Derecho Mercantil, Jurídico 


EARs: ¿qué son y qué problemas suponen?

Las entidades en régimen de atribución de rentas (EARs) son entidades u organizaciones no sujetas al impuesto sobre sociedades, es decir, la renta que sea obtenida por dichas entidades fluye directamente a sus socios. Serán los socios quienes se considerarán como contribuyentes, con lo cual, las rentas no tributarán en sede de la sociedad, sino en sede de los socios.

Pero, ¿qué entidades se incluyen bajo este régimen? Según el artículo 35.4 de la Ley General Tributaria, las herencias yacentes, comunidades de bienes y demás entidades carentes de personalidad que constituyan una unidad

Entidades en Régimen de Atribución de Rentas

Entidades en Régimen de Atribución de Rentas

económica o un patrimonio separado susceptible de imposición se podrán o no considerar como obligados tributarios en las leyes específicas de cada tributo. Por tanto, serán las leyes del Impuesto sobre Sociedades (LIS), Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (LIRPF) e Impuesto sobre la Renta de No Residentes (LIRNR) las que establecerán si dichas entidades son o no sujetos pasivos de los mismos.

A partir de aquí, la LIRPF en su artículo 8.3 establece que las entidades mencionadas anteriormente y las sociedades civiles, con o sin personalidad jurídica, no serán consideradas como sujetos pasivos del IRPF. El mismo artículo indica que las rentas obtenidas por dichas entidades se atribuirán a los socios, herederos, comuneros o partícipes. Asimismo, el artículo 6 de la LIS deja la puerta abierta a que todas las entidades carentes de personalidad jurídica que constituyan una unidad económica, se incluyan en el régimen de atribución de rentas. En definitiva, las sociedades civiles con o sin personalidad jurídica (aunque a partir de 2016 las sociedades civiles con objeto mercantil sí serán contribuyentes del IS), las herencias yacentes, comunidades de bienes y demás entidades carentes de personalidad jurídica se incluirán en el régimen de atribución de rentas. Serán los socios quienes, en proporción a su participación, tributarán por las rentas obtenidas por la sociedad.

En cuanto a las entidades extranjeras, el artículo 37 del Texto Refundido de la LIRNR establece que se considerarán como entidades extranjeras en atribución de rentas las que tengan una naturaleza idéntica o análoga a la de las entidades españolas en régimen de atribución de rentas. Este punto es precisamente el que supone una problemática a día de hoy. Según este artículo la Administración tributaria debe realizar un test comparativo, que supone analizar las características mercantiles, fiscales y económicas de las sociedades extranjeras en España para decidir a qué tipo societario español se asemejan.

El problema fundamental es que no todas las clases de entidades extranjeras tienen una figura equivalente en España, y además es un método muy laborioso. Sin embargo, en la práctica, la Dirección General de Tributos (DGT) no sigue la ley al pie de la letra en las consultas que realiza y suele apostar por asumir el régimen que el país de constitución de la entidad le da.

En otras palabras, si una entidad X residente en el país P, es considerada como una entidad en régimen de atribución de rentas en su país de constitución y residencia P. En España (país en el que opera), la Administración la considerará como una entidad en régimen de atribución de rentas, aun cuando tenga características de una sociedad que en España tributaría por Impuesto de sociedades.

¿Por qué hace eso la DGT? Para evitar que se den dobles imposiciones, o dobles no imposiciones. Si el Estado de la fuente de las rentas (España) y el Estado de constitución de la entidad (P) coinciden en la calificación dada a la entidad, no habrá una doble imposición. Para entender el problema que intenta solucionar la DGT al utilizar el método del país de constitución se pone el siguiente ejemplo:

La entidad “AA”, residente y constituida en Francia, es considerada allí como una entidad en régimen de atribución de rentas y, por tanto, son los socios quienes están sujetos a imposición por la renta obtenida por la entidad (son ellos quienes “pagan el impuesto por la renta que la entidad gana”). La entidad opera en España, pero en España se considera que la organización es sujeto pasivo del Impuesto de Sociedades y, como tal, es la sociedad la contribuyente por las rentas obtenidas. En España tributará por el IRNR, pero cuando los socios de la entidad tengan que tributar por las rentas mundiales obtenidas por “AA” en Francia, no se podrán deducir los impuestos pagados en España porque el contribuyente no ha sido el mismo. En España el contribuyente ha sido la sociedad y no los socios.

La DGT ante esta situación, en lugar de hacer el test comparativo y decidir que la entidad extranjera se asemeja a un tipo societario español que tributa en IS, aplica el régimen del país de constitución, y la considera como entidad en régimen de atribución de rentas. De esta manera, el contribuyente en ambos Estados será el mismo. Al coincidir en quién es el contribuyente en ambos Estados se podrán aplicar más fácilmente las deducciones y demás técnicas para evitar que una misma renta tribute dos veces, o por el contrario que no tribute ninguna.

Vía| Delgado Pacheco, A. (2007), “Las entidades en atribución de rentas y el régimen fiscal de partnerships y trusts en España”, en Cordón Ezquerro, T, Manual de Fiscalidad Internacional, Instituto de Estudios Fiscales, Madrid.

Imagen |Tax Law 

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