Patrimonio 


Dorothea Tanning, de Macy’s al surrealismo

‘Pintaba desde este lado del espejo –el espejo para mí es una puerta-, pero creo que lo he atravesado (…)’

Dorothea Tanning

Tarantelle y Two Women (Blue), 1939

En la pantalla, unas piernas de mujer bajo una falda de vuelo saltan de una baldosa a otra. La cámara se aleja y deja paso a una calle desierta en la que una mujer de mediana edad avanza con un objeto en la mano. A lo lejos, un hombre mayor, de pelo blanco, la observa. Es Max Ernst. Ella es Dorothea Tanning, su mujer. El vídeo es una de las piezas surrealistas que se proyectan en la ambiciosa retrospectiva de la estadounidense que se puede ver estos días en el Museo Reina Sofía de Madrid: ‘Detrás de la puerta, invisible, otra puerta’.

Hace ya seis años que Dorothea Tanning falleció y esta es la primera gran exposición de su obra que se celebra desde entonces. La trayectoria de la creadora surrealista es enormemente variada; las más de ciento cincuenta piezas exhibidas van desde ilustraciones publicitarias a esculturas de materiales blandos, pasando por figurines para ballet y pinturas de niñas, flores y puertas entreabiertas.

Birthday, 1942

La carrera artística de Dorothea se inició en el campo de la publicidad, ilustrando anuncios de perfumes, boutiques y grandes almacenes, como Macy’s. En su estudio experimentaba, al mismo tiempo, con sus paletas y lienzos. Su primera gran obra es Birthday (1942), un autorretrato en el que la joven Dorothea aparece con el pecho desnudo y un pequeño monstruo a sus pies. El título se lo propuso Max Ernst, que pronto se convertiría en su marido.

En ese momento, el maestro del surrealismo estaba casado con Peggy Guggenheim, su tercera mujer. La coleccionista reunía entonces una selección de mujeres artistas para organizar una exposición conjunta y Dorothea acabó siendo incluida entre ellas. Más tarde rechazaría la etiqueta de mujer artista: ‘puedes ser mujer y ser artista; pero lo primero no lo puedes evitar y lo segundo es lo que eres en realidad’. Max y Dorothea se casaron en 1946 en una ceremonia conjunta con Man Ray y Juliet Browner.

A Dorothea le interesaba explorar nuevos medios. Qué mejor que el ballet, que entonces estaba en auge y cuyo idilio con el mundo del arte venía ya de lejos. En quince años, la artista estrenó cinco piezas, cuatro ballets y una obra dramática, que recibieron críticas más bien templadas. El primero de ellos fue Night Shadow, un espectáculo surrealista de tintes oníricos. Dorothea creó el vestuario y los personajes de todos ellos, aunque, lamentablemente, no han llegado a nosotros todos los figurines que realizó.

Figurines de ballet de Dorothea Tanning

También creó esculturas. Alejándose de la idea tradicional de piezas esculpidas en mármol o vaciadas en bronce, a Dorothea le atraía la experimentación con materiales blandos. Su vieja máquina de coser Singer le sirvió para realizar grandes piezas en fieltro y peluche en las que se repiten los elementos antropomórficos y la carne desnuda. Parecen, en muchos casos, objetos de pesadilla. Una de sus instalaciones más conocidas es Habitación 202, que recrea una habitación de hotel en la que irrumpen cuerpos atravesando las paredes. La puerta, que lleva grabado el número 202, hace referencia a una vieja canción popular que narra el suicidio de Kitty Kane, esposa de un mafioso, en un motel de Chicago.

Eine Kleine Nachtmusik, 1943

Max y Dorothea se mudaron a Sedona, una pequeña población del desierto de Arizona que se convirtió en el refugio creador de la artista.  Allí dio rienda suelta a sus pinceles y realizó varias de sus pinturas surrealistas. Muchas de ellas hacen referencia a la maternidad impuesta, a la familia que ahoga, al florecimiento de la juventud… Todas con elementos oníricos, flores y largos cabellos que se enredan unos con otros.

Dorothea también escribió numerosos cuentos y poemas a lo largo de su vida. En uno de ellos, La jerga del arte, dejó escrito lo siguiente: ‘Si el arte pudiera hablar, se mostraría por fin / tal y como es en realidad, y nos revelaría lo que ardemos en deseos de saber’.

Vía| VV.AA., Dorothea Tanning, Museo Reina Sofía, 2018

Más información| Dorothea Tanning

Imagen|Todas las imágenes son de la autora excepto Birthday

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