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Derecho y Electricidad: conoce tu tarifa eléctrica

El Real Decreto 216/2014 publicado en el BOE del 29 de marzo que entró en funcionamiento el pasado jueves 1 octubre convierte nuestra factura eléctrica, dónde pagábamos un precio determinado, en un coste totalmente variable según como resulte el precio de mercado a cada hora del día.

Por ello, si siempre ha sido necesario conocer el desglose de nuestra factura eléctrica, ahora resulta más importante que nunca, puesto que se trata de un relevante coste de nuestro hogar que debemos gestionar lo mejor posible.

TARIFA DE ACCESO.

En primer lugar tenemos que tener en cuenta la Tarifa de Acceso que nos corresponde. La electricidad se produce en las centrales generadoras y llega hasta nuestros hogares y empresas a través de la red eléctrica. Por ser el modelo técnicamente más eficiente, la electricidad viaja en alta tensión a través de grandes distancias, siendo el propietario de esta red de transporte la empresa semipública Red Eléctrica de España (REE). Una vez llega a las subestaciones cercanas a los núcleos urbanos o polígonos industriales, se distribuye por la red de media tensión de las compañías distribuidoras eléctricas (Endesa, Unión Fenosa, Iberdrola, Viesgo, etc…). Por último, los transformadores de las compañías pasan la electricidad a baja tensión, y la distribuyen mediante

redes de baja tensión por las calles de nuestros municipios hasta nuestro hogar o negocio.

El R.D. 1955/2000 y el R.D. 1164/2001 prescriben que según la potencia contratada que tenga un hogar o industria, y según acceda a la red en alta o baja tensión, su “tarifa de acceso” será distinta:

tarifas de acceso

#actualidadQAH

(BT es U <= 1 kV y AT es U > 1 kV)

Así, según la tarifa que corresponda a nuestra instalación, deberemos contribuir a los costes de mantenimiento de la Red en unos determinados importes que se fijan legalmente. Por lo que un primer componente de la tarifa eléctrica es el precio de estos llamados “peajes” de acceso.

Los hogares, por la potencia que necesitan los distintos elementos eléctricos que contienen, suelen estar contratados en tarifas 2.0 A y 2.1 A pues lo habitual será que las instalaciones familiares tengan menos de 15 kW de potencia.

ESTRUCTURA DE LOS PEAJES DE ACCESO.

Estos peajes de acceso, según el R.D. 1164/2001 son los siguientes:
Así, se paga una cantidad por la potencia contratada, también llamado término fijo, pues se paga todos los meses un mismo importe por acceder a esta Potencia.

En segundo lugar, pagamos por la energía que efectivamente consumimos, lo cual se suele llamar también término variable, pues su importe dependerá del consumo de kWh que hagamos cada mes.

Por último, la energía reactiva es la distorsión de la corriente en la Red que genera nuestra instalación, y por la cual también se paga un importe. Si bien en el caso de los suministros en 2.0 A y 2.1 A no se aplica.

peajes

COSTES DE MERCADO.

Por último, a los peajes de acceso se le suma por parte de nuestra compañía comercializadora los costes de la energía consumida. Así, en el término de energía activa, además del peaje regulado por Ley, se suma el importe que a la comercializadora eléctrica le cuesta adquirir la energía en el mercado , más su margen de beneficio. Y en el término de potencia también se introduce a veces un pequeño recargo, por los costes de gestión que tiene la compañía.

ALQUILER DEL CONTADOR E IMPUESTOS.

Por último, se añaden a la factura el precio del alquiler del equipo de medida (contador) que es obligatorio tengan todas las instalaciones (R.D. 1110/2007). Así como el IVA y el Impuesto Eléctrico.

DISCRIMINACIÓN HORARIA.

Tanto la tarifa 2.0 A como la tarifa 2.1 A se pueden contratar con discriminación horaria. Ello significa que, en vez de tener un precio fijo todo el día, se cobran dos precios distintos, uno más barato que el general, llamado Valle, entre las 10 de la noche y las 11 de la mañana (en verano 11 de la noche a 12 del mediodía); y otro horario llamado Punta el resto del día. Contratar la discriminación horaria es recomendable cuándo una parte importante del consumo de nuestro hogar o pequeño negocio se produce en las horas Valle.

MERCADO REGULADO O MERCADO LIBRE.

Nuestros suministros en 2.0 A y 2.1 DHA pueden estar contratados en “mercado regulado” que es aquél en el que el Gobierno pone los precios (PVPC o TUR). O en “mercado libre” que significa que pactamos un contrato de mutuo acuerdo con nuestra compañía, y los precios por tanto serán los que ésta nos ofrezca en cada momento (los contratos suelen ser anuales).

En los suministros de más de 10 kW de Potencia (2.1 A) que están en “mercado regulado” se les aplica un recargo del 20 %, pues hace años se decidió incentivar el “mercado libre”. Los suministros de menos de 10 kW (2.0 A) sí que pueden acogerse al “mercado regulado” sin recargos, pues el legislador busca proteger a los pequeños consumidores, si bien reiteramos que el deseo de la ley y de los distintos gobiernos hace años ha sido el de que los consumidores pasemos a un libre mercado, pues se entiende que este proporcionará mejores precios por la vía de la competencia entre las comercializadoras eléctricas.

MERCADO REGULADO.

Así, si nuestro hogar de menos de 10 kW está en mercado regulado, la última reforma del Gobierno que como dijimos al principio entró en vigor el 1 octubre consiste en que cada hora del día se aplicará un precio distinto, el precio marcado para dicha hora en el Pool o mercado mayorista de la electricidad. Los suministros a los que se aplica dicho precio son los que tengan ya instalado el nuevo “contador inteligente”, que diferencia la energía consumida en cada una de las 24 horas del día.

En los suministros que aún no dispongan de los nuevos contadores digitales, y por el contrario mantengan contador analógico, se cobrará el precio medio del Pool correspondiente al período facturado.

MERCADO LIBRE PARA LOS HOGARES.

Por tanto, el precio resultante no lo podremos saber de antemano, sino que fluctuará según el precio oscile en el mercado en las horas del día en las que consumamos la electricidad.

La forma de evitar esta fluctuación de nuestra factura eléctrica es pactar un contrato libre con una comercializadora eléctrica, que nos ofrecen en cada momento distintas ofertas tanto en la modalidad de precio fijo todo el día, como en la modalidad de discriminación horaria.

La oferta consistirá por lo general en un precio fijo para todo el año, con o sin discriminación horaria, y dónde sobre los peajes se cobra el importe fijo que se nos oferte la compañía.

Desde luego, el precio fijo que pactemos en la oferta contratada con nuestra compañía podrá salir mejor o peor que el precio al que resulte el mercado, pero sabremos de antemano el precio al que consumimos, y las horas a las que hacer uso para abaratar nuestra factura.

Imágenes| Elaboración propia y Pixabay

Vía| Gomez Acebo y Pombo  , Expansión , Red Eléctrica 

 

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