Salud y Deporte 


Desarrollo de un nuevo medicamento

Desarrollar un medicamento es un proceso costoso, que va acompañado de un elevado consumo de tiempo y recursos. Se inicia con la evaluación de un gran número de moléculas candidatas, mediante una metodología ampliamente utilizada en la Industria Farmacéutica y que se conoce como High Throughput Screening (HTS). Posteriormente se inicia la Investigación Preclínica con el objetivo de demostrar que la sustancia estudiada no es tóxica, ni mutagénica, ni teratogénica, ni carcinogénica. En esta etapa también se llevan a cabo estudios de formulación, y de estabilidad; y se evalúan los parámetros farmacocinéticos y farmacodinámicos. En la última fase del proceso tiene lugar la Investigación Clínica, que consiste en evaluar en humanos, aquella molécula ya formulada como medicamento, que haya demostrado en las etapas previas un adecuado perfil de seguridad y eficacia.

El proceso completo consta de las siguientes etapas:

Selección de la molécula: para ello, lo ideal es conocer en la medida de lo posible la patología, e identificar la diana terapéutica. En esta etapa se emplea una metodología automatizada, con el fin de evaluar la actividad biológica y/o bioquímica de un gran número de compuestos en el menor tiempo posible. Este proceso denominado High Throughput Screening (HTS), permite la identificación de moléculas activas o hits que demuestren, bien, capacidad para interaccionar con receptores, enzimas, o canales iónicos, entre otros; o bien, que puedan jugar un papel importante en alguna de las rutas bioquímicas de interés. Así, se obtiene un número reducido de moléculas candidatas o leads con potencial para transformarse en medicamento.

El origen de las sustancias analizadas es variado (origen natural, síntesis orgánica, técnicas de bioingeniería), y se estima que de cada 10.000 moléculas evaluadas, sólo 250 pasan a la fase preclínica. Este proceso puede durar hasta 6 años, y conlleva un elevado consumo de recursos.

Investigación preclínica: los estudios se llevan a cabo en modelos de laboratorio y animales de experimentación con el objeto de predecir la farmacocinética (distribución, metabolismo y eliminación del medicamento en el organismo), y la acción farmacológica. Se evalúan diferentes dosis del medicamento, y los efectos que producen en los diferentes órganos y sistemas. Asimismo, se hacen estudios de estabilidad y pureza, pruebas de fabricación y escalado, y estudios de formulación para que pueda ser administrado de forma adecuada. Es un proceso que puede durar años, y al igual que el anterior conlleva una tasa de éxito reducido, asociado a un elevado coste. Así, se estima, que de 250 sustancias que entran en la fase preclínica, sólo cinco llegarán a ser ensayadas en humanos.

Del "Hit" al "Lead"

Del “Hit” al “Lead”

Investigación clínica: en esta fase tienen lugar los estudios efectuados en humanos. Los parámetros principales a evaluar son la seguridad y eficacia. Para llevar a cabo un ensayo clínico, el promotor o compañía que promueve el ensayo clínico, debe presentar una solicitud de autorización a la agencia correspondiente: Food and Drug Administration (FDA), Agencia Europea del Medicamento (EMEA), o en el caso de España la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Las agencias reguladoras siguen los criterios especificados por la Conferencia Internacional de Armonización (ICH). La solicitud debe incluir todos los resultados obtenidos en las fases previas; asimismo, debe incluirse un protocolo donde se describa de forma detallada cómo se van a efectuar los ensayos clínicos. Al mismo tiempo, debe efectuarse una solicitud a un Comité Ético de Investigación Clínica (CEIC), que tiene como finalidad garantizar los derechos y el bienestar de los participantes del ensayo clínico.

Los estudios de investigación clínica se realizan en diferentes etapas:

  • Fase I: que tiene como principal objetivo determinar el perfil de seguridad. Para ello, el medicamento en investigación es administrado en un grupo de voluntarios sanos (entre 20 y 100). En el caso de medicamentos con actividad anticancerosa, los ensayos de fase I se realizan en pacientes voluntarios. Además de determinar la seguridad, se evalúa el rango de dosis ideal, y las propiedades farmacocinéticas (absorción, distribución, metabolismo y eliminación).
  • Fase II: cuya finalidad principal es evaluar la eficacia del tratamiento; también en esta fase se identifican posibles reacciones adversas, se concreta la dosis óptima, y la duración más adecuada del tratamiento. Se lleva a cabo en pacientes voluntarios (100-500).
  • Fase III: se realiza en un número mayor de pacientes (1.000-5.000), y tiene como finalidad concretar datos de eficacia y seguridad, y por tanto determinar la relación beneficio-riesgo. Los estudios de fase III suelen durar entre 1 y 4 años.
    Desarrollo de un medicamento.

