta comercial, o una transacción o acto comercial en particular. El carácter comercial de una actividad se determinará por referencia a la naturaleza del curso de la conducta o del acto o transacción realizada en particular, mas no por referencia a su propósito”.

Se acoge así la doctrina objetivista conforme a la cual, para definir una actividad como comercial habrá que atender a la naturaleza comercial o pública del acto ejecutado per se y no al propósito que se persigue con el mismo.

Ha sido precisamente esta excepción el argumento al que se ha agarrado, entre otros, Odyssey en su pugna por la propiedad de los pecios hallados, alegando que el buque Nuestra Señora de las Mercedes se encontraba realizando operaciones comerciales en el momento en que se produjo el hundimiento, lo que no ha logrado probar. Son así ya dos las batallas que ha perdido ante los tribunales, aunque ha anunciado que agotará su último cartucho e intentará acudir en casación al Tribunal Supremo de los Estados Unidos. Sus posibilidades de éxito son, sin embargo, escasas. Los expertos las cifran en un 0,1% porque “existe mucha jurisprudencia que aplica la FSIA”. Y es que a pesar de su carácter de derecho legislado, la Ley de Inmunidad de Soberanía Extranjera se ha convertido, en un sistema jurídico predominantemente jurisprudencial, en fuente exclusiva de las reglas jurisdiccionales que determinan la competencia de las cortes estadounidenses en los litigios internacionales privados contra algún gobierno extranjero o sus empresas. Sin embargo, sus once artículos ofrecen una regulación incompleta que ha generado numerosas lagunas y un sinfín de dificultades prácticas.

Vía| Jurídica, Nº 21, Otrosí.net, Diario El País, Diario Expansión

Más Información| Social Science Research Network, Diario ABC

En QAH| Odyssey Marine Explorations vs. Patrimonio Cultural

Imagen| Tupapelpintado.com

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