Patrimonio 


El Alcázar Seguir de Murcia, último vestigio andalusí del sureste peninsular

A orillas del río Segura –Thader para los romanos– en los albores del siglo IX, surgió una ciudad fundada por Abderramán II como baluarte defensivo -debido a unos conflictos dentro del territorio del noble visigodo Teodomiro– que pronto se convertiría en la nueva capital de la Cora de Tudmir, para llegar a serlo, posteriormente, de toda Al-Andalus: Medina Mursiya (Murcia), en la que se fundaron más tarde ricos palacios y asombrosas alcazabas, dando buena cuenta de la prosperidad vivida en aquellos siglos. Después de un breve reinado almorávide, en 1147 aparece en escena uno de los emires más legendarios que Murcia ha conocido, Ibn Mardanis o Rey Lobo, que marcó el inicio de una época de esplendor político y cultural en el territorio, y que terminó estableciendo vasallaje con los reinos cristianos, ya que se habían hecho fuertes en el Levante peninsular.

La Flautista

La Flautista

En este contexto, se levanta un enorme complejo palaciego de recreo a las afueras de la muralla, en el Arrabal de la Arrixaca, llamado Alcázar Seguir, y que no puede ser visto actualmente, a excepción de unos pequeños restos, ya que sus cimientos sirvieron para construir otro palacio encima de menores dimensiones, estando, en este caso, en un nivel inferior. Pero no por ello desaparecieron todos sus vestigios, pues en unas excavaciones arqueológicas se hallaron unas pinturas murales de una cúpula en las que destaca La flautista -en realidad toca un instrumento llamado mizmar-, ejemplo de la pasión que sentía Ibn Mardanis por la música y las artes en general, usando la figuración para decorar su palacio, algo prohibido en la religión islámica, lo que resulta no menos que sorprendente.

 

 

Trasladándonos al año 1228, tras el gobierno de los derrotados almohades en la batalla de las Navas de Tolosa, surge un nuevo y último emir que conquistará casi todo Al-Andalus, con capital de nuevo en Murcia, y que bajo su mandato se asistirá a una nueva cota de esplendor cultural. Hablamos de Ibn Hud.

Alberca del Alcázar Seguir

Alberca del Alcázar Seguir

Se le atribuye a este emir la construcción del nuevo Alcázar Seguir o Alcázar Menor que, como se ha dicho anteriormente, se construye en una segunda fase, superponiéndose al anterior. Este bello edificio está compuesto por una alberca longitudinal, que nos recuerda a los de la Alhambra, con jardines a sus lados que supone un ejemplo único en España de la transición del estilo almorávide con el nazarí. En su interior hay un salón rectangular, precedido de un pórtico, con arcos cuyas dovelas están ricamente decoradas con ataurique y motivos epigráficos, entre otros retazos del patrimonio islámico murciano más monumental como son los muros, yeserías y capiteles.

Cuenta la leyenda que el rey se enamoró de una cristiana que confió al gobernador de Almería, pues había prometido a su esposa no tomar a otra mujer, pero este gobernador se enamoró también de la joven, e Ibn Hud marchó a Almería traicionado, donde fue asesinado en 1237.

Tras la reconquista efectuada por Alfonso X, el Alcázar Menor pasó a la corona de Castilla y sus dependencias darían aposento a personalidades como el rey castellano Don Alfonso y su esposa Doña Violante o Jaime I El Conquistador. Muchas de las cantigas escritas por Alfonso X están vinculadas a Murcia, ciudad que convirtió en una de las más importantes de su reinado y para ella escribió algunas de sus obras poéticas.

Cantiga de la Arrixaca

Cantiga de la Arrixaca

Fachada del Monasterio

Fachada del Monasterio

En la actualidad, además de ser convento de las monjas clarisas de clausura, donde residen en una de las alas desde 1290, es un museo con una importante colección de arte islámico y sacro, conocido con el nombre como Monasterio de Santa Clara la Real.

Antiguamente el palacio debió de causar admiración entre los que lo veían, ya que existe un viejo poema árabe de la época que lo menciona  de la siguiente manera, dando cuenta de su belleza “…hacia el Camino Alto de la Huerta, que bordea la Acequia Mayor desde Bâb al-Muna hasta las blancas casas de la Arrixaca, cuya vista regocija al que las mira”.

Gracias a las obras de remodelación y excavación durante el siglo XX, hoy podemos admirar los magníficos restos de estos dos conjuntos palatinos, siendo uno de los edificios con más interés histórico-artístico de la ciudad, donde todo el que quiera puede experimentar cómo en pleno bullicio de una capital se puede pasar a estar, de repente, en un trocito de paraíso en la tierra.

 

Vía| Región de Murcia Digital, YouTube, La ciudad medieval: de la casa principal al palacio urbano, Material didáctico del museo Santa Clara.

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Imagen| La flautista, Patio, CantigaMonasterio

Vídeo| YouTube: La arquitectura del Alcázar Seguir

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