    Desarrollo de un medicamento en investigación.

Autorización de comercialización: para que un medicamento pueda ser autorizado y por tanto comercializado, debe cumplir los requisitos de calidad, seguridad y eficacia. Ningún medicamento puede comercializarse en España sin que esté previamente autorizado por la AEMPS y/o por la Comisión Europea. Los procedimientos de autorización pueden involucrar a un solo país, a varios, o al total de países de la Unión Europea:

  • Procedimiento de Registro Nacional: la autorización se solicita en un solo país de la Unión Europea. En el caso de España la solicitud de autorización debe dirigirse a la AEMPS.
  • Procedimiento Descentralizado: la solicitud de registro se presenta solamente en determinados países de la Unión Europea. Las agencias de los países implicados llevan a cabo la evaluación del medicamento, y una de ellas es la que actúa como agencia de referencia.
  • Procedimiento de Reconocimiento Mutuo: se utiliza cuando un medicamento ya está autorizado en algún país de la Unión Europea, y se quiere ampliar esa solicitud a otros países de la misma. El titular de la autorización debe comunicarlo tanto al estado miembro que actuó como país de referencia, como a la EMEA.
  • Procedimiento Centralizado: a través del cual se obtiene una única solicitud de comercialización para el total de países de la Unión Europea. En este caso, es la EMEA la encargada de gestionar el proceso. Se eligen dos estados miembros para que lleven a cabo la evaluación científica (rapporteur y co-rapporteur); los informes que emitan serán comunicados al resto de estados miembros. En el caso de que el medicamento reciba una evaluación positiva, la Comisión Europea es el organismo que concede la autoriza­ción de comercialización, y será válida para toda la Unión Europea. Este procedimiento es obligado en el caso de: productos biotecnológicos; medicamentos huérfanos; medicamentos para tratar el SIDA, el cáncer, los trastornos neurodegenerativos, la diabetes, y las enfermedades autoinmunes.

Vigilancia posterior a la comercialización: una vez que el medicamento es comercializado, debe someterse a una supervisión constante. Cualquier modificación que se realice respecto a la autorización inicial, requerirá de una evaluación por parte de la agencia correspondiente. Asimismo, los medicamentos comercializados son sometidos a farmacovigilancia. La nueva legislación, que entró en vigor en 2012, favorece el seguimiento de reacciones adversas que puedan producirse. La red de farmacovigilancia está formada por el Sistema español de Farmacovigilancia Humana, el Comité Técnico del Sistema español de Farmacovigilancia Humana, que engloba a las 17 comunidades autónomas, la base de datos española de farmacovigilancia (FEDRA), y la base de datos de la EMEA (Eudravigilance). Los ciudadanos pueden notificar la sospecha de una reacción adversa directamente a la autoridad competente del Estado miembro a través de la tarjeta amarilla, o a través de la siguiente dirección: notificaram.es.

Asimismo, se llevan a cabo estudios de Seguridad y/o Eficacia Postautorización. Estos estudios se realizan en medicamentos ya autorizados con el objeto de confirmar su perfil de seguridad, identificar algún riesgo en la seguridad, y concretar su eficacia en condiciones de práctica clínica.

Por otro lado, los medicamentos comercializados están sometidos a inspecciones, y controles de calidad por parte de la AEMPS, que colabora con los organismos de comunidades autónomas, la EMEA, la Dirección Europea para la Calidad de los Medica­mentos (EDQM), y los diferentes Estados miembros.

 

Vía| AEMPS

Más información| phrma.orgmapasanitario.org, Scripps FloridaTarget Discovery Institute

Imagen| gráfico Targeted Therapeutics, Drug Discovery (Nature Reviews)

Vídeo| YouTube: Automatización y HTS (Retisoft Inc.), NIAID (NIH), phrma.org

 

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