Historia 


De la captura a la deserción

El mes de mayo es de gran festejo para los mexicanos. Cada día 5 se conmemora la victoria sobre el ejército francés en la ciudad de Puebla en 1862, cuyo saldo para los franceses fue de 821 hombres entre muertos y heridos, aunque poco se habla de los prisioneros de guerra. Después de la batalla, las tropas invasoras, con la ayuda de fuerzas auxiliares mexicanas, se mantuvieron firmes en los alrededores del puerto de Veracruz. En las posteriores escaramuzas ambos bandos capturaron prisioneros. En un principio los franceses se los llevaban a su isla caribeña de Martinica y a su vez los mexicanos trasladaban a sus prisioneros hacia una isla del Estado de Guerrero.

Gracias a un acuerdo de reciprocidad los cautivos solían ser liberados, así el comandante francés Frédéric Forey autorizó la liberación de prisioneros mexicanos a los que se les dio dinero para su viaje y en respuesta el gobierno mexicano liberó a sus prisioneros franceses que estaban encarcelados en la Ciudad de México. A los prisioneros galos se les ofreció tres alternativas: quedarse en la ciudad capital, marcharse al interior del país o volver con su ejército. Aunque muchos decidieron regresar son sus camaradas de lucha, otros escogieron internarse en México. Esto fue aprovechado por los mexicanos para llamar a la deserción francesa. El coronel Vicente Riva Palacio, autor de numerosas obras literarias, redactó una proclama invitando a los militares a dejar las armas, parte del manifiesto dice:

Soldados, les hablo en nombre de la civilización y de la humanidad…Vegan a nosotros y encontraran en el pueblo mexicano un pueblo de hermanos, el cual recibiéndolos con cordialidad les ofrecerá asilo franco y muy hospitalario. México ofrece aún en una mano sus riquezas, sus libertades y su bienestar a los hijos de Francia; en la otra se presenta el acero que destruirá al invasor del cual jamás aceptará el yugo.”

Los Zuavos fueron un cuerpo de élite del ejercito francés originario en Argelia en 1830.

Los Zuavos fueron un cuerpo de élite del ejercito francés originario en Argelia en 1830.

Dicha proclama fue repartida en los pueblos ocupados por los invasores y aunque el llamado no fue contestado de manera inmediata, tuvo resultados cuando se iniciaban los combates. Mientras el general Forey preparaba el segundo ataque a la ciudad de Puebla, los mexicanos recogían casi a diario entre 6 y 7 desertores, la mayoría perteneciente a los cuerpos de zuavos y Cazadores de Vincennes, es decir, tropas de élite. El 14 de febrero de 1863, un mes antes del sitio a la ciudad de Puebla, once soldados del segundo, el tercer batallón de zuavos y del 99 regimiento de línea escribieron una carta de agradecimiento por el buen trato recibido por los militares y civiles mexicanos, algo que no esperaban puesto que sus superiores les advirtieron que el enemigo acostumbraba a torturar a los desertores. Aunque no se sabrá con certeza se calcula que entre 600 a 800 hombres del ejército francés abandonaron las filas para establecerse en algún sitio de México alejado del conflicto. Esta oferta, sin embargo, no se aplicaba para los cuerpos auxiliares mexicanos que combatían con los franceses; una vez capturados, eran fusilados.

Durante el sitio a la ciudad de Puebla, que duró desde marzo a mayo de 1863, los franceses dirigidos por Forey tuvieron que contabilizar a más prisioneros, entre ellos a su contingente élite de zuavos y de igual forma que a los desertores éstos recibían un trato digno. En una carta dirigida a sus padres, el subteniente Duchesne, del primer regimiento de zuavos escribio:

“Amados padres…Tomé parte con mi batallón en una empresa desgraciada; y fui hecho prisionero en unión de muchos de mis compañeros…No tengan ustedes cuidado por mi cautividad, estamos en poder de un enemigo generoso que nos guarda todas las consideraciones debidas a nuestra desgraciada situación.”

La guerra, sin embargo, obligó a que los prisioneros de guerra fueran trasladados a lejanas tierras para evitar que volvieran al combate. Después de la derrota mexicana en Puebla, 540 de sus militares fueron embarcados hacía Brest, en Francia, mientras otros 2.500 fueron obligados a trabajar las líneas del ferrocarril que se estaban construyendo en Veracruz.

Vía| MONJARÁS RUÍZ, Jesús, México en 1863. Testimonios germanos sobre la intervención francesa, México, SEPTETENTAS, 1974; LEFÉVRE-PONTALIS, Eugene, Documentos oficiales recogidos en la Secretaría Privada de Maximiliano: historia de la intervención francesa en Méjico, Bruselas; Londres: (s.n.), 1869. (Este documento puede consultarse en la Biblioteca Digital de la Universidad Autónoma de Nuevo León, colección digital)

Imagen| Es derrotado en Puebla el ejército