Coaching y Desarrollo Personal, Reflexiones 


El arte de saber perdonar

Aún recuerdo cuando era niña y me invitaban a casa de una amiga a merendar. Mi madre me dejaba en la puerta de la casa y me recitaba el speech de siempre: “Acuérdate de las palabras mágicas: Por favor, gracias y si metes la pata, perdón”.

Por favor y gracias son palabras que destacan por sí solas y cuando se ausentan, me parece que la frase no está acabada. Con el perdón pasa algo distinto. Te pueden enseñar a decir la palabra, pero no a sentirla. Decir en voz alta un perdón sin que venga de dentro, no tiene sentido. El perdón libera, te permite seguir adelante. Gracias a él vives en paz.

Me sorprende el esfuerzo que le conlleva a algunas personas perdonar. Creo que la dificultad en el perdón suele ser proporcional al dolor que esa persona o situación te haya causado. El saber perdonar es un arte que no todo el mundo domina. Una cosa es decirlo y otra muy distinta perdonar de verdad. El perdón verdadero yace en la liberación total del dolor y del rencor que tiene la persona. No conlleva el olvido de la causa del dolor, si no dar paso al amor y la paz interior.

No ser capaz de perdonar puede llegar a afectar a tu estado de ánimo, relaciones con el resto de personas e incluso a tu salud. Todo va interconectado. Ahora te preguntarás ¿Cómo puedo aprender a perdonar? Desde mi punto de vista, debemos:

  1. Analizar la situación objetivamente.
  2. Ponerte en la piel del otro (compañero de trabajo, amigo, familiar…) = aprende a empatizar.
  3. Ser consciente de que todos cometemos errores y valorar lo bueno/malo con el mismo peso. La mayoría de las veces solemos magnificar los errores y problemas, mientras que no damos el mismo valor a las cosas buenas.
  4. Dejar el orgullo a un lado.
  5. COMUNICACIÓN: es la clave de poder perdonar.

Tener una conversación en la que puedas expresar lo que sientes, liberarte de todo aquello que te duele, te preocupa e intentar poner todas las cartas sobre la mesa, es el camino adecuado para comenzar a perdonar. No olvides que una conversación consiste en escuchar y hablar, por lo que respeta a la otra persona e intenta entender su punto de vista. Las relaciones personales requieren trabajo y esfuerzo para su conservación. No vivimos eternamente y es una pena ver como las personas se alejan y pierden contacto con amigos, compañeros de trabajo y personas que han sido importantes en su vida por tener miedo a enfrentarse a una conversación o porque su orgullo no se lo permita.

Tómate tu tiempo. Valora, comunícate, perdona y pasa página. No olvides que tienes el derecho a liberarte. A vivir en paz.

“De pequeños los niños aman a sus padres, cuando crecen los juzgan y sólo a veces los perdonan. En eso, dicen algunos, consiste la madurez”. Oscar Wilde.

 

Vía |  http://globalforgivenessinitiative.com/world/por-que-perdonar/?gclid=CJGw-Z3qltECFaoV0wodGvMAdQ http://www.enfemenino.com/consejos/saber-perdonar-s448652.html http://www.walter-riso.com/los-caminos-psicologicos-del-perdon/

Imagen| Saber perdonar

RELACIONADOS