Reflexiones 


¿Deberían estar los conservatorios de música adscritos a las universidades?

 

“La música es para el alma lo que la gimnasia es para el cuerpo”  (Platón)

Aunque durante la antigua Grecia la música ya era una enseñanza importante no es hasta aproximadamente el siglo XV cuando surgen los primeros conservatorios.

Estos eran hospicios y hospitales plagados de niños huérfanos, que, para darles un oficio digno en un futuro, se recurría a enseñarles a tocar algún instrumento y a cantar. Algunos gozaron de gran importancia, montando coros de renombre. Con el tiempo estos centros fueron configurándose convirtiéndose en lo que son hoy en día.

En la actualidad, para acceder hay que realizar una prueba de acceso, y existen tres niveles: Grado elemental, que tiene cuatro años de duración; grado medio, con seis años; y grado superior, que consta de otros cuatro años.

La formación no es sólo instrumental, sino que se aprende armonía, solfeo, historia, análisis, coro, etc.

Completar los tres niveles del conservatorio de música suponen 14 años de estudio

Completar los tres niveles del conservatorio de música suponen 14 años de estudio

El problema que se encuentran los conservatorios superiores de música en esta continua evolución es que, a día de hoy, no son centros adscritos a las universidades pese a que muchos de estos llevan años luchando porque así sea.

Esta diferencia les perjudica en su financiación, ya que algunos argumentan problemas importantes a la hora de hacer frente a gastos como la afinación de los instrumentos y las facturas, además de que, como están ubicados en edificios antiguos, es complejo llevar a cabo una insonorización adecuada de las aulas.

Otro inconveniente es que, por el contrario que los profesores universitarios, los docentes de los conservatorios emplean tantas horas en dichos centros, que no tienen la posibilidad de organizar cursos, jornadas, congresos y proyectos de investigación si no es sacrificando su tiempo personal.

Respecto al tema de las titulaciones, el grado superior no tiene la misma validez que un grado universitario, ya que no está reconocido por la ANECA (Agencia Nacional de la Evaluación y la Calidad y Acreditación). Eso conlleva que en estos centros no se pueden realizar masters ni doctorados con carácter oficial y los alumnos de estas titulaciones no tienen equiparado el título respecto al resto de Europa, donde, por ejemplo en Inglaterra, se estudia música en las universidades.

Los argumentos en contra son:

–          La carrera superior de música no sigue los mismos esquemas que las carreras universitarias.

–          Ya se les ofreció entrar en los años setenta, y hubo una negativa por respuesta.

En relación al primer argumento dejo una reflexión en el aire: ¿Poseen el mismo esquema metodológico  las carreras de medicina y la de derecho? ¿Es más difícil magisterio de infantil que conservatorio superior de violín? ¿Tiene alguna carrera universitaria más años de estudio que cualquier titulación del conservatorio superior de música?

Como vemos no hay disciplinas mejores ni peores, sino distintas, y bajo mi opinión no hay ninguna razón por la que no deban estar adscritas a las universidades, como en su fecha se hizo con bellas artes, teniendo en cuenta que la LOE (Ley Orgánica de Educación) reconoce las enseñanzas artísticas superiores como Titulaciones Superiores.

Imagen| Violín

En QAH| ¿Por qué es la asignatura de música tan importante?, La música como ritmo de vida, ¿Influye la frecuencia musical sobre nuestros organismos? (I)

RELACIONADOS