Coaching y Desarrollo Personal 


Déjame convencerte…

Llegan días diferentes. El calendario manda y, te guste o no, se avecina una época de bullicio en las calles, luces por todas partes y alegría desbordada. Es posible que todo esto te aterre, que te dé una pereza tremenda y estés contando las horas para que todo vuelva a la normalidad, pero déjame convencerte de que le des una oportunidad a estas fechas mágicas.

Déjame convencerte que merece la pena intentar ser feliz al menos un par de semanas, es posible que éste sea sólo el comienzo y puedas mantener ese ánimo el resto del año. Déjame convencerte de que no es malo que la gente se sienta más solidaria, de que muchos se sientan conmovidos por los que no tienen con quien compartir estos días, puede que hagan por ellos lo que no han hecho nunca por nadie.

Déjame convencerte de que no tendrás que hacer grandes esfuerzos, de que acabarás queriendo llamar a esa persona para desearle lo mejor, de corazón. Déjame convencerte de que comprobarás con enorme sorpresa y, sobre todo, con una gran alegría que se van a acordar de ti muchos más de los que crees y, lo mejor de todo, es que te lo harán saber con llamadas, mensajes y cartas.nav

Déjame convencerte de que no es perjudicial para nuestra sociedad consumista olvidarse de uno mismo y hacer regalos a los demás,  poner toda la ilusión en buscar un detalle para alguien, envolverlo y esperar con absoluta impaciencia ver su cara cuando lo abra. Déjame convencerte de que las grandes comilonas de las que huyes pueden hacer que te sientes al lado de quien no ves hace años y al que, sin saberlo, echas de menos.

Déjame convencerte de que terminarás entendiendo que el verdadero sentido de la Navidad hace posible que le acabes cogiendo el gusto a eso de los reencuentros, las largas sobremesas y los abrazos. Déjame convencerte de que merece la pena intentarlo, que disfrutar de estos días en los que la nostalgia lo pone difícil, no es imposible si te rodeas de quien debes.

Todos tenemos motivos para –por un motivo u otro- querer cerrar los ojos ya y abrirlos el 7 de enero, pero démosle una oportunidad a estos días en los que la ilusión manda.

 

Imagen| Navidad

Más información| Te lo dije cantando

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