Coaching y Desarrollo Personal 


Del amor al odio solo hay un paso.

Lo vemos en las películas, en las series de televisión: los protagonistas, tras miles de obstáculos para encontrarse,  acaban su historia fusionados en un intenso beso, muestra de su amor.

Pero, ¿qué hay de “los malos”? Esos personajes cuya misión es imposibilitar los deseos de “los buenos”. ¿Qué es lo que les mueve?

Esta pregunta ya se la formularon diversos autores en la antigüedad, desde Aristóteles (350 a.C.) hasta Sternberg (2003). Su solución fue sencilla, el odio.

Pero, ¿qué es el odio? Sternberg (2003) intentó dar respuesta a esta pregunta. En sus investigaciones observó que el odio no podía ser entendido sin el amor ya que ambos se encuentran estrechamente relacionados. Esta conexión se debía principalmente a la similitud de sus componentes. De este modo, terminó formulando dos teorías explicativas a ambos procesos: la teoría triangular del amor  (Sternberg, 1986, 1988, 1998a, 2006) y la teoría triangular del odio (Sternberg, 2003)

Teoría triangular del amor

Esta teoría sostiene que del amor subyacen tres componentes, que combinados dan lugar a los tres vértices de un triángulo. Estos son:

Teoría Triangular del amor de Sternberg

Teoría Triangular del amor de Sternberg

–  Intimidad. Alude a los sentimientos de cercanía, seguridad, confianza y calidez de las relaciones. Sternberg y Grajek (1984) identificaron diez elementos necesarios para que se de esta sensación: fomentar el bienestar de la persona amada, sentimientos de felicidad en su compañía y su alta consideración son solo algunos de ellos.

–  Pasión. Es definida por Hatfield y Walster (1981) como “estado de anhelo intenso de unión con el otro”. Hace referencia a los impulsos que llevan al romance, es decir, a la atracción física y sexual. También incluye otros subcomponentes como la autoestima, nutrición y afiliación entre otras.

–  Decisión/compromiso. Estos dos componentes no tienen que ir necesariamente unidos. La decisión alude a la elección de amar a una persona mientras que el compromiso se refiere a seguir haciéndolo a largo plazo.

Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que estos componentes no son estáticos sino que se encuentran en continua interacción. Esto da como resultado a los siete tipos de amor: cariño, encaprichamiento, amor vacío, amor romántico, amor sociable, amor fatuo y el amor consumado.

Teoría triangular del odio

Tradicionalmente se ha pensado que el odio es una emoción simple. Dozier (2002) lo consideraba como una forma agresiva de rechazo debido a un miedo interno. En este sentido se hablaría del miedo como una fobia que, contrario a lo que cabría esperar, impulsaría a la persona a luchar en vez de huir.

Frijda y otros colegas (Fridja, Kuipers y Ter Schure, 1989) matizan esta concepción. Afirman que el odio impulsa a huir solo en aquellos casos en los que el enemigo es percibido como más poderoso.

Por su parte, Sternberg (2003) afirmó que el odio, al igual que el amor, era una emoción compleja que englobaba tres componentes:

–  Negación de la intimidad (distanciamiento) en el odio. Este hace referencia a la búsqueda de distancia emocional o desvinculación porque la persona nos genera repulsión o rechazo. Esto puede ser debido a las propias características de la persona, de las conductas que lleva a cabo o por la publicidad que se hace de ella. De este modo podemos odiar a una persona o grupo con las que nunca hemos tenido un contacto.

Por otro lado, esta negación de la intimidad puede aparecer de forma esporádica, permanecer latentes durante años para después aparecer o surgir de una intimidad relativa. Este sería el caso de los divorcios donde los cónyuges poseían un componente de intimidad y en el momento de la separación este dio lugar un sentimiento de repulsión, es decir, de negación de la intimidad.

Teoría Triangular del odio de Sternberg

Teoría Triangular del odio de Sternberg

–  Pasión en el odio. Este componente se expresa en forma de furia/miedo. En concreto, la furia nos llevaría a realizar conductas de aproximación al objeto de odio mientras que el miedo nos haría huir de él.

Un ejemplo de ello podemos encontrarlo en las rivalidades entre bandas. Así los “Latin Kings” y “Ñetas” se temen entre ellos de modo que cuando se encuentran en grupo reaccionan agresivamente ante los miembros del grupo contrario (furia) o si se encuentran solos huyen (miedo).

–  Decisión/compromiso en el odio. Este hace referencia a la devaluación de la persona o grupos de personas por medio del desprecio. Es decir, se trata de considerar al objeto de odio como algo apenas humano o infrahumano.

Este componente suele ser “aprendido” mediante algún programa de instrucción o “lavado de cerebro” como los empleados en la Alemania nazi con sus “juventudes hitlerianas”.

Al igual que en la teoría triangular del amor, estos componentes no se encuentran aislados sino que interaccionan entre ellos dando lugar a siete tipos de odio: odio distante, odio caliente, odio frío, odio hirviente, odio humeante, odio rebullente y odio quemador.

Finalmente, como podemos observar el amor y el odio comparten los mismos componentes aunque uno de ellos de manera inversa (la intimidad). Por eso tenemos que tener cuidado a la hora de amar y odiar porque ya saben… del amor al odio solo hay un paso.

Vía| Sternberg, R., & Sternberg, K. (2010). La naturaleza del odio. Madrid: Paidós.

Imagen| Del amor al odioTeoría Triangular del amor de Sternberg, Teoría Triangular del odio (imagen creada por la autora)

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