Jurídico 


Doctrina TS actualizada: ¿firmar un pagaré en nombre de otra persona?

En este artículo, haremos un breve análisis sobre los efectos del pagaré cuando ha sido firmado en nombre de otra persona y aprovecharemos para repasar los requisitos exigidos por el Tribunal Supremo sobre este punto en base a una de sus últimas sentencias.

La reciente Sentencia del Tribunal Supremo del pasado 10/03/2014 (nº recurso:426/2012), en la que una de las partes, denominémosla “L”, que aparece como tomador de un pagaré que había sido librado a nombre de “M”, pero que no estaba firmado por ella, sino por “C”, quien no dejó constancia de que lo hacía en representación de aquella (“M”); pero que sin embargo, dicho pagaré estaba domiciliado a la cuenta bancaria de la citada “M”.

Los matices fundamentales para este caso son que “L” era proveedor habitual de “M”, y que “C” era la persona que gestionaba el negocio (de restauración en este caso) bajo la autorización y el poder de representación de la propia “M”.

La oposición, ante dicha demanda se basaba en la Ley 19/1985, de 16 de julio, Cambiaria y del Cheque, concretamente en el artículo 9  (que afecta también al pagaré por remisión del artículo 96) y que dice que:

“Todos los que pusieren firmas a nombre de otro en letras de cambio (o pagarés “art.96”) deberán hallarse autorizados para ello con poder de las personas en cuya representación obraren, expresándolo claramente en la antefirma. Y que, en todo caso “los tomadores y tenedores de letras tendrán derecho a exigir a los firmantes la exhibición del poder”.

En la citada sentencia se deja claro que mediante la representación, una persona actúa en nombre de otra para que los efectos de su gestión se produzcan directamente en la esfera jurídica del representado.

Al respecto, la sentencia primero aclara, que cuando los efectos hayan de surtir dentro de una relación jurídica bilateral se precisan dos circunstancias: a) “que el representante tenga poder” y b) “que la otra parte sepa que se está relacionando con persona distinta” (no en ‘nomine propio’ sino ‘alieno‘).

¿Que pasa entonces si en el propio pagaré no consta que expresamente se firma en representación de persona distinta?

La sentencia reconoce la exigencia de que dicha representación quede reflejada junto a la firma a tenor del citado artículo 9 LCCh. Sin embargo, no excluye la posibilidad de que surta efectos sin dicha expresión de representación siempre que se pueda probar que acreedor y prominente lo consintieron (por escrito, de palabra, tácitamente o a través de hechos concluyentes) en el contrato de entrega de títulos, aunque no lo hubieran expresado en ellos.

En último termino, la sentencia otorga vital importancia a que el pagaré no haya circulado (terceros, mercados secundarios, etc.).Pagarés

Por tanto, en la Sentencia se sientan las bases para que surta efecto el cobro de un pagaré firmado por otra persona física o jurídica sin que en el propio pagaré se especifique dicha representación.

Resumiendo, vemos que la doctrina nos exige:

  1. Que el representante tenga poder. Es decir, que efectivamente actúe en nombre de otra a efectos de gestión.
  2. Que la otra parte sepa que se está relacionando con persona distinta y lo acepte.
  3. Y por último, que el pagaré no haya circulado (que sea el propio tomador quien lo presenta al cobro).

Para evitar este tipo de problemática, es bueno que recomendemos a nuestros clientes que siempre que se firmé un pagaré en nombre o representación de otra persona, se reseñe dicha circunstancia junto con su firma. O bien que se incluya un sello corporativo, un anagrama, o un logo de la sociedad a la que se representa, si se tratara de persona jurídica.

Vía| LCCh  de 19/1985, Sentencia del Tribunal Supremo del 10/03/2014 – Nº Recurso: 426/2012.

Imagen| Pagarés

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