Historia 


El arte de lo efímero: Ikebana

Ikebana Crédito: ikebanabyjunco

Ikebana
Crédito: ikebanabyjunco

La palabra ikebana significa “flor viva colocada” y  hace referencia al arte de origen japonés que se dedica a la composición de arreglos florales con unas reglas y principios muy concretos. También conocido como kadō o “el camino de las flores”.

Este arte de la composición floral alberga en su interior la quinta esencia de lo efímero. El ikebana es capaz de atrapar el tiempo, en sus motivos florales debe estar presente el pasado, el presente y el futuro… encierra un trasfondo cultural importante como método de meditación. La efimeridad de las obras, debido principalmente al material de que las componen, las convierte en un acto de reflexión sobre el paso del tiempo.

Los materiales que se usan para su elaboración son flores, hojas, cereales, hierbas, ramas, semillas, frutas, vegetales, cantos rodados o el agua para representar la fugacidad del tiempo. En su búsqueda del camino hacia la liberación, la naturaleza…

Dichos materiales pueden ser de origen natural, flores secas o complementos artificiales. Las partes más importantes del diseño son el color, la forma, la textura y la línea. El color y la forma vienen dadas por la propia naturaleza del elemento escogido, aunque con la creación de las escuelas modernas, dicha naturaleza podría modificarse. La textura está determinada por la superficie de los materiales usados. Y la línea se expresa a través del contorno de las ramas de la composición. La conjunción de todos estos detalles determina la elaboración de un buen arreglo floral.

Ikebana Crédito ceruldinnoi

Ikebana
Crédito ceruldinnoi

Se trata de uno de los mejores ejemplos de la íntima conexión entre arte y naturaleza en Japón. Donde la naturaleza que rodea al artista es la materia prima empleada en la obra con el fin de recrearla en su estado más espontáneo o captando su esencia más pura. Al utilizar un ser vivo, la obra tiene su propia evolución natural. El ikebana es la expresión máxima de lo efímero. En el encontramos representado el pasado (hojas secas o flores muy abiertas), el presente (hojas verdes o flores abiertas) y el futuro (capullos o yemas de hoja).

Sabías que… en el libro más antiguo de ikebana Kaoirai no Kadensho (1499) podemos encontrar ilustraciones sobre estos arreglos florales realizados en vasijas, con fondo de arena.

Por último cabe destacar la conexión entre este arte del arreglo floral y el gusto por las dimensiones reducidas en el arte japonés. Parece evidente que existe cierto agobio ante “lo grande, lo monumental, lo inabarcable…”. Aunque existen en Japón grandes monumentos, edificios o esculturas, parecen ser una excepción. Es patente el gusto por lo pequeño, lo abarcable. Un gusto y valor que se trasluce en las artes decorativas que caben en una mano. Con un evidente éxito de las manifestaciones artísticas que miniaturizan los elementos de la naturaleza como puede ser el ikebana.

 

En colaboración con QAH| Dave Meler

Vía| Dave Meler, Arte Japonés, el arte que atrapa los sentidos, próximamente

Imágenes|ikebanabyjunco, ceruldinnoi

En QAH| El Jardín Japonés (II): tipologíaEl jardín japonés (I): El arte de la simbología

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