Jurídico 


Depósitos. Su regulación y qué debemos saber.

Una de las cosas que siempre ha llamado mi atención a lo largo de los años que llevo preparando oposiciones es el contrato de depósito. Hoy, tras los acontecimientos que han vivido los ciudadanos chipriotas, el tema cobra una relevancia tremenda. La legislación española se ocupa del contrato de depósito en el Código Civil y en el Código de Comercio. Dejando de lado el depósito civil, que se define legalmente como el contrato que se constituye desde que uno recibe la cosa ajena con la obligación de guardarla y de restituirla. Nos vamos a centrar en el mercantil. Para que el depósito sea mercantil se requiere:

1) Que el depositario, al menos, sea comerciante.
2) Que las cosas depositadas sean objeto de comercio.
3) Que el depósito constituya de por sí una operación mercantil, o se haga como causa, o a consecuencia, de operaciones mercantiles.

Son unas exigencias que el legislador mercantil establece para diferenciar dos figuras contractuales que persiguen el mismo fin: La custodia y la guarda del objeto que el depositante entrega al depositario. De hecho esta guarda y custodia se configura de manera muy rigurosa tanto en ambas legislaciones, hasta el punto que de ellas se infiere que el depositario nunca podrá utilizar la cosa depositada sin el consentimiento del depositante. Y en el caso de que el depositante consienta esa posibilidad se prevé que el contrato quedará transformado en un contrato de préstamo, dejando de ser un contrato de depósito. Así el art. 309 del CCo dispone que se observarán las reglas del préstamo cuando el depositante consienta que el depositario utilice el objeto del depósito para sí o sus negocios. Pero el art. 310 del CCo introduce una salvedad importante. “Los depósitos verificados en bancos, en las sociedades de crédito o en otras cualesquiera compañías, se regirán en primer lugar por los estatutos de las mismas; en segundo, por las prescripciones de este Código, y últimamente, por las reglas del Derecho común, que son aplicables a todos los depósitos.” Ello comporta una importante consecuencia para los depósitos verificados en estos establecimientos, pues en la mayoría de casos dejan de estar presididos por la idea de guarda y custodia que exige la normativa general.

Me explico. Además de la clasificación entre depósitos civiles y mercantiles que hemos realizado, desde un punto de vista jurídico se hace otra distinción:

Depósitos regulares: Donde el depositario (el banco) se obliga a restituir la misma cosa que recibió del depositante sin que pueda servirse ni utilizar el objeto depositado (piensen por ejemplo en el servicio de cajas de seguridad que ofrecen algunos bancos).deposito

Depósitos irregulares: Donde el depositario (el banco) se obliga a restituir otro tanto igual de los objetos recibidos del depositante. Con la particularidad de que en este caso el banco sí que puede disponer del objeto depositado (piensen en el dinero). Este depósito se denomina irregular porque se aleja de la idea que venimos comentado y porque no se encuentra regulado por el ordenamiento español. Si pervive ha sido, precisamente, gracias a la disposición que recoge el art. 310 del CCo.

Estos depósitos irregulares son, por tanto, contratos bancarios. Concretamente pertenecen a las denominadas operaciones pasivas, en donde los bancos reciben crédito de sus clientes. Y suelen articularse de dos formas:

– Depósito a la vista: Que viene a ser sinónimo de lo que todos conocemos por cuenta corriente.

– Depósito a plazo: Que como cuyo nombre indica es aquél que contratamos con el objeto de que el banco custodie nuestro dinero y nos lo devuelva al cabo del plazo estipulado.

Por tanto, cuando abrimos una cuenta corriente o contratamos un depósito, aunque puede que muchos lo ignoremos, estamos concediendo crédito a nuestro banco. Cuando nos ingresan la nómina en la cuenta corriente, estamos concediendo crédito a nuestro banco. Cuando abrimos una cuenta corriente a nuestro hijo, o a nuestro nieto, estamos concediendo crédito al banco. El banco contrae una deuda con nosotros. Lo que ocurre es que a esa deuda se le llama depósito, lo que a mi juicio esto es un error. Y es un error porque cabe suponer que la finalidad del que deposita su dinero en el banco no es conceder un crédito al banco; la finalidad del depositario es poner su dinero a buen recaudo. ¿Por qué se configura como un préstamo cuándo le llamamos depósito? La cuestión estriba en el carácter regular o irregular del depósito mercantil. Un depósito regular conlleva obligaciones para el depositante y para el depositario. El depositante tiene que remunerar al depositario la actividad de guarda y custodia que desempeña. El depositario, por su parte, está obligado a restituir el objeto del depósito sin menoscabo alguno, y con los aumentos que en su caso tuviere. Sin embargo, el depósito irregular sólo implica obligaciones para el depositario (el banco). Por un lado restituir la cantidad depositada, pero además pagar el interés que se hubiere estipulado en el contrato.

Durante los últimos años la proliferación de los depósitos irregulares ha constituido, y constituye, un potente instrumento de financiación para las entidades bancarias. Hasta el punto de que el saldo vivo de estos depósitos definan, junto con el dinero en circulación, el denominado agregado monetario. Este concepto resulta desconocido para mucha gente, sin embargo es fundamental en nuestra economía actual, puesto que identifica los medios de pago que se admiten en nuestra economía. El BCE distingue diversos tipos de agregado monetario: M1 y M2,referidos al efectivo y a las diferentes clases de depósitos y el M3 que engloba el M2 y otros valores.

