Patrimonio 


Delhy Tejero, la artista olvidada

Delhy Tejero fue una artista de tiempos de la vanguardia española coetánea a Maruja Mallo, Ángeles Santos y muchas otras que hoy en día conocemos bajo como las “Sin sombrero”. No obstante, siempre que se escribe sobre mujeres artistas de este periodo no se habla de Delhy Tejero salvo excepciones, ya que en la actualidad se está recuperando su trabajo. Por ejemplo, en la muestra Mujeres en Vanguardia que tuvo lugar en la Residencia de Estudiantes (2016) se pudo contemplar algunas de sus obras.

Esta artista nace en Toro (Zamora) en 1904, y crece en una familia de “profesiones liberales”. Su deseo de ir a Madrid se ve postergado por motivos familiares, a pesar de que se forma con clases de dibujo en la Fundación González Allende, inspirada en la Institución Libre de Enseñanza de Giner de los Ríos.

Fig. 1. Delhy Tejero junto a sus compañeros en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando

La primera ilustración que se conoce de esta artista es de 1924, cuando apenas tenía 20 años. Pronto en 1925, conseguiría trasladarse a Madrid para estudiar en la Escuela de Artes y Oficios y preparar su entrada a la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. En 1926, accede a esta institución donde tiene como profesores a Julio Romero de Torres y Domenech, entre muchos otros (Fig. 1). Los siguientes años empieza a colaborar en exposiciones colectivas en la capital además de realizar trabajos de ilustración para algunas revistas como Esfera, y (ABC) Blanco y Negro. Con estos trabajos consigue poder trasladarse a vivir a la Residencia de Señoritas, por lo que, estaría conectada con todo el germen de artistas e intelectuales de la época. En 1929, se empieza a conocerla como Delhy Tejero (ya que su verdadero nombre era Adela), y firma así todas sus obras.

Fig. 2. Mercado Zamorano, 1934

Durante los años treinta su trayectoria como artista comienza a mejorar. Desde 1932, ya sería profesora de pintura mural en la Escuela de Artes y Oficios además de tener una actividad profesional como artista. Posteriormente, además de ser galardonada con premios por su participaciones en los salones y exposiciones nacionales, también conseguiría una exposición individual que se celebraría en el Circulo de Bellas Artes en 1933. Algunas de sus obras de esta época son de índole muy diferente. Entre las que podemos destacar, su obra Mercado Zamorano (1934) (Fig.2) recibiría una críticas excelentes en la Exposición Nacional, y que se puede inscribir dentro del regionalismo. Mientras que también captaría a la mujer moderna de la década de los años treinta con sus ilustraciones sobre La venus del bolchevique. (Fig. 3) (hablar un poco más aquí) Además de realizar técnicas experimentales en sus dibujos como la delcomania, en su serie Brujas o Duendinas, que se podría ver en su muestra individual de 1933.

Fig, 3, La Venus del Bolchevique

Fig. 3. La Venus del Bolchevique

Con el inicio de la Guerra Civil, se da un momento de exilio exterior, artistas como Maruja Mallo se van fuera de España y otras con “exilio interior” como serían Ángeles Santos y Delhy Tejero que se quedarían en España. Aunque antes de finalizar el conflicto estuvo unos años en Europa, con estancias en París e Italia. En París la artista conocería a Oscar Domínguez, André Bretón y Picasso, introduciéndose en el círculo surrealista de esta ciudad. En 1939, ante la amenaza de la ocupación Nazi de Francia, vuelve a España. En la década de los cuarenta retoma su actividad como muralista, pero no puede volver a su puesto como profesora de pintura mural en la Escuela de Artes y Oficios, y es depurada por el gobierno franquista. Conseguiría que se anulará su depuración, y el Ministerio de Educación responde con la anulación de la cátedra de pintura mural. En la década de los cuarenta sigue pintando y exhibiendo su obra en las exposiciones nacionales, además de recibir galardones. Su estilo se ve influenciada por una fuerte tendencia espiritualista, durante estos años. En 1953, sería la única mujer que participaría en la muestra de arte abstracto en Santander junto a Saura, Millares…entre otros. También sería seleccionada para la Bienal de La Habana en 1954 con artistas como Vázquez Díaz, Benjamín Palencia…etc. Seguiría activa durante los cincuenta y los sesenta pese a que en la actualidad sea de las pocas artistas que menos se conozca sobre su obra, y a que no se suele mencionar cuando se habla de mujeres artistas de la Edad de Plata Española. Fallece en 1968, pero llevaba estando bastante enferma desde hace unos años (Fig. 4). 

Fig. 4. Delhy Tejero unos meses antes de fallecer

No obstante, desde la década de los setenta hasta la actualidad se le han organizado múltiples exposiciones como la de 2005 en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid sobre sus obras sobre ilustración. Es extraño que pese a que no es desde la década de los noventa que no se empieza a hacer trabajos de recuperación de las figuras de artistas de vanguardias, poco se escriba sobre Delhy Tejero comparado con el resto de artistas, parece que todo su trabajo haya sido olvidado. Y por este motivo, he querido dedicarle este artículo aunque su trabajo, sin duda, merece un investigación completa en el que se visibilice su figura.

Para finalizar el artículo dejo unas palabras de la artista:

“Todos son sueños…y todos son muros para pintar. Pero tengo más ilusiones que espacio. Mi entusiasmo es tan grande, que me faltan muros…”

 

Vía| MURGA CASTRO, I., “Muros para pintar: las artistas y la Residencia de Señoritas” en Mujeres en vanguardia, cat. exp. Residencia de Estudiantes, 2016, pp. 86-178. Página web oficial de Delhy Tejero

Imagen: Delhy Tejero junto a sus compañeros…, Mercado Zamorano , Venus Bolchevique, Delhy Tejero en su estudio, Firma Delhy Tejero

En QAH| Mujeres de la vanguardia española (I): Maruja Mallo, Mujeres de la vanguardia española (II): María Blanchard, Mujeres de la vanguardia española (III): Remedios Varo, Mujeres de la vanguardia española (IV): Ángeles Santos, Ganar la batalla al olvido: Las Sinsombrero

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