Jurídico 


Dominar el juicio oral

En este artículo, trataremos de dar luz al acto más representativo en el ejercicio de la abogacía. Se trata del “juicio oral” en la jurisdicción penal.

Para defender y garantizar los derechos fundamentales e intereses de nuestro cliente, es muy importante no temerlo. Conocerlo como si de un íntimo amigo se tratase. Lograr desenvolvernos en él con agilidad y dominar la estructura general de este acto, ya que se caracteriza por soler exigirle al letrado grandes dosis de improvisación y un amplio dominio de la oratoria.

A excepción de mejor criterio, los hitos más importantes de este acto los podríamos analizar en 6 apartados diferenciados, a saber:

(1) Cuestiones previas, (2) Información de derechos al acusado, (3) Lectura de la acusación, (4) Interrogatorios, (5) Documental, (6) Conclusiones & informe. (7) Última palabra del acusado.

Cuestiones previas.

Se piden a instancia de parte y de forma oral. Es imprescindible empezar pidiéndolas al principio, aunque el juez no de pie a éstas. Es muy común que el juez se las salte debido a que no siempre se producen en el día a día. Por eso, debemos estar muy pendientes al empezar. Son muy útiles por ejemplo cuando se quiere aportar más testigos etc.

Éstas versan exclusivamente sobre los siguientes puntos que tasa la ley:

  1. Competencia.
  2. Vulneración de derecho fundamental
  3. Existencia de artículos de previo pronunciamiento (art. 666 Lecrim.).
  4. Causas de suspensión  del juicio oral (art. 745 y 746 Lecrim.).
  5. Nulidad de actuaciones.
  6. Contenido & finalidad de pruebas propuestas, o aportación de nuevas pruebas (testigos, peritos, documental de nuevo conocimiento) justificando siempre el contenido y la finalidad.
Artículos de previo pronunciamiento (art.666 Lecrim).

Artículos de previo pronunciamiento (art.666 Lecrim).

Información de derechos al acusado:

Una vez pronunciadas las partes acerca de las cuestiones previas (o si no procede ninguna de ellas), el órgano judicial debería pasar a informar al acusado  sucintamente acerca de sus derechos.

  • Guardar silencio.
  • No confesarse culpable
  • Declarar parcialmente
  • Conocer la acusación (mediante la lectura de la acusación).

Lectura de la acusación (Art.786.2 Lecrim).

Posteriormente, el secretario judicial se encarga de leer las acusaciones del fiscal y / o de la acusación particular (Aunque algunos jueces lo que hacen es un breve resumen del “porqué” se les acusa y del caso en general para suplir dicho trámite y dar mayor celeridad al acto).

Interrogatorioscriminal law

A continuación se pasa a la fase de las pruebas. La primera de ellas es la de los interrogatorios. En este punto hemos de distinguir entre 4 tipos de interrogatorios con pequeños matices diferenciadores:

  1. El Interrogatorio al acusado (no jura, se le exhorta decir la verdad art.24 CE)
  2. El Interrogatorio  de testigos (jura o promete = falso testimonio / penado por ley).
  3. El Interrogatorio peritos (jura o promete = falso testimonio / penado por ley).

Reglas del Turno de preguntas.

En cada uno de ellos, es vital para no parecer desorientado, conocer las reglas del turno en la práctica de éstas. Así, el orden general para el turno de las preguntas es: 1º Fiscal, 2º Acusación particular, 3º Defensa/as.  Este orden es el corriente cuando una misma prueba a sido pedida por varias de las partes o todas ellas.

Sin embargo, si una de las pruebas (una testifical por ejemplo) solo la pide la acusación o solo la pide la defensa, será ésta o la otra la que empiece preguntando; y luego se sigue el orden general de preguntas anteriormente mencionado.

La Documental.

En esta parte, se produce la lectura completa de transcripciones. Lo más normal es, si ninguna de las partes se opone (ya que existe el derecho a que se lean en alto),  utilizar la formula de “documental por reproducida” para dar más celeridad al acto del plenario. Ha de tenerse en cuenta que lo que no se lee no tiene valor probatorio: escuchas, etc siempre que una de las partes se oponga convenientemente.

Conclusiones & informe. (art. 788 y ss. Lecrim.)

  •    Conclusiones definitivas:

Este es el momento de elevar a definitivas las conclusiones provisionales del escrito de calificación (art 650 Lecrim).

Se trata de dar claridad y dejar fijado,  una vez practicadas las pruebas, que lo que se pide es lo mismo que inicialmente se alegó; o si por el contrario queremos modificar cualquier punto. Si no se quiere cambiar nada, se utiliza la formula de “a definitivas las conclusiones provisionales, y si se quiere cambiar algo, se detalla lo que se pretende modificar punto a punto, dejando lo que se quiera mantener del mismo modo.

No se trata de alegar valoración de pruebas practicadas, cosa que se hará en el siguiente paso, el llamado “Informe”.

  •    El Informe:

Este es el momento cumbre del acto. Donde las habilidades de todo letrado llegan a su punto más álgido y sus técnicas de argumentación fáctica y jurídica se funden en una expresión máxima de pura oratoria.

En el informe las partes, oralmente realizan un alegato valorando que a tenor de las pruebas realizadas se establecen los motivos por los cuales se  pide al órgano judicial “X” o “Y”.

Se trata de esclarecer los hechos probados y los que no lo han sido o los que han resultado contradictorios (pruebas de cargo VS pruebas de descargo, hechos probados por presunción, etc.), de lo que se trata es de convencer al juez de la culpabilidad o inocencia de los acusados.

“ … a tal efecto, fíjese Señoría el testimonio claro, contundente, inequívoco de …”.

Como decimos, es el momento más importante para un abogado, donde éste hará uso de su destreza en la técnica de la oratoria y donde el sentido común y la estrategia procesal que se fue hilando durante todo el procedimiento llegan a la meta final.

En este punto, todas las partes incluido el Juez, suelen estar bastante cansadas, sino agotadas mentalmente. Por lo que es imprescindible ser inteligentes y sintetizar al máximo lo que se va a decir para expresar de una manera clara, contundente e inequívoca, nuestra postura de la manera más breve posible (se recomienda entre 10-15 minutos máximo) aunque depende mucho de la complejidad del caso.

La última palabra del acusado. 

Cierra el acto, se le ofrece al acusado la posibilidad de decir unas últimas palabras con plena libertad.

 

Vía | Noticias Jurídicas. Consejos y recomendaciones de D. Ignacio Gordillo (Fiscal de la Audiencia Nacional en excedencia).

Imagen | Google images. Penal.

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