Cultura y Sociedad, Historia 


El batallón sagrado de Tebas

Homosexualidad y guerra en el mundo antiguo

 “Para hombres de la misma tribu o familia hay poco valor de uno por otro cuando el peligro presiona; pero un batallón cimentado por la amistad basada en el amor nunca se romperá y es invencible; ya que los amantes, avergonzados de no ser dignos ante la vista de sus amados y los amados ante la vista de sus amantes, deseosos se arrojan al peligro para el alivio de unos y otros.”

Plutarco

Recreación de la batalla de Queronea

Recreación de la batalla de Queronea

El Batallón Sagrado ( ἱερὸς λόχος / hieròs lókhos) era un cuerpo militar profesional mantenido por el Estado, eran la élite. Formado por los mejores y más valientes hombres escogidos de entre las tropas tebanas, eran sometidos a duros entrenamientos para que dieran la talla. Varios autores antiguos coinciden en destacar los vínculos homosexuales que unían entre sí a los miembros del Batallón Sagrado.

Gracias a este grupo de élite, Tebas ejercerá una fugaz hegemonía en la compleja política helena del siglo IV a.C. Esta unidad estuvo formada por 300 hoplitas escogidos, todos varones, que combatían por parejas, de esta forma lo hacían hasta la muerte para proteger a su amado o si éste moría, luchaban para vengarle, lo que hacía que estas tropas escogidas fuesen tremendamente eficaces. Se integraban en la poderosa falange tebana de la primera mitad del siglo IV a.C. El sistema de agrupamiento por parejas se mostró tremendamente efectivo. Hasta el punto de que la propia legislación tebana legitimaba, protegía y potenciaba este tipo de vínculos homosexuales, muy extendidos en la propia ciudad.

Las parejas estaban formadas por un miembro de mayor edad o “heniochoi” (conductor) y uno más joven o “paraibatai” (compañero). Les unía un juramento a través del cual se comprometían a permanecer hasta la muerte al lado del que era su “compañero/amante” tanto en el campo de batalla como fuera de él.

El fin del modelo exclusivamente hoplítico griego comenzó en Leuctra (371 a.C.), cuando los estrategas tebanos, al mando del ejército de Beocia, derrotaron a la clásica falange espartana con un ejército numéricamente inferior. Éxitos llevados a cabo gracias a la innovación táctica que consistía en disponer a la falange en línea oblicua, y apoyada por la caballería. Leuctra había supuesto la primera derrota de Esparta en campo abierto. Hasta entonces consideradas la mejor formación militar del mundo conocido. Se convertirían así en una pieza básica del ejército, transformándose en su principal brazo ejecutor, el ala izquierda de la falange tebana.

Monumento de los tebanos a los caídos en Queronea

Monumento de los tebanos a los caídos en Queronea

El trágico final del Batallón Sagrado se produjo durante la batalla de Queronea en el 338 a.C. En la que las ciudades-estado griegas se enfrentaban al invasor macedonio, Alejandro Magno. Toda la infantería griega cedió ante el empuje del ejército macedonio a excepción de los amantes tebanos que rodeados por las tropas de Alejandro decidieron resistir hasta el final encontrando allí su muerte.

Victorioso Filipo posó su mirada en los cadáveres y preguntó: quiénes son éstos casi trescientos muertos abrazados entre sí hundidos y acoplados en muerte y en amor.

Le respondieron: son los de Tebas el Batallón Sagrado de Pelópidas de amantes y de amados los viriles de Tebas de la estirpe de Layo.

Filipo respondió: Perezca el hombre que sospeche que estos hombres o sufrieron o hicieron algo inapropiadamente.”

Plutarco

Sabías que… en Queronea se ordenó levantar un monumento en recuerdo de los caídos de Tebas. Cerca del monumento, encontrado durante una excavación en 1924, se halló también una tumba comunal con 254 cuerpos colocados en siete filas. Lucharon juntos, murieron juntos y descansaron juntos.

 

En colaboración con QAH| iHistoriArte

Bibliografía| GONZALEZ, Dr. José Pascual: “El proyecto Heracles: una investigación sobre Beocia en época clásica”, capts.X y XII

SNODGRASS, Arnold M.: “Armi ed armature dei greci”, ed. L’erma di Bretschneider, Roma, 1991.

Imagen| yahoo, wikimedia commons

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