Cultura y Sociedad, Jurídico 


Derecho internacional privado y cine (7): sucesiones internacionales

Probablemente deba disculparme por referirme a la peor película de la saga de El Padrino, pero, quiérase o no, es en esta tercera parte (F. Ford Coppola, 1990) en la que Michael Corleone fallece. El hijo menor de Don Vito muere en Corleone (Palermo, Sicilia) el 9 de septiembre de 1997, donde había fijado su residencia habitual tras retirarse y hacer jefe de la familia a su sobrino.

 

 

Se trata sin duda de una sucesión compleja con bienes en muchos países, mayoritariamente en Italia y en Estados Unidos (piénsese por ejemplo en las acciones de Inmobiliare). La residencia habitual en el momento de fallecimiento no tiene por qué coincidir con la residencia habitual en el momento de otorgamiento de testamento -Michael vivió la mayor parte de su vida en Estados Unidos-. Ello podría originar una disociación entre la ley sucesoria (ley de la residencia habitual en el momento de fallecimiento u otra más estrechamente vinculada) y la ley rectora de la “validez material” de las disposiciones mortis causa (ley de la residencia habitual en el momento de otorgamiento del testamento u otra más estrechamente vinculada). Además, habría qué indagar si Michael conservaba la doble nacionalidad italo-americana y la posibilidad de elegir la ley de una de sus nacionalidades (professio iuris).

 

Y todo ello teniendo en cuenta la constitución de la Fundación Corleone con intereses internacionales y las donaciones internacionales que Michael realiza a favor de la Iglesia Católica, parece ser que con un ánimo de redimir sus pecados -no olvidemos que, entre otros muchos, ordena el asesinato de su hermano Fredo-.

 

Vía | Wikipedia

 

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