Cultura y Sociedad, Historia 


El ajedrecista de Torres Quevedo

 

El ajedrecista

El ajedrecista

La carrera competitiva entre el hombre y la máquina por el dominio del ajedrez, que tuvo un punto de inflexión cuando en 1996 la computadora Deep Blue ganó a Kaspárov, había comenzado mucho tiempo atrás y entre sus pioneros hubo un español: Leonardo Torres Quevedo.

Este cántabro nacido en 1852, fue un ingeniero de caminos que también dedicó esfuerzos a inventar y a las matemáticas. Entre sus inventos hay dirigibles, transbordadores y algo por lo que debemos estar agradecidos a diario: el mando a distancia. Pero eso no es lo que nos ocupa hoy. Quizás otro día hablemos del Telekino, como llamó el ingeniero al mando a distancia que patentó.

En 1890 presentó un robot automático que si bien no era capaz de jugar al ajedrez tal y como lo hacen las computadoras actuales, era capaz de dar jaque mate de rey y torre contra rey. Hacía esto desde un punto de vista puramente automático y lógico, si bien era netamente mecánico. Fue presentado en Bilbao y se exhibió también en Sevilla y en Valladolid. Se conserva actualmente en el museo de la Universidad Politécnica de Madrid.

Torres Quevedo con su autómata

Torres Quevedo con su autómata

Aquello que hoy nos parece sencillo fue un avance importante en la carrera ajedrecista de hombre contra máquina y un paso más en la construcción de los autómatas de propósito general. Aquel ingenio tenia tres leyes básicas dentro de su programación: si el rey enemigo está cerca de la torre atacante, esta debe alejarse; si el rey enemigo está alejado de la torre por más de una fila o columna, hay que estrechar la movilidad del rey; cuando los dos reyes están distanciados, acercar el rey atacante. Con estas sencillas leyes aquel autómata daba jaque mate.

Este acercamiento al ajedrez de Torres Quevedo se presentó en Francia en 1914, bajo el nombre de El Ajedrecista, adquiriendo una importante repercusión en su momento. Importantes revistas y universidades internacionales reconocieron el talento del ingeniero español. Este hombre fue el aporte español a la creación que llevó años y que a través de Boole, Hilbert, Von Neuman, Turing… acabó dando lugar a una máquina programable de propósito general, es decir, la semilla de las computadoras que hoy conocemos y nos conectan a todos.

 

En colaboración con QAH| Curistoria

Vía| Torres Quevedo y La aventura de la Historia número 23

Más información| Torres Quevedo

Imagen| El ajedrecista, Torres Quevedo con su autómata

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