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Doctor, Brasil presenta graves síntomas

A unos meses de que empiecen los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, el evento estrella del año que atraerá en torno a medio millón de turistas; la situación social y económica de Brasil sigue siendo, cuanto menos, negativa. Socialmente, la mayoría de la ciudadanía sigue sumida en la desigualdad pese a los años de bonanza económica anteriores, el turismo sexual sigue presente y la delincuencia está a la orden del día. Lo cual ha provocado que aún la mitad de las entradas para los JJOO estén sin vender.

¿Cómo un país que hace cinco años tenía unas cifras de crecimiento de doble dígito ha llegado a semejante situación? Parece ayer cuando los titulares estaban llenos de noticias sobre los países emergentes BRICs y cómo su imparable crecimiento iba a conseguir que se equipararan con los países desarrollados. Sin embargo, actualmente Brasil presenta los siguientes síntomas, que denotan que está débil:

Estanflación

Tal y como su nombre sugiere (estancamiento + inflación), se refiere a una situación en la que el país se haya en un estancamiento económico a la vez que persiste el alza de los precios y salarios. Se trata, por tanto, de una situación muy delicada ya que las medidas que se tomen para potenciar el crecimiento económico perjudicarían aún más la situación del crecimiento de los precios y viceversa. Es decir, si yo quiero que la economía crezca, tomaré una serie de medidas que potencien el consumo y así reactiven la demanda. No obstante, cuando un producto pasa a ser más demandado porque más gente consume, los precios suben y empeorarían aún más la situación actual de Brasil.

Estanflación

Estanflación. Se puede apreciar cómo Brasil ha dejado de crecer un 10% hasta decrecer un 6% anual, a la vez que los precios aumentan a un ritmo del 8%.

Déficit descontrolado

Cuando el Estado gasta más de lo que recauda vía tributos, incurre en un déficit que se mide como porcentaje del PIB y que se puede acumular año tras año, denominando deuda a dicha cantidad acumulada. En el caso de Brasil, el déficit ha llegado a ser el 11% de su PIB, de los mayores a nivel mundial; lo cual, si le añadimos el hecho de que el real se está depreciando frente al dólar, devolver esa deuda puede suponer sólo en concepto de intereses más del 20% de los ingresos del Estado. Así, se prevé que los niveles de deuda lleguen al 80% del PIB para 2018, de acuerdo con el Moody´s Investors Service.

La situación empresarial tampoco ayuda…

Si nos fijamos en lo que sucede en el entorno empresarial brasileño, la situación tampoco es favorable. Una muestra de ello, es el índice Ibovespa, el indicador más importante del mercado de acciones de Brasil y podríamos decir que es un equivalente al Ibex35 para España. Este índice ha retrocedido un 24% en dólares lo que llevamos de año, seis veces más que lo que han disminuido como media el resto de países emergentes. Eso quiere decir que el valor o atractivo de las principales empresas brasileñas ha bajado drásticamente, tanto debido a la situación empresarial como al marco de sucesos turbulentos en el que se halla.

A este panorama hay que además sumarle el hecho de que muchas empresas están entrando en bancarrota. Según Serasa Experian, en 2015 se han declarado en quiebra ante los tribunales brasileños más de 5.500 empresas, una cifra que no se veía desde 2008.

Será cuestión de tiempo ver si el Doctor encuentra una medicación para remediar la enfermedad patente bajo estos síntomas

Vía| Bloomberg

Más información| El Economista, El Día

Imagen| Semana Económica

En QAH| La corrupción endémica de Brasil

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