Patrimonio 


Los efebos de Pedro Abad (Córdoba) que se salvaron del expolio

Un mes más, recopilamos unas cuantas noticias breves sobre arqueología peninsular. Hoy hablamos de un expolio con final feliz, una cubierta para uno de nuestros yacimientos estrella, una necrópolis altomedieval y un redescubrimiento.

Los efebos de Pedro Abad (Córdoba) que se salvaron del expolio

En primer lugar, vamos a hablar hoy de uno de los éxitos de la lucha contra el expolio. Aunque no dejan de saltar noticias como las que hemos podido leer recientemente en redes sobre lo que está sucediendo en la provincia de Soria, hoy vamos a contar un caso en el que gracias a la intervención de las FFSSE podemos disfrutar de estas dos esculturas de bronce.

Los llamados efebos de bronce de Pedro Abad, que fueron expoliados, forman ya parte del patrimonio histórico y se encuentran en el Museo Arqueológico de Córdoba. En el momento en el que la sentencia en firme fue ratificada, se ha podido intervenir en las esculturas: se han realizado trabajos de análisis y restauración. Fueron incautadas en el marco de una operación policial contra los delitos al patrimonio, llevada a cabo por la Policía Judicial de Jaén. Como decíamos antes, se recuperaron dos efebos de bronce, un Apolo de 140.5cm y un Dioniso de 122cm que han sido puestos en buenas manos: las de la justicia y las de los profesionales de la restauración.

El Turuñuelo, Badajoz

Para continuar con noticias breves, se ha aprobado una partida presupuestaria de 120.300 euros para la colocación de una cubierta de 800 metros cuadrados en el yacimiento del Turuñuelo. Esta cubierta va a permitir los trabajos arqueológicos a resguardo y la conservación del yacimiento y la protección contra las inclemencias climatológicas. Esto no estaba previsto en el presupuesto del yacimiento, pero ha sido el consejo de gobierno de la Junta de Extremadura la que ha tomado esta decisión, acertadísima, para salvaguardar este lugar arqueológico que tanto nos ha dado ya y que tiene tanto potencial.

Otra noticia breve ha sido el descubrimiento de la continuación de la necrópolis de Barcelona bajo el edificio de los Juzgados.

Necrópolis altomedieval de Barcelona

A falta de confirmación oficial, ya que por ahora son todo conjeturas sin datos que lo respalden, y con la carta arqueológica de la ciudad, se podría decir que los trabajos arqueológicos que se están llevando a cabo bajo los juzgados de Barcelona corresponderían a la continuación de la necrópolis altomedieval, que ya fue excavada en 1995-97, cuando se encontraron 38 tumbas; los cuerpos de los enterrados orientados en sentido este-oeste, con la cabeza hacia poniente.

Para finalizar, la reinterpretación de un edificio en Toledo se ha saldado, en esta ocasión, con un redescubrimiento. Lo que se creía que eran unos baños en la calle Tornerías, en Toledo, ha sido reinterpretado tras el brillante trabajo de Ruiz de Taboada, arqueólogo encargado del trabajo de mantenimiento del edificio. Los espacios que tenía frente a sí no le cuadraban, y tras mucho darle vueltas llego a la conclusión de que se interpretaron mal en el pasado. En realidad, los grandes arcos no pertenecían a la cisterna del baño, sino a una sala de un edificio civil monumental nunca antes documentado en el interior de una ciudad.

“Baños” de la calle Tornerías, Toledo

Y la clave de todo estaba en unos arcos que, en apariencia, eran de medio punto (lo que les acercaba a los romanos), pero que en realidad son de herradura, aunque en algún momento los habían picado hasta eliminar las impostas.

El espacio, a decir verdad, ha estado habitado desde hace 2500 años. Se han encontrado restos de estructuras circulares correspondientes al periodo carpetano, nunca antes documentado en Toledo capital. Lo que está claro es que sobre este espacio, que no se sabe muy bien aún qué podía haber sido en el pasado, se erigió el edificio de la mezquita del siglo XIII —aunque Ruiz de Taboada no descarta que antes de esa hubiera otra, citada en textos del XII—, utilizándolo como cimentación en una zona de cuesta y escorrentía que complica las construcciones. El especialista insiste, dentro de la singularidad de un lugar arqueológico así en pleno centro de una ciudad, en la importancia del edificio antiguo de sillares, cuyas características lo colocan en plena “transición arquitectónica entre el mundo clásico y medieval, puesto que desde un punto de vista constructivo no encaja ni en uno ni en otro”.

Vía| Diario de Córdoba, Hoy, El País, El País

Más información| ABC, Andalucía información, La Vanguardia, El nacional

Imagen| Diario de Córdoba, Hoy, El País, El País

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