Asimismo, para tener una idea completa de la regulación de los depósitos es imprescindible mentar lo que se denomina coeficiente de caja. El coeficiente de caja indica el porcentaje de dinero que una entidad bancaria debe mantener en reservas líquidas. Simplificando, la parte de los préstamos que hacemos a los bancos (depósitos) que éstos no pueden utilizar. Este coeficiente se fija por el BCE para los bancos de la zona euro, y en 2012 se rebajó estableciendo el siguiente:

Un 1%. Para depósitos a la vista, a plazo inferior o igual a dos años o disponibles con preaviso inferior o igual a dos años. Valores de renta fija con vencimiento inferior o igual a dos años. Instrumentos del mercado monetario.

Un 0%. Para depósitos a plazo superior a dos años, disponibles con preaviso superior a dos años o cesiones temporales. Valores de renta fija con vencimiento superior a dos años.

De manera que si usted contrata un depósito a un plazo superior a 2 años y la cantidad depositada es de 6.000 € el banco puede disponer de la totalidad de esos 6.000 €. Si tiene una cuenta corriente y en ella ingresa 6.000 el banco sólo tiene la obligación de no disponer de 60 €.
El gráfico inferior ayudará a comprender mejor todo esto. El gráfico compara la caja y los depósitos de las entidades financieras en los bancos centrales (BCE y BdE) con los depósitos de la clientela.

depositos

Después de aclarar lo que ocurre cuando depositamos nuestro dinero en el banco la siguiente pregunta que debemos plantearnos es, ¿Qué es lo que garantiza al depositante que ese préstamo le va a ser devuelto? O dicho de otra manera, ¿Cuáles son los mecanismos que existen para que no ocurra lo que ha ocurrido en Chipre? Básicamente hay dos mecanismos. Uno de carácter preventivo y otro de carácter paliativo.

El primero, el de carácter preventivo, consiste en una supervisión de la actividad bancaria. En nuestro caso el supervisor es el Banco de España, que se ocupa de que las entidades bancarias cumplan con determinados requisitos establecidos en la legislación, con carácter genérico podemos citar: diversificación de riesgos, establecimiento de reservas suficientes para hacer frente a esos riesgos, etc.

Si a pesar de los controles una entidad bancaria se encuentra en la imposibilidad de hacer frente al cumplimiento de sus obligaciones entra en juego el mecanismo paliativo. En España es el conocido como Fondo de Garantía de depósitos (FGD). Su regulación tras las recientes modificaciones se recoge en el RD 16/2011. ¿Qué es el FGD? Se trata de una institución que tiene personalidad jurídica propia y de la que forman parte la totalidad de las entidades de crédito españolas, así como las sucursales de las entidades de crédito extranjeras. Este FGD tiene un patrimonio, que está constituido por las aportaciones de todas las entidades que lo conforman. Y su función, como su propio nombre indica, es garantizar los depósitos constituidos en las diferentes entidades bancarias.
Toda esta regulación hace pensar que en realidad nuestros depósitos adolecen de cierto riesgo. Y es lógico, puesto en realidad estamos ante préstamos, y por tanto existe riesgo de impago. ¿Qué han hecho los reguladores y los gobiernos para que el depósito se siga percibiendo como algo seguro? Establecer que hasta una cantidad mínima están garantizados. ¿Cuál es esa cantidad? 100.000 €. De ahí toda la polémica que surgió cuando se planteó que en Chipre los depositantes de menos de 100.000 € iban a sufrir una quita parcial de sus depósitos.laiki

Asimismo, toda esta normativa ya existía antes del corralito que está teniendo lugar en Chipre, de modo que un ahorrador precavido habría diversificado el riesgo y nunca habría depositado cantidades superiores a 100.000 € en el mismo banco. Sabiendo todo esto me sorprende que algunos se escandalicen por el hecho de que se vaya a realizar una quita a los depositantes chipriotas cuyos depósitos sean superiores a 100.000 €. La normativa es clara y de ella se deriva que en caso de quiebra de un banco, como en el caso de cualquier sociedad mercantil, los acreedores pueden sufrir impagos. Los depositantes son acreedores. Debemos tenerlo claro.
La situación actual demanda mayor precaución, si cabe, habida cuenta de que el regulador y el supervisor bancario parecen haber cometido graves errores en su labor de prevención. Por no hablar del cuestionable coeficiente de caja fijado por el BCE en 2012.

Caben muchas preguntas sobre este tema:

– ¿Por qué se considera como un medio de pago un depósito bancario?
¿Por qué el coeficiente de caja de la zona euro es tan bajo? (En EEUU es en torno al 10%)
– ¿Somos realmente conscientes del riesgo que entraña esta regulación para nuestros ahorros?

 Pero, a mi juicio, y ya concluyo, las preguntas básicas que deben hacerse antes de contratar un depósito bancario serían: ¿Son todos los bancos iguales? Si tuvieran que prestar su dinero ¿a quién se lo prestarían antes? ¿A quién les ofrece mayor interés o a quién les ofrece menos riesgo? Y es que no debemos olvidar lo que nos recuerda Daniel Lacalle en su libro “Nosotros, los Mercados”: a mayor interés, mayor riesgo.

Imagen| @Absolutexe, el Periódico

Vía| FGD, BDEECB, Tesis doctoral de María Emma García Zambrano.

Más información| Dinero, Crédito Bancario y ciclos económicos de Jesús Huerta de Soto. Viabilidad de la reserva fraccionaria, por Juan Ramón Rallo

 

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