Patrimonio 


El arte de las culturas formativas de Mesoamérica: los Olmecas

La cultura Olmeca se desarrolló, aproximadamente, del 1500 a.C. al 300 a.C. en el Golfo de México, en las ciudades de Tabasco y Veracruz. Esta área está dominada por una zona de macizo rocoso, el macizo de los Tuxtla. El arte olmeca se caracteriza sobre todo por su escultura monumental, la más importante de la cultura precolombina. Es una escultura realizada toda en piedra, pues disponían en abundancia de este material, el cual sacaban del macizo de los Tuxtla. La piedra era transportada por la gran cantidad de ríos que existen en esa zona. La evolución de esta cultura se dio en tres períodos en tres ciudades diferentes -las más representativas-, éstas son San Lorenzo, la Venta y Tres Zapotes.

Cabeza 1 de San Lorenzo

Cabeza 1 de San Lorenzo

San Lorenzo pertenece a la época pre-clásica, del 1200 a.C. al 900 a.C., donde se tallaron las primeras cabezas colosales, las cuales rondan los casi dos metros de altura, e incluso algunas superan esta altura. Tienen estos tamaños porque son representaciones de personajes pertenecientes a la alta jerarquía, de los cuales se quería exaltar la dignidad del hombre. La más grande de ellas es la Cabeza I de San Lorenzo. Existen otras de diferentes tamaños y aspectos, como la Cabeza IV, la Cabeza V, y  la Cabeza VI de San Lorenzo.

El siguiente período del arte Olmeca se desarrolló del 1050 a.C. al 400 a.C., y tuvo lugar en la Venta, conocida por ser el núcleo urbano más importante de Mesoamérica. Consiste en una ciudad con diferentes complejos. El emplazamiento está cerca del río Tonalá, un terreno inestable en un área pantanosa muy difícil para vivir. La ciudad sigue un eje norte-sur. Esta zona Olmeca fue descubierta en 1942, de la cual se tiene mucha información gracias a las numerosas investigaciones realizadas. Este complejo posee edificios monumentales, que ocupan un área de unas 400 hectáreas. Los edificios se diferencian en los complejos A, B, C, D y E.

Ciudad Olmeca de la Venta

Ciudad Olmeca de la Venta

Pintura mural en la cueva de Juxtlahuaca

Pintura mural en la cueva de Juxtlahuaca

El tercer período del desarrollo de esta cultura se dio en Tres Zapotes del 500 a.C. al 100 a.C. También en esta zona se realizaron cabezas colosales, muy parecidas a las de San Lorenzo, se diferencian de éstas solamente en el casco que portan los personajes representados. La Cabeza 2 de Tres Zapotes es la más relevante. Estas cabezas son menos conocidas, y están menos elaboradas.

Dibujo de la pintura mural de Oxtotitlán

Dibujo de la pintura mural de Oxtotitlán

Al margen de esta escultura monumental, la cultura Olmeca también desarrolló la pintura mural. Esta pintura tiene difícil conservación en el área tropical, pero a pesar de ello, se han encontrado algunas todavía visibles. Una se puede observar en una cueva en Juxtlahuaca, en muy malas condiciones, pero aún puede apreciarse una escena de sacrificio, donde aparece un personaje cubierto totalmente con una piel de jaguar. Otra pintura se sitúa en la Cueva de Oxtotitlán, representando un personaje de perfil con cuerpo de frente, sentado con las piernas cruzadas. Lleva una capa de ave y los brazos elevados como si fuesen alas.

La cultura Olmeca se expandió por otras zonas, siendo muy influyente en periodos posteriores, pero la mayor parte de restos se encontró en esta zona del Golfo de México. Por esa expansión y esa importante influencia, se le considera la cultura madre de Mesoamérica, jugando un papel importante en la evolución de la civilización mesoamericana.

Vía| MILLER, M. Ellen, Arte de Mesoamérica. De los olmecas a los aztecas, Destino, Barcelona, 1999.

Más información| DIEHL, R., La presencia Olmeca en Mesoamérica durante el período formativo, Sociedad Española de Estudios Mayas, Girona, 1991., Historia Universal: La Venta

Imagen| Cabeza colosal, La Venta, Juxtlahuaca, Oxtoltitlán

En QAH| Mesoamérica y el Área Andina

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