Derecho Internacional, Jurídico 


¿Dónde están las fronteras de la UE? (III): Requisitos de adhesión

En este tercer artículo de la serie vamos a ver cuáles son los requisitos que deben cumplir los estados para incorporarse a la Unión Europea. Debemos tener en cuenta que no todos los requisitos están plasmados en los tratados o la legislación comunitaria sino que algunos de ellos pueden tener una forma consuetudinaria derivada del pensamiento generalizado y de la idiosincrasia de la cultura europea. Legalmente se establecen en el artículo 49 TUE:

Cualquier Estado europeo que respete los valores mencionados en el artículo 2 y  se comprometa a promoverlos podrá solicitar el ingreso como miembro en la Unión. Se informará de esta solicitud al Parlamento Europeo y a los Parlamentos nacionales. El Estado solicitante dirigirá su solicitud al Consejo, que se pronunciará por unanimidad después de haber consultado a la Comisión y previa aprobación del Parlamento Europeo, el cual se pronunciará por mayoría de los miembros que lo componen. Se tendrán en cuenta los criterios de elegibilidad acordados por el Consejo Europeo.

Las condiciones de admisión y las adaptaciones que esta admisión supone en lo relativo a los Tratados sobre los que se funda la Unión serán objeto de un acuerdo entre los Estados miembros y el Estado solicitante. Dicho acuerdo se someterá a la ratificación de todos los Estados contratantes, de conformidad con sus respectivas normas constitucionales.

Los criterios de elegibilidad a los que el párrafo primero de este artículo hacen referencia son los criterios básicos de adhesión definidos en la cumbre de Copenhague de junio de 1993:

–          La existencia de instituciones estables que garanticen la democracia, el Estado de Derecho, los derechos humanos y el respeto y la protección de las minorías.

 

–          La existencia de una economía de mercado operativa, así como la capacidad de hacer frente a la presión de la competencia y a las fuerzas de mercado en la Unión.

 

–          La capacidad de asumir las obligaciones que se derivan de la adhesión, incluidos los objetivos políticos, económicos y monetarios de la Unión.

El primer criterio de Copenhague tiene un contenido político. Se establece que el respeto a la democracia, el estado de derecho, los derechos humanos y la protección de minorías deben estar plenamente inculcados en los sistemas políticos e instituciones de los países que pretendan entrar, puesto que son objetivos que persigue la Unión Europea en su conjunto tanto hacia el interior como hacia el exterior. Esta es una de las razones por las que no se termina de aceptar la adhesión de Turquía.

El segundo criterio es de carácter económico. Se exige una economía de mercado (adaptación que han tenido que introducir las antiguas repúblicas soviéticas), estabilidad y una mínima capacidad de competir en términos de igualdad con el resto de países de la Unión. No cabe duda que uno de los principales objetivos económicos de la UE es competir como conjunto con potencias económicas como EEUU o China, lo que a nivel desagregado es inviable. En este sentido debe cuidarse de que las nuevas adhesiones no entorpezcan este objetivo.

El tercer requisito hace referencia a la capacidad para asumir las obligaciones y objetivos impuestos por la Unión Europea, lo que se traduce en la necesidad de adaptar la legislación para la inclusión del “acervo comunitario” presente y futuro con total garantía de los principios de eficacia directa y primacía del derecho comunitario.

En lo que respecta a otros requisitos es de magnitud preponderante el requisito geográfico, sobre el que el artículo 49 TUE “pasa de puntillas” al limitar las futuras adhesiones solamente a países europeos. En este sentido, el problema se produce en lo que respeta a países que se encuentran a medio camino entre Europa y Asia porque tienen dentro de su territorio las fronteras geográficas entre un continente y otro. Así, Rusia pertenece a Europa hasta los Montes Urales, Turquía tiene una pequeña parte en la orilla occidental del mediterráneo y el mar negro, Georgia y Azerbaiyán están en la frontera del Cáucaso…  Hubo cierto debate sobre esto en el caso de Chipre, ya que la isla está situada geográficamente en Asia, pero razones históricas, culturales, políticas y comerciales con los países europeos llevaron a considerarla como un país históricamente europeo. También existe el precedente de las regiones miembro de la UE que están situadas fuera de Europa, como por ejemplo la Guayana Francesa (América del Sur) o las Islas Canarias, Ceuta o Melilla, que geográficamente pertenecen a África. Por este requisito han sido rechazados estados como el de Marruecos o el de Israel.

Otros criterios de menor relevancia son el aspecto cultural, el interés estratégico y comercial, la tradición histórica europeísta, etc.

Croacia ha hecho un gran esfuerzo por adaptarse a estas exigencias y tras conseguir un informe positivo respecto a las mismas de las instituciones europeas firmó el tratado de adhesión que la convertirá -si no hubiera que cambiar los plazos- en el miembro número 28 de la Unión en Julio de 2013.

Vía| Fronteras;   12 lecciones sobre Europa

En QAH| ¿Dónde están las fronteras de la UE? (I): Historia de las ampliaciones¿Dónde están las fronteras de la UE? (II): Croacia sí, Turquía no.

Imagen| Parlamento Europeo ; wikipedia

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