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Derecho Comunitario y Cláusulas Suelo

El pasado martes 26 de abril de 2016 se celebró la vista en la que se resolverá, ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), la cuestión prejudicial planteada por un Juzgado de Granada, acerca de la nulidad de las cláusulas suelo. De la Sentencia que dicte este Tribunal depende que muchos clientes recuperen las cantidades que muchas entidades financieras les han cobrado injustamente. Pero, ¿qué papel juega Europa en este procedimiento?

MARCO NORMATIVO

Antes de resolver esta cuestión, habría que resumir muy brevemente el entramado jurídico en el que nos encontramos.

En primer lugar existe una Directiva Comunitaria sobre las cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores (Directiva 93/13/CEE), cuyo Art. 6.1 establece que las cláusulas abusivas que se incluyan en contratos con consumidores “no vincularán al consumidor”. Es decir, la Directiva 93/13/CEE, de acuerdo con su naturaleza armonizadora, obliga a todos los Estados Miembros a incluir en su legislación nacional, normativa que deje sin efecto cualquier cláusula abusiva que se incluya en contratos celebrados con consumidores.

España por su parte, ha llevado a efecto la adecuación (transposición) de esta Directiva a su ordenamiento interno. Así, el Art. 83 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (LGDCU) establece de manera clara y directa que “las cláusulas abusivas serán nulas de pleno derecho y se tendrán por no puestas”. Igualmente, los Arts. 8 y 9 de la Ley sobre Condiciones Generales de la Contratación van en sentido idéntico.

Además, el Art. 1.303 del Código Civil nos habla de las consecuencias de la declaración de nulidad estableciendo que “declarada la nulidad de una cláusula los contratantes deben restituirse recíprocamente las cosas que hubiesen sido materia del contrato”.

Es decir, la declaración de nulidad persigue devolvernos al punto inicial en el que el contrato en cuestión (o cláusula) todavía no había desplegado sus efectos.

CLÁUSULAS SUELO

En relación con las cláusulas suelo debemos avanzar que la expectación creada en torno al procedimiento que se está siguiendo ante el TJUE es responsabilidad directa del Tribunal Supremo (TS). Nuestro alto Tribunal, en Sentencia de 9 de mayo de 2013 aplicó nuestra legislación para declarar nulas las cláusulas suelo abusivas, pero se disfrazó de legislador a la hora de aplicar sus consecuencias.

Lejos de acordar que los bancos debían devolver a sus clientes, sin límite alguno, la totalidad de las cantidades irregularmente cobradas, entró a moderar injustificadamente las consecuencias que nuestra Ley atribuye a la declaración de nulidad de una cláusula abusiva, limitando temporalmente sus efectos. De este modo, los clientes se encontraron ante la absurda situación de ver declarada nula de pleno derecho una cláusula que abusaba de ellos que, al mismo tiempo, les impedía recuperar todo el dinero pagado de más.

Amparándose en una serie de razones que no nos detendremos a analizar, la máxima instancia judicial de nuestro país vino a decir que una parte de las cantidades irregularmente cobradas debían quedar en manos de los infractores. Y lo peor de todo es que la Sentencia sentó un peligroso precedente que iba a marcar el sentido de otras Sentencias.

CUESTIÓN PREJUDICIAL

Dicho esto, nuestro Derecho Comunitario ofrece a los tribunales nacionales la posibilidad de preguntar al TJUE acerca de la compatibilidad del derecho interno con la normativa europea.

Así, utilizando el cauce de la Cuestión Prejudicial, el Juzgado de lo Mercantil Nº 1 de Granada, suspendió la tramitación de un procedimiento que perseguía la declaración de nulidad de una cláusula suelo para preguntar al TJUE si establecer un límite temporal a las consecuencias de la declaración de nulidad de una cláusula, era compatible con la Directiva 93/13/CEE. Una vez recibida su contestación mediante Sentencia del TJUE, el Juzgado de lo Mercantil Nº 1 de Granada resolverá el procedimiento cuya suspensión acordó.

De momento la Comisión Europea se ha pronunciado a favor de los consumidores entendiendo que la interpretación que hizo nuestro TS vulnera el principio de “no vinculación” que recoge la antedicha Directiva 93/13/CEE. No obstante todavía quedan varios meses hasta que el TJUE dé a conocer su decisión final.

CONCLUSIONES DEL ABOGADO GENERAL Y SENTENCIA

Existen multitud de voces que dan por hecho que el TJUE se pronunciará en contra de la interpretación del TS, dejando la vía libre para que los consumidores reclamen íntegramente todo el dinero que se les ha cobrado de manera injusta. No obstante, aún nos encontramos en una fase relativamente temprana de un procedimiento que no acabará hasta finales de año.

El siguiente hito relevante será el de conocer las conclusiones del abogado general, que se espera llegarán a finales del verano. Si bien las conclusiones del abogado general no vinculan al Tribunal, que puede fallar en contra de lo que éste sostenga, sí suele dictar sus Sentencias siguiendo su argumentación. Por ello, sus conclusiones nos permitirán pronosticar con mayor exactitud cuál será el sentido de la Sentencia.

CONCLUSIÓN

Resulta incuestionable que la expresión “no vincularán al consumidor” que recoge nuestra normativa europea, colisiona totalmente con la interpretación que de la misma realiza el Tribunal Supremo. El alto Tribunal, en su polémica sentencia de 9 de mayo de 2013, decide salomónicamente que la cláusula abusiva, a pesar del tenor literal de la Ley, resulte vinculante para sus víctimas durante una parte del período de vigencia del contrato, obligándoles a soportar parte del daño que se les ha causado.

La interposición de una cuestión prejudicial por parte de un Tribunal nacional resulta esperanzadora para los firmantes de hipotecas con cláusulas suelo, pues pone de manifiesto que no todo el Poder Judicial está dispuesto a aceptar que el Tribunal Supremo contravenga nuestra legislación, tanto nacional como comunitaria, para proteger, una vez más, los intereses del sector bancario.

La Justicia llega tarde, pero llega.

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