Actualidad Jurídica 


Duquesa, Sucesiones y Donaciones

Hace solo unos días despedíamos aquí en Sevilla a Doña María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart, la Duquesa de Alba, una mujer que vivió intensamente y no dejó indiferente a nadie. Y, tras este acontecimiento, se abría la puerta a la sucesión de uno de los mayores patrimonios de España y también del mundo.

Pues bien, se calcula que Doña Cayetana deja a sus herederos un patrimonio valorado en unos 3.000 millones de euros, según la estimación de la revista Forbes. El mismo se compone de bienes inmuebles, fincas agrícolas, joyas, obras de arte, activos financieros, activos singulares como castillos o palacios y cincuenta y un títulos nobiliarios.

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Como todos sabemos, las herencias están sujetas al Impuesto sobre Sucesiones, un tributo de carácter directo, personal, subjetivo, de devengo instantáneo y con un baremo progresivo, que grava las transmisiones de propiedad de carácter gratuito y “mortis causa”. El sujeto pasivo son los herederos y el hecho imponible el patrimonio que adquieren estos por herencia. Por lo que cabe pensar, en principio, que el citado impuesto se va a llevar un buen pellizco del patrimonio heredado por los sucesores de la Duquesa.

Pero lo primero a tener en cuenta aquí es que buena parte de los 3.000 millones, en torno a 2.000 millones, no son bienes del patrimonio directo de la Duquesa, sino que son bienes pertenecientes a la Fundación Casa de Alba. Esta Fundación es una organización con personalidad jurídica propia, que tiene por objeto la administración de los bienes de su propiedad, es decir, administrar y mantener el patrimonio del ducado del Alba. Por lo tanto, no existe ninguna transmisión “mortis causa” de estos bienes, sino que estaban y siguen estando en el patrimonio de la Fundación. El Presidente de la Fundación es la persona que ostente el título de Duque de Alba en cada momento, por lo que Carlos Fitz-James Stuart, el hijo mayor de la Duquesa y heredero del título de Duque, pasa a ser Jefe de la Casa de Alba y Presidente de la Fundación. Pero sin que ello tenga repercusión alguna en el patrimonio del ducado y, por lo tanto, sin pagar impuestos.

El resto del patrimonio, unos 1.000 millones de euros, pertenecía con carácter personal a Doña Cayetana, por lo que sobre estos bienes sí operaría la sujeción al Impuesto de Sucesiones. Dado que este Impuesto es un tributo cedido a las Comunidades Autónomas, si tributase en Andalucía, donde residía la Duquesa de Alba, correspondería aplicar un gravamen del 34 %, mientras que si tributase en Madrid, donde estuvo también su residencia, gozaría de una bonificación del 99 %.

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Cayetana de Alba con su madre, Doña Rosario

No obstante, según han publicado algunos medios, de forma previa a su último matrimonio con Alfonso Díez, , la Duquesa dejó ya repartido este patrimonio mediante donación. Si decíamos más arriba que el Impuesto sobre Sucesiones grava las transmisiones gratuitas “mortis causa”, el Impuesto sobre Donaciones grava las transmisiones gratuitas “inter vivos”. Por lo que no deberán liquidar los herederos el patrimonio recibido por herencia, pues no existe tal herencia sino que ya se les transmitió el mismo por donación.

Sin embargo, como al final se trataba de transmitir por donación lo que realmente correspondería por herencia, el reparto se hizo con las reglas establecidas por el Derecho Civil de sucesiones y se dividió en tres partes iguales: la legítima, el tercio de mejora y el tercio de libre disposición. Cada hijo adquirió unos 56 millones de euros de la legítima y otros tantos del tercio de mejora. Por su parte, el tercio de libre disposición, la Duquesa lo repartió entre distintas asociaciones benéficas y otorgando, posiblemente, también una parte a su viudo, Alfonso Díez, el cuál en capitulaciones matrimoniales aceptó renunciar a todo título o propiedad que hubiese podido recibir de la Duquesa.

Desde luego, tras la donación entendemos que los donatarios tuvieron que pagar la cuantía correspondiente por el patrimonio recibido, cuya cuota tributaria es muy parecida a la del Impuesto sobre Sucesiones, aunque en el Impuesto sobre Donaciones el cálculo de la base imponible difiere, así como las exenciones y otras reglas tributarias.

Vía| Noticias Jurídicas ;  Junta Andalucía ;  La Vanguardia

Imágenes|  Wikipedia ; Wikipedia 

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