Historia 


Deporte y culto al cuerpo: Una herencia de la Grecia clásica

La práctica del deporte y las competiciones atléticas no son un descubrimiento moderno, y mucho menos un invento de las marcas deportivas y cadenas de gimnasios que nos bombardean diariamente con un estilo de vida que data de hace más de 2.000 años. Muchas civilizaciones antiguas ya utilizaban el ejercicio físico como parte de su aprendizaje, aunque han sido los antiguos griegos los que nos han dejado el mayor legado cultural en este sentido. Desde las Olimpiadas, datadas por primera vez en el 776 a. C., hasta el culto al cuerpo que se profesa en desmesura hoy en día en los gimnasios de todo el mundo, ello se debe principalmente a los griegos de la antigüedad.

Discóbolo de Mirón (s.VaC) Copia romana en mármol

Discóbolo de Mirón (s.V a. C.) Copia romana en mármol

Hoy en día, la práctica deportiva fuera del ámbito profesional o competitivo está muy ligada a tener un cuerpo bonito o mínimamente decente según los cánones de belleza que actualmente y en su mayoría nos marca la publicidad y la sociedad en sí. Tener un cuerpo bonito ya no se hace por salud sino para poder lucir “palmito” cuando empieza el buen tiempo, y aunque no todo el mundo opina lo mismo, creo que para mucha gente es así. Operaciones estéticas, remedios milagrosos que engordan el musculo o queman la grasa, sustitutivos de comidas, etc., son demandados por muchas personas que no tienen suficiente fuerza de voluntad, o simplemente, que no aman el deporte ni lo tienen inculcado desde pequeños, a diferencia de lo que pasaba en todas las polis de la antigua Grecia. Para los griegos el deporte era salud, bienestar, belleza y juventud, ya que según la visión de la época, tener un cuerpo bonito (tanto hombre como mujer) era lo más cercano a asemejarse a un Dios. El deporte era inculcado a los jóvenes desde pequeños y la belleza ideal fue inmortalizada en las esculturas griegas por los artistas de la época. Todavía hoy, el canon de belleza masculino lo marca el Doríforo de Policleto, una escultura que data del siglo V a. C. En el caso de las mujeres, la producción estatuaria era menor, y aunque hoy en día priman mucho otros aspectos como la publicidad, las esculturas femeninas de época clásica, en su mayoría las que representan a Afrodita (Venus), marcan también el ideal de belleza femenino en la actualidad.

Venus Capitolína. Copia romana del s.IaC, inspirada en un original de Praxíteles (s.VaC)

Venus Capitolína. Copia romana del s. I a.C., inspirada en un original de Praxíteles (s. V a. C.)

Hay que tener en cuenta que la cultura de los gimnasios que inundan hoy día nuestra sociedad (¿Por qué quien no está apuntado o ha estado apuntado a algún gimnasio?) no es nueva, y en la antigua Grecia, los gimnasios y espacios de entrenamiento no podían faltar en ninguna polis, por más pequeña o pobre que fuera. La gimnasia era un elemento fundamental en la vida de los niños griegos (en menor medida de las niñas también) y desde su infancia hasta la adolescencia se les instruía en actividades físicas de manera obligatoria.

Donde aparece una polis griega, aparece un gimnasio, siendo este, junto al ágora, dos de los espacios que ocupaban el mayor tiempo de los griegos en sus respectivas ciudades. Unas instalaciones deportivas de categoría daban prestigio a la ciudad, relacionándose sus espacios con un conjunto de preocupaciones higiénico-medicinales, éticas y estéticas a la vez. Los griegos (hombres y mujeres) también se depilaban el bello corporal, ya que esto para ellos representaba higiene, juventud y salud, por lo tanto, fortaleza y vitalidad.
Desde la antigüedad el desarrollo de la musculatura es síntoma de fortaleza y fuerza, y esto era un plus a la hora de combatir. Por esta razón la musculación y el atletismo eran una de las actividades físicas (deportiva podríamos llamar) dentro del desarrollo de los jóvenes, que en un futuro se convertirían en soldados. Todo ciudadano debía instruirse en estas artes, aparte de otras, como el manejo de las armas, lucha, pugilato, natación, etc. Cuando los niños varones griegos libres cumplían doce años ingresaban en la palestra, donde se les enseñaba a desarrollar los músculos y a disciplinar los nervios.
A los dieciséis años entraban al gimnasio, donde los griegos realizaban ejercicios físicos y atletismo. Los gimnasios contaban con una pista y lugares de ejercicio al aire libre. A los veinte años los griegos concluían su formación deportiva donde se les entregaban las armas y estaban capacitados para participar en los Juegos Olímpicos. Es por esto que los atletas participaban desnudos en los Juegos, ya que la desnudez dejaba ver sus cuerpos curtidos por el entrenamiento, mostrándolos como símbolo de perfección y dedicación.

Doríforo y Diadumeno de Policleto; s VaC. copias romanas en mármol.

Doríforo y Diadumeno de Policleto; s V a. C.
copias romanas en mármol.

La concepción de entrenamiento y disciplina deportiva espartana era diferente al de las demás polis griegas, ya que todos los niños espartanos eran prácticamente educados y formados en y para la educación militar. A pesar de este detalle, la concepción de culto al cuerpo se puede englobar perfectamente junto a las demás polis que conformaron la Hélade. Tenemos algunas pruebas del tipo de entrenamiento o ejercicios de musculación que se podían realizar en los gimnasios griegos. Algunos relieves encontrados en trabajos arqueológicos nos muestran estas actividades deportivas a las cuales los griegos dedicaban tanto esmero y dedicación. Esta concepción del culto al cuerpo, el deporte y el cuidado de la forma física, se irá distorsionando a medida que avanza la conquista romana, perdiendo todo su significado con las invasiones bárbaras. La concepción y la recuperación del clasicismo en el renacimiento volverán a marcar el culto a la belleza y al cuerpo de una manera progresiva, aunque no será hasta las últimas décadas del siglo XX cuando esta idea quede inculcada con más claridad en la sociedad moderna.

 

Vía| Acosta, J. Juegos Olímpicos Antiguos y Modernos; Comparación Histórica. La Habana, Cuba, 1965.

Más Información| M.I. Finley. Los griegos de la antigüedad, Labor, tomo 8, las artes, los deportes y los juegos. Barcelona 1994.; Santiago Segura Murguía. Los Juegos Olímpicos. Educación, deporte, mitología y fiestas de la antigua Grecia .Anaya, Madrid, 1992.

Imágenes| Discóbolo de Mirón, Venus Capitolina de Praxíteles, Doriforo y Diadumeno de Praxíteles

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