Economía y Empresa 


Ecoetiquetas como herramienta de marketing verde

Uno de los requisitos establecidos por la Unión Europea para avanzar hacia un desarrollo económico más sostenible es adoptar estrategias para un consumo y una producción más sostenible donde tanto fabricantes, a través de modelos productivos más sostenibles, como consumidores, a través de la demanda de productos más ecológicos o respetuosos con el medio ambiente contribuyan a conseguir los objetivos establecidos por para todos los estados miembros.

Un instrumento que permite al consumidor identificar productos que han sido fabricados siguiendo unas pautas de producción más sostenibles son los sistemas de etiquetado ecológico o ecoetiquetas que son distintivos que acreditan que el producto, comparado con otros productos de la misma categoría, tienen un menor impacto ambiental a lo largo de todo su ciclo de vida.

Existen varios tipos de ecoetiquetas cuyo desarrollo y uso se establecen a través una serie de normas ISO: La serie ISO 14020, la cual clasifica a las ecoetiquetas en tres grupos: Sistemas de ecoetiquetado Tipo I o Etiquetas Ecológicas, reguladas por la Norma ISO 14024, Sistemas de Ecoetiquetado Tipo II o Autodeclaraciones Ambientales, reguladas por la Norma ISO 14021 y Sistemas de Ecoetiquetado Tipo III o Declaraciones Ambientales de producto, reguladas por la Norma ISO 14024  siendo los más frecuentes las primeras, y de las cuales se va a hablar en este artículo.

foto

Las ecoetiquetas tipo I son distintivos otorgados por un organismo externo acreditado el cual evalúa y certifica que el producto cumple una serie de criterios ambientales a lo largo de todo su ciclo de vida siendo estos criterios establecidos por el sistema de ecoetiquetado correspondiente teniendo en cuenta los requisitos de la norma ISO 14024, por ejemplo el uso de materiales reciclados o reciclables o evitar el uso de sustancias tóxicas y/o peligrosas en su proceso de fabricación, entre otros. En la actualidad hay numerosos sistemas de ecoetiquetado que incluyen criterios ambientales para diferentes categorías de producto, entre las que destaca la Flor Europea un sistema de ecoetiquetado desarrollado por la Comisión Europea que trata de establecer un sistema normalizado para todos los estados miembros dada la diversidad de sistemas de ecoetiquetado y distintivos existentes. Por otro lado, dentro de las ecoetiquetas tipo I existen unas ecoetiquetas denominadas  ecoetiquetas similares a tipo I, centrada únicamente en una etapa del ciclo de vida entre las que destacan las ecoetiquetas FSC (Certificación Forestal) y PEFC (Certificación Forestal Paneuropea) para productos fabricados a partir de la madera que certifican la sostenibilidad  en la etapa del ciclo de vida de explotación forestal y su posterior trazabilidad. Se trata de una ecoetiqueta que cuenta con una implantación creciente a nivel mundial y nacional, especialmente a raíz de su inclusión como requisito en determinados pliegos de condiciones en las instituciones públicas que demandan productos como mobiliario, papel, etc. certificados según uno de estos dos sistemas.

Las ecoetiquetas pueden resultar un instrumento de marketing muy interesante para las empresas ya que otorga a su producto unas características diferenciadas que les permite ser más competitivos en aquellos segmentos de mercado donde hay una mayor demanda de productos ecológicos. No obstante su implantación es limitada, debido a diferentes factores: existen diferentes ecoetiquetas para una misma categoría de producto lo que confunde al fabricante a la hora de elegir cuál es la ecoetiqueta con la que va a obtener un mayor reconocimiento o aceptación por parte de sus clientes, la existencia de distintivos o logos no regulados por la norma ISO 14024 que generan al final desconfianza por parte del consumidor final y en general a la falta de información y formación de las empresas sobre el uso de estos distintivos y sus ventajas.

La preocupación cada vez mayor de los ciudadanos por el cuidado del medio ambiente y una mayor información sobre las ecoetiquetas fomentará el consumo de productos con estos distintivos, lo que motivará a las empresas a utilizar estrategias de marketing verde para mejorar su competitividad en el mercado.

Vía | Fundación Vída Sostenible

Más información|  Consumo Responsable   Flor Europea

Imagen|Interempresas

En QAH|  La futura norma ISO 14001 2015 de gestión ambiental, La gestión ambiental ISO vs EMAS, Vuelven las prendas “Made in Spain”

RELACIONADOS