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Desgranando las nuevas políticas del Banco Santander (II)

Entre las nuevas medidas del Banco Santander, en la primera entrada de esta serie analizaba la ampliación de capital, y en la presente estudiaremos la modificación de su política de dividendos.

Comenzamos explicando algunos conceptos clave. Los beneficios de una empresa pueden dedicarse legalmente a dividendos o a incrementar las reservas. El dividendo es pues el beneficio que se distribuye por acción, mientras que el porcentaje total de beneficios que destina la empresa a los dividendos se denomina Pay-Out. Con respecto a la forma de reparto, la empresa puede repartir el dividendo en efectivo o en nuevas acciones. Cuando es el propio accionista quien tiene la capacidad de elección, estamos ante el conocido scrip dividend o dividendo flexible.

 ¿Qué ha cambiado en la política de dividendos del Santander?

Dividendos

Nueva política de dividendos del Banco Santander

Se ha modificado la cuantía y la forma de reparto, si bien el número de pagos se mantiene. Así, desde 2009 y hasta principios de 2015, el banco venía empleando el scrip dividend en todos los pagos, en total cuatro, de cuantía 0,15 euros cada uno. Por tanto, se repartían 60 céntimos por acción al año (0,15 € x 4).

Esta situación cambia con las nuevas políticas de Ana Botín; en relación a la cuantía, el efectivo no será ya de 0,15 euros sino de 0,05, es decir, la retribución por acción desciende de 60 a 20 céntimos (0,05 € x 4) produciéndose por tanto un recorte del 66,67% en el dividendo de 2015 respecto a 2014.

En cuanto a la forma de reparto, de los cuatro pagos que se siguen conservando , tres serán obligatoriamente en efectivo y solo en uno el banco dará la opción de decidir entre recibir efectivo o acciones.

 ¿Qué se pretende?

Banco Santander

En primer lugar ajustar el pay-out –aproximadamente al 40%- que con la política anterior sobrepasaba el 100%. ¿Asusta? Sí, ya que si volvemos a la definición de este término, caeremos en la cuenta de que significa que repartía más beneficios de los que tenía. ¿Y cómo no se ha desplomado el banco? Sencillamente porque la mayor parte del dividendo se pagaba en acciones (apenas un 20% en efectivo). Pero ¿qué hubiera ocurrido si todos los accionistas hubiesen elegido el pago en efectivo? Dejémoslo ahí.

En segundo lugar, y aunque a priori se reduzca drásticamente la rentabilidad por acción (cercana al 3%: 0,2 € de dividendos sobre 6,7 € de cotización) se persigue un crecimiento a largo plazo. ¿Cómo? A través de la mejora del beneficio por acción (BPA), ya que al no ser necesario emitir tantas nuevas acciones por la limitación del scrip dividend, el beneficio se distribuye entre un menor volumen de títulos.

Con ello se mejora también la ratio PER o Precio-Beneficio, que expresa lo que paga el mercado por cada unidad de beneficio. Un valor elevado de dicho indicador suele reflejar altas expectativas de crecimiento hacia la empresa en cuestión.

 En resumen, las nuevas medidas adoptadas – ampliación de capital y reforma de la política de dividendos – implican en el medio y largo plazo, la configuración de una entidad más consolidada y con mejores perspectivas de negocio. La presidenta del grupo sostiene sabemos cómo queremos hacer las cosas: de una manera sencilla, personal y justa (…) para crecer más y más rápido.

 ¿Estarán de acuerdo los inversores?

 

Vía| Diario de Sevilla 

Más información| Expansión

Imagen| Banco SantanderDividendos banco Santander 

En QAH| Desgranando las nuevas políticas del Banco Santander (I) , La política de dividendos en las empresas 

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