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Deuda pública a corto plazo: las Letras del Tesoro.

Dada la coyuntura económica en la que nos encontramos, las palabras “deuda pública”, junto a otras como prima de riesgo, bund alemán, etc.  están en la boca de todos.

Tesoro público

Deuda pública (ver explicación en vídeo) hace referencia al conjunto de deuda que un Estado, aunque también pueden ser Comunidades Autónomas, Ayuntamientos, etc. pide prestado para financiar su gasto, captando el capital mediante la emisión de títulos.

La gama de títulos de los que dispone el Tesoro público son: Letras del Tesoro, Bonos del Estado y Obligaciones del Estado, los cuales configuran los Mercados de Renta Fija Estatal. Las primeras, a corto plazo, se encuadran en el mercado monetario o de dinero, los segundos en el mercado de capitales, al ser a medio y largo plazo.

Centrándonos en los activos de deuda a corto plazo, han sufrido una evolución a lo largo de la historia desde que comenzaron a emitirse allá por 1973 como Bonos del Tesoro, emitidos por el Ministerio de Hacienda, hasta las actuales Letras del Tesoro (1987).

Las Letras del Tesoro, entrando ya en materia, son títulos de deuda pública a corto plazo a 3, 6, 12 y 18 meses, con un valor nominal de 1.000 euros, emitidos al descuento, en un mercado amplio al que pueden acceder tanto los intermediarios financieros como las personas físicas y jurídicas, siendo su tributación como rendimiento de capital mobiliario (IRPF), y materialización mediante anotaciones en cuenta.

Un momento, hemos dicho que se emiten al descuento, pero… ¿qué es eso? Pues es que se adquieren a un precio inferior a su valor nominal, valor que será recibido al vencimiento, siendo la diferencia entre éstos el rendimiento o interés generado por el título.

El método de venta es mediante subasta, la cual funciona, grosso modo, de la siguiente manera:

En primer lugar, debemos distinguir entre dos tipos de peticiones de suscripción de deuda:

–  Competitivas: el participante indica el importe nominal que desea y el precio al que desea hacerlo, expresado en un porcentaje sobre el valor nominal. Están orientadas a inversores con conocimientos del mercado dado el riesgo de que no sea aceptada la puja.

–  No Competitivas: solo se indica el importe nominal, siempre inferior al millón de euros por postor. Está más orientado al pequeño inversor que se asegura la aceptación de la misma al ser todas adjudicadas.

El transcurso de la subasta sigue los siguientes pasos:

1-  Las peticiones competitivas se clasifican por orden descendente de precio.

2-  Se aceptan todas aquellas demandas hasta que se cubra el nominal subastado.

3-  El menor de los precios que ha entrado en la puja se denomina: precio mínimo aceptado.

4-  Se calcula el precio medio entre de los superiores al precio mínimo.

5-  Las peticiones competitivas con precios superiores al precio medio se adjudican al precio que propusieron, y al precio medio se adjudican las peticiones competitivas cuyos precios oscilan entre el éste y el mínimo y las no competitivas.

Así pues, a grandes pinceladas, estas son las Letras del Tesoro y su mercado primario.

Vía|  “Mercados Financieros“, Martín Marín, José Luis & Trujillo Ponce, Antonio. Delta Publicaciones. 1ª Edición

Más información| Tesoro Público, letrasdeltesoro.info

Imagen| Tesoro Público

En QAH| ¿Qué es la renta fija? (I): Introducción, A Alemania le pagan por adquirir su deuda, ¿cómo es posible?

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