Economía y Empresa, Panorama Internacional 


Desigualdades estructurales: causas y consecuencias

No es raro escuchar estos días noticias sobre la “creciente brecha entre ricos y pobres” o acerca de como “la crisis dispara la desigualdad de ingresos”. Un artículo de El País rezaba hace poco que 85 ricos suman tanto dinero como 3.570 millones de pobres del mundo y que la mitad de la riqueza está en manos de apenas el 1% de todo el mundo. La pobreza no es por tanto, ajena a la extrema desigualdad que existe en el planeta.

EL RICO Y EL POBRE¿Cómo ha podido suceder esto?

Existen razones económicas, como el aumento de los impuestos que merma la capacidad de ahorro, la inversión productiva y el crecimiento económico. Otras razones son culturales, en las que los individuos que han obtenido un buen nivel de educación y los que no han podido alcanzarlo, conviven. Además, la superpoblación que sufren muchas ciudades conduce al aumento de la pobreza, ya que la sociedad disminuye su capacidad de consumo y bienestar. El elevado grado de corrupción que existe en estos gobiernos favorece el incumplimiento de contratos firmados con empresas y otros gobiernos, y fomenta que los más desfavorecidos vean violados los derechos que tanto ha costado alcanzar. También existen razones sociales como el ostracismo que sufren determinadas minorías étnicas, grupos de trabajadores inmigrantes y otros muchos grupos sociales. Esta situación fomenta la tensión social y la inestabilidad política, que a su vez frena las inversiones extranjeras. Seguimos siendo testigos y partícipes del enriquecimiento de unos pocos y el aumento de las desigualdades sociales.

¿Cuáles son las posibles consecuencias?

Intermon Oxfam, ya ha alertado en el reciente informe Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica, que “las élites económicas están secuestrando el poder político para manipular las reglas del juego económico, que socava la democracia”. No sería la primera vez que ocurre algo así. Recordemos que el tejido industrial y empresarial  de Estados Unidos se forjó de esa forma con magnates como J.P. Morgan o John D. Rockefeller.

A veces, olvidamos que para acabar con la pobreza no basta con generar más recursos, hay que poner en marcha mecanismos de redistribución global de la riqueza, y tener claro que la desigualdad no es una tendencia irremisible.

Vía | EL PAIS

Imagen | RICO Y POBRE

En QAH |¿Como acabar con la pobreza global? Políticas exitosas para salir del subdesarrollo, ¿Cómo medir la pobreza alarmante?Pobreza Cero (I): relación entre la pobreza y el modelo financiero mundial.

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