Cultura y Sociedad 


El arte de la caligrafía japonesa

 

La escritura japonesa se compone de varios sistemas: los silabarios, denominados kana (hiragana y katakana), y los caracteres, conocidos como kanji.

Kanji que representa el cerezo o la flor del cerezo. Se lee sakura.

Kanji que representa el cerezo o la flor del cerezo. Se lee sakura.

Estos últimos fueron importados desde China entre los siglos IV y VII, junto con su cultura e instituciones, y ya eran antiguos para cuando llegaron a la tierra del sol naciente –algunos de los que aún se conservan tienen más de tres mil años-. La historia de Japón está escrita a base de aperturas al exterior y cierres hacia las mismas culturas a las que se abrió. Por ello, cuando el país nipón adoptó y aprendió la caligrafía de sus vecinos, desarrollaron su propia cultura del signo, hasta ese momento sólo de carácter verbal, de acuerdo a sus necesidades e identidad.

Generalmente, cada kanji tiene un sonido o lectura en chino. Sin embargo, cuando se produjo el traspaso cultural, los caracteres también comenzaron a utilizarse para escribir las palabras niponas existentes. Por tanto, un kanji puede tener una lectura japonesa (kun-yomi) y otra en el original chino (on-yomi). La complejidad de este tipo de escritura no sólo se reduce a su lectura. Hay más de dos mil kanji distintos, muchos de ellos con más de un significado y diferentes acepciones simbólicas, que los estudiantes japoneses deben dominar al terminar sus estudios de secundaria. A una edad más temprana, también aprenden el shodō, literalmente ‘el camino de la escritura’ o ‘caligrafía’. Una disciplina que ha contribuido a conformar el sentido del pueblo japonés y muchos de los patrones de su cultura milenaria.

Primavera. Dibujo y caligrafía japonesa.

Dibujo y caligrafía japonesa que representan la primavera.

La caligrafía japonesa es un camino al que el aprendiz debe dedicar mucho esfuerzo y concentración hasta perfeccionar. Además de requerir una gran precisión, cada kanji debe ser escrito según un orden de trazo establecido, conocido como hitsujun. Cada pincelada o movimiento, así como la seguridad y rapidez del gesto para dibujar un kaku (trazo), revelan la personalidad y la experiencia de su autor. El balance entre todos sus elementos, incluso el equilibrio entre el negro y el vacío en blanco, también tiene su propio valor espiritual.

Cuando un maestro del shodō toma el pincel, transforma su escritura en una obra de arte. El ideograma y el signo, el kanji y el kana, aparecen unidos en largas cadenas de trazos, formando armoniosas y expresivas composiciones. Su estética ha cambiado a lo largo de la historia, creando nuevos estilos y vanguardias e influyendo, especialmente desde el siglo XIX, al mundo artístico occidental.

 

 

Vía| LAZAGA, Noni (2007): Origen, evolución y relación con el arte abstracto occidental. Editorial Hiperión

Más información| El kanji, el arte de una escritura

Imagen| Kanji sakura, Caligrafía primavera

En QAH| El Jardín Japonés (I): El arte de la simbología

Vídeo| Youtube: Shodou – Zen Calligraphy

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