Derecho Internacional, Jurídico 


Derecho del mar

El Derecho del Mar está regido principalmente por la Convención de las Naciones Unidas para el Derecho del Mar“, que se considera uno de los instrumentos más completos del derecho internacional y establece el marco fundamental para todos los aspectos de soberanía, jurisdicción, utilización y derechos y obligaciones de los Estados en relación con los océanos.

La Convención trata sobre el espacio oceánico y su utilización en todos sus aspectos: navegación, sobrevuelo, exploración y explotación de recursos, conservación y contaminación, pesca y tráfico marítimo.

Contiene 320 artículos y nueve anexos que definen zonas marítimas, establecen normas para demarcar límites marítimos, asignan derechos, deberes y responsabilidades de carácter jurídico y prevén un mecanismo para la solución de controversias.

Esta Convención fue producto de negociaciones iniciadas en la Tercera Conferencia sobre el Derecho del Mar en 1973 y se abrió a la firma en 1982 en Montego Bay, Jamaica. Cuenta con 158 firmantes, siendo el instrumento internacional suscrito por más Estados. Entró en vigor en 1994 y en diciembre del 2000 contaba contaba con 135 Estados partes.

Esta Convención es tenida en cuenta como el marco y base de todo instrumento futuro que se proponga definir aún más los derechos y compromisos sobre los océanos. Asimismo ha dado frutos importantes tales como:

  • La aceptación casi universal de las doce millas como límite del mar territorial.
  • La jurisdicción de los Estados ribereños sobre los recursos de una zona económica exclusiva de no más de 200 millas marinas.
  • El derecho de tránsito a través de los estrechos usados para la navegación internacional.
  • La soberanía de los Estados archipielágicos (compuestos por islas) sobre una zona de mar delimitada por líneas trazadas entre los puntos extremos de las islas.
  • Los derechos soberanos de los Estados ribereños sobre su plataforma continental.
  • La responsabilidad de todos los Estados de administrar y conservar sus recursos biológicos.
  • La obligación de lo Estados de resolver por medios pacíficos las controversias relativas a la aplicación o interpretación de la Convención.

Además, se ha legislado sobre la cuestión de la explotación minera de los fondos oceánicos (Parte XI de la Convención), que fue uno de los temas más difíciles, ya que muchos países industrializados no aceptaban los detallados procedimientos de producción de fondos marinos, las condiciones de los contratos y la transmisión obligatoria de tecnología. Debido a esto, se adoptó en 1994 el “Acuerdo relativo a la aplicación de la Parte XI de la Convención”, que elimina la obligación de la transmisión de tecnología, establece disposiciones generales sobre la explotación, y deja que la Autoridad de los Fondos Marinos determine la índole de las normas para autorizar las operaciones mineras en los fondos marinos.

Vía| Naciones Unidas

Imagen| Enseñanzas Náuticas

En QAH | La nueva regulación de las costas (I), La nueva regulación de las costas (II)

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