Economía y Empresa 


Deflación: Un caso práctico y lecciones para Europa

Deflación: Un caso práctico

Deflación: Un caso práctico

Hace unos días, el INE publicó el dato adelantado de IPC para el mes de febrero que arrojó una caída del Índice de Precios al Consumo del -1,3% intermensual. Si tomamos el dato de manera aislada, no tiene por qué suponer algo malo. De hecho, muchos podrían pensar que la bajada de precios es algo bueno para su bolsillo, puesto que gastarán menos por los productos que compren. No obstante, si analizamos la serie histórica del IPC, observamos que este indicador ha flirteado los últimos meses con tasas negativas. Y es la caída continuada de precios (DEFLACIÓN) lo que puede ocasionar grandes perjuicios a la economía. Para ver el porqué, lo mejor es que repasemos un episodio de deflación ocurrido en la historia reciente.

Japón

Tras 2 décadas de un crecimiento económico de en torno al 10%, la crisis económica se cierne sobre Japón debido al estallido de una burbuja inmobiliaria que se había gestado años atrás. Para que nos hagamos una idea de la magnitud del problema, ¡el Palacio Imperial situado en el centro de Tokio llegó a valer más que todo el Estado de California!

Este hecho lleva a la economía nipona al estancamiento durante la primera mitad de los 90, y a la recesión a partir de la segunda mitad. De esta manera, el cuadro macroeconómico de Japón es: crecimiento débil, alto nivel de deuda pública, superávit por cuenta corriente, divisa fuerte, la concesión de crédito bajo mínimos y envejecimiento demográfico. Esto se produjo a consecuencia de un coctel explosivo de reducción del consumo por parte de todos los agentes económicos; las familias por la incertidumbre al futuro, la administración pública por la reducción del déficit y las empresas por la falta de crédito. Este coctel mortal tuvo como consecuencia una bajada continuada de precios, lo que se denomina, deflación.

Aunque parezca sorprendente, la situación descrita no se refiere a los países del sur de Europa como España o Portugal, sino a Japón durante los años 90 y gran parte de los 2000. Llegados a este punto, parece claro es que la zona euro tiene está siguiendo los mismos pasos que la economía nipona. La única característica que le falta para tener el mismo cuadro macroeconómico es la deflación. Precisamente, para evitar una espiral deflacionista, lo que hace falta es tomar medidas preventivas, puesto que una vez se entra en dicha espiral, es muy difícil salirJapón lleva más de 20 años en ella!).

La deflación es como un torbellino, te engulle

La deflación es como un torbellino, te engulle

Las políticas monetarias no convencionales son una buena forma de alejar el fantasma de la deflación tal y como han hecho algunos bancos centrales como la FED o el Banco de Inglaterra. En estos casos, se han llevado a cabo programas de flexibilización cuantitativa, que incluyen por ejemplo, la compra de deuda pública o la adquisición de activos financieros a la banca como medio para inyectar liquidez en los mercados.

En definitiva, el problema al que se enfrentan ciertas economías de la Eurozona es de gran magnitud, y por ello la respuesta debe ser ágil y contundente. Desafortunadamente, y como de costumbre, las reacciones llegan cuando ya es demasiado tarde.

Podemos concluir que la economía europea acaba de cruzar el Cabo de Hornos, pero se dirige directamente hacia un torbellino por la que puede ser engullida.

Vía| INE

Imagén| Deflación, Torbellino

En QAH| ¿Qué es la deflación?, ¿ Qué es y por qué preocupa tanto la deflación?

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