Derecho Mercantil, Jurídico 


El artículo 348 bis de la Ley de Sociedades de Capital vuelve a entrar en juego tras su suspensión

El artículo 348 bis de la Ley de Sociedades de Capital (en adelante, LSC), regula el derecho de separación de la sociedad que asiste al socio minoritario en el caso de que la Junta General no haya aprobado la distribución de dividendos.

Este artículo vuelve a encontrarse en vigor desde el 1 de enero de 2017, pues desde que fuese introducido en nuestra legislación societaria por la Ley 25/2011 de 1 de agosto, tan solo resultó de aplicación durante unos meses, debido a que se suspendió su aplicación desde el 24 de junio de 2012 hasta el 31 de diciembre de 2014 y, esta suspensión fue prorrogada el 31 de diciembre de 2016, fecha en que finalmente terminó recobrando su vigencia y en los mismos términos.

El ejercicio de este derecho de separación se encuentra sujeto al cumplimiento de 5 requisitos:

  1. Que la sociedad no sea cotizada.
  2. Que hayan transcurrido 5 años desde la inscripción de la sociedad en el Registro Mercantil.
  3. Que la Junta General no acuerde el reparto como dividendo, de al menos un tercio de los beneficios propios de la explotación del objeto social obtenidos durante el ejercicio anterior y que sean legalmente repartibles. La referencia a los “beneficios propios de explotación” excluye a las ganancias extraordinarias, como puede ser una plusvalía tras la venta de un terreno de la sociedad.
  4. Que el socio que pretenda el ejercicio de este derecho de separación, durante la celebración de la Junta General hubiera votado a favor de la distribución de los beneficios.
  5. Que este derecho en caso de cumplirse los requisitos anteriores sea ejercitado en el plazo de un mes desde la fecha en que se celebró la Junta General.

Si bien, al socio se le reconoce de conformidad con el art. 93 de la LSC el derecho a “participar en el reparto de las ganancias sociales”, no se le reconoce el derecho a que le sean repartidos dividendos, salvo excepciones (acciones/participaciones privilegiadas o acciones/participaciones  sin voto), lo cierto es que el art. 273 de la LSC dispone que será la Junta General la que resolverásobre la aplicación del resultado del ejercicio”, siendo tan solo este órgano el que pudiese decidir sobre el reparto de dividendos en el caso de haberlos obtenido, el cual una vez aprobado, facultaría al socio para exigir su pago.

La finalidad por la cual se introdujo este artículo fue evitar situaciones de abuso de socios mayoritarios, debido a que, en ocasiones la Junta General si no aprobaba el reparto de los beneficios obtenidos y estos eran reinvertidos en la sociedad, causaba así un perjuicio a los socios minoritarios que hubiera votado a favor del reparto. De manera que este art. 348 bis de la LSC, en el caso de cumplirse los 5 requisitos anteriormente expuestos, viene a paliar esos conflictos societarios que pudieran darse, toda vez que, los socios minoritarios podrán ejercer su derecho de separación y obtener así el valor razonable de sus participaciones sociales en un plazo breve de tiempo desde la celebración de la Junta y los mayoritarios deberán de tener en cuenta el derecho de separación que tienen los socios que voten a favor del reparto de beneficios.

 

Vía| Real Decreto-Legislativo 1/2010, de 2 de julio, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital
Imagen | Junta directiva
En QAH| ¿Qué derechos tienen los socios?

 

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