Jurídico 


El aplazamiento y fraccionamiento de deudas

Aplazamiento y fraccionamiento.

La falta de liquidez derivada de la actual coyuntura económica ha originado que muchos contribuyentes no puedan hacer frente al pago de sus deudas en el plazo establecido, situación para la cual la Ley General Tributaria, en su artículo 65, ha regulado la posibilidad de aplazar o fraccionar las deudas tributarias, tanto en periodo voluntario como ejecutivo, previa solicitud del obligado al pago, cuando su situación económica financiera le impida, de forma transitoria, efectuar el pago en plazo. Con este artículo trataremos, cuando y como podemos solicitarlo así como sus consecuencias.

El momento de presentación de la solicitud para deudas en periodo voluntario, es dentro del plazo fijado para el pago, para el periodo ejecutivo, antes a la notificación del acuerdo de enajenación de bienes y para autoliquidaciones extemporáneas con su presentación.

Podemos presentarla en cualquier delegación de la aeat o a través de su página web, existiendo modelos normalizados para ello. Se deberá acompañar, excepto para deudas inferiores a 18.000 €, de un compromiso de aval o documentación de otras garantías, las cuales deben cubrir el importe de la deuda, más los intereses de demora que genere el aplazamiento o fraccionamiento, junto con un 25% de ambas cantidades. Además debemos indicar necesariamente la causa que nos imposibilita el pago, plazos en los que podríamos hacerle, así como un número de cuenta, puesto que su domiciliación es obligatoria. La administración cuenta con un plazo de 6 meses para su resolución, siendo el silencio negativo.

Si el aplazamiento o fraccionamiento es concedido se comunicará al interesado, con los plazos y cálculos  de los intereses de demora desde el vencimiento en periodo voluntario hasta el día previsto para el ingreso, siendo éste el interés legal para deudas garantizadas mediante aval bancario y no incluyendo recargo de apremio. Si por el contrario la resolución es desestimatoria, se comunicará un nuevo plazo de ingreso voluntario, o continuará el procedimiento de apremio si estaba en periodo ejecutivo, no obstante el contribuyente podrá interponer recurso ante esta resolución.

Con todo lo expuesto podemos afirmar, que estamos ante una figura que solo con el coste del interés legal del dinero, nos permite obtener financiación, al posponer el momento del pago, evitar recargos, sanciones y ejecuciones de embargo, así como en el peor de los casos, de no concesión, obtener un periodo de 6 meses en los que generar liquidez o encontrar una solución a nuestra situación.

Vía|AEAT

Más información| Modelos y formularios

Imagen| Aplazamiento y fraccionamiento.

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