Economía y Empresa 


¿De qué depende el futuro crecimiento en España?

¿Cómo se transmite la crisis de la deuda al resto de la economía?

¿De qué depende el futuro crecimiento de España?

Mucho se está hablando de la crisis, ya que nos afecta a todos, y de las soluciones óptimas para salir de ella. Pero pocos, a mi entender, fijan la mirada en las verdaderas razones de su prolongada existencia.

En esta crisis entramos del mismo modo que muchos otros países. Después de un prolongado boom financiero, a través de una expansión del crédito y por lo tanto de la deuda. Nada nuevo bajo el sol. Ha ocurrido y ocurrirá. Podremos hablar de cajas de ahorros, de preferentes y de lo que queramos, pero estas burbujas son naturales en un sistema financiero que con más o menos diferencias lleva ya más de cuatro siglos con nosotros.

La crisis estalló simplemente porque el mercado financiero dejó de crear crédito. Como muchos argumentan, el mercado financiero se “secó”. Cuando el crédito se para, la deuda debe también pararse. Pero el endeudamiento es una rueda que cuesta frenar, y cuando se hace es a costa del consumo y de la inversión. He aquí el estallido de la crisis real, cómo ésta se transforma mágicamente de crisis financiera a crisis real.

Comienza aquí un nuevo proceso. El “desapalancamiento”, una nueva palabra que entra en nuestras vidas en estos años aciagos. Las familias, y empresas, grandes deudores de nuestra economía, deben rendir cuentas. Al dedicar parte de sus ingresos a devolver deuda hay que quitarlo de otros menesteres, por ejemplo el consumo y la inversión. Esto es lo que se denomina una típica y usual crisis de balance. Las empresas y familias deben reorganizar sus activos y pasivos para poder continuar con sus vidas. En este proceso el consumo y la inversión caen.

Una consecuencia más de este proceso de ajuste es la caída de los ingresos fiscales. Y he aquí otra cuestión que muchos no reconocen aún. En España la crisis no está generada por las Administraciones Públicas. La Deuda Pública no es el problema, es una consecuencia, un síntoma más de los defectos que nuestra economía lleva como alforja. Lo incomprensible es que muchos creen que sólo atacando este problema saldríamos de la crisis.

El actual problema fiscal se debe a una administración que ha vivido por encima de sus posibilidades durante los años del boom, y que ahora no tiene ingresos con los que mantener su alto ritmo de gasto. Sólo eso. Por supuesto hay efectos perniciosos que pueden prologar la crisis, como el endeudamiento masivo empujado por un déficit excesivo. Las políticas de ajuste fiscal son necesarias, pero seamos listos, sólo ellas no nos van a sacar de la crisis pues, como he dicho, el problema fiscal no  es la causa de la crisis.

¿Qué hacer entonces? Sencillo, políticas de crecimiento. Cuanto antes creamos las condiciones necesarias para el crecimiento antes podrán las empresas y familias devolver sus deudas. El secreto no está en los recortes, sino en las reformas. Esto hará que se consuma más y se invierta, se cree empleo y todos contentos. Pretender esperar a que la caída del déficit público va a solucionar el problema es una pretensión miope.

Y hay otra cosa más. Cualquier política debe ser tomada en consenso con el resto de Europa, ya que la solución es europea, no nacional. Y no digo esto porque soy un europeista aficionado a los titulares vacuos de los políticos. Sino porque en una moneda única las políticas fiscales, además de la monetaria, deben ser cooperativas, por el bien de la moneda y de sus economías. Alemania debe hacer una política inflacionista, más gasto público. Sólo así tendremos un alivio mientras las reformas necesarias para el crecimiento hacen y surten efecto.

 

Más información| Invertir (I) Sí, pero ¿eso qué es?¿Qué hacemos con tanta deuda pública y privada?

Imagen|Deuda 

En QAH| El problema de la monetización de la deuda ¿En qué consiste el Balance de Situación de una empresa?¿Qué es el Fiscal Cliff?

RELACIONADOS