Cultura y Sociedad, Historia 


El acontecimiento de Tunguska (II)

 

Testimonios

“A primera hora de la mañana todo el mundo dormía en la tienda cuando ésta volo por los aires, junto con sus ocupantes. Al caer de nuevo a la Tierra, la familia entera sufrió ligeras magulladuras, pero Akulina e Iván quedaron realmente inconscientes. Cuando recobraron el conocimiento oyeron muchísimo ruido y vieron a su alrededor el bosque ardiendo y en gran parte devastado”…

“Estaba sentado en el porche de la caseta de la estación comercial de Vanovara a la hora del desayuno y mirando hacia el Norte. Acababa de levantar el hacha para reparar un tonel, cuando de pronto el cielo se abrió en dos, y por encima del bosque toda la parte Norte del cielo pareció que se cubría de fuego. Sentí en ese momento un gran calor, como si se hubiese prendido mi camisa…quise sacármela y tirarla, pero en ese momento hubo en el cielo una explosión y se oyó un enorme estruendo. Aquello me tiró al suelo a unos tres sayenes de distancia del porche y perdí el conocimiento. Mi mujer salió corriendo y me metí en la cabaña. Al estruendo le siguió un ruido como de piedras cayendo del cielo o de escopetas disparando. La Tierra temblaba, y me cubrí la cabeza porque temía que las piedras pudieran golpearme.”

 “Estaba sentado tomando el desayuno al lado de mi arado, cuando oí explosiones súbitas, como disparos de escopetas. Mi caballo cayó de rodillas. Una llamarada se elevó por el Norte, sobre el bosque… Vi entonces que los abetos se inclinaban con el viento y pensé en un huracán. Agarré el arado con las dos manos para que no volara. El viento era tan fuerte que arrancaba la tierra del suelo, y luego levantó una pared de agua sobre el río Angara.”

“El rugido aterrorizó de tal modo a los caballos que algunos salieron galopando desbocados, arrastrando los arados en diferentes direcciones, y otros se desplomaron en el suelo”.

“Tras el primer y segundo estallido, los carpinteros se santiguaron estupefactos, y cuando resonó el tercero cayeron del edificio sobre la madera astillada. Algunos estaban tan aturdidos e intensamente aterrorizados que tuve que calmarlos. Todos dejamos el trabajo y nos fuimos al pueblo donde multitudes enteras de habitantes estaban reunidos en las calles, aterrorizados, hablando del fenómeno”.

“Yo estaba en el campo… acababa de enganchar un caballo a la grada y empezaba a sujetar a otro cuando de pronto oí que sonaba como un fuerte disparo por la derecha. Me volví y ví un objeto llameante alargado volando a través del cielo. La parte frontal era mucho más ancha que la cola y su color era como de un fuego a la luz del día. Su tamaño era varias veces mayor que el sol pero su brillo mucho más débil, de modo que se podía mirar sin cubrirse los ojos. Iba envuelto en pequeñas humaredas dispersas y las llamas iban dejando detrás otras llamitas azules. Cuando desapareció la llama, se oyeron estallidos más fuertes que el disparo de una escopeta, podía sentirse temblar el suelo, y saltaron los vidrios de las ventanas de la cabaña”.

Hipótesis

Con el tiempo decenas de hipótesis y teorías se suscitaron. Algunos científicos sugirieron que un trozo de antimateria se aniquiló al entrar en contacto con la materia ordinaria de nuestro planeta, desapareciendo en un destello de ondas gamma. Pero la ausencia de radioactividad en la zona desmiente esta teoría.

Otros científicos opinan que un agujero negro atravesó la Tierra entrando por Siberia y saliendo por el otro lado del planeta, pero los datos de las ondas de choque atmosféricas registradas no muestran indicios de que saliera ningún objeto por el Atlántico Norte.

Otros incluso apuntaron que una nave especial de origen extraterrestre pudo tener un problema técnico e impactar contra la superficie terrestre. Pero nunca se encontraron restos de una nave de ese tipo.

Lo que parece claro es que en Tunguska hubo una enorme explosión, similar a la de una potente arma termonuclear, una gran onda de choque que provocó un tremendo incendio forestal, y que sin embargo, no dejó ningún cráter de impacto en el lugar.

Por ello, la única explicación consecuente con los hechos es que en 1908 un trozo de cometa golpeó la Tierra.

¿Os imagináis que se concretara una amenaza así en una sociedad como la actual, con un flujo ilimitado de información accesible a la práctica totalidad de los habitantes de nuestro planeta? ¿Cómo afrontarían los gobiernos un acontecimiento así? ¿Y si en lugar de Siberia o el Pacífico, un cometa cayera en una zona superpoblada como Shangai, El Cairo, Tokio, Londres o México D.F.?

Vía| SAGAN, Carl: Cosmos. Ed. Planeta 1980

En QAH| El acontecimiento de Tunguska (I)“Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad”. El universo Amstrong (I)

Imagen| Mundo Paranormal, Tuguska, Fantasy kingdom zone

 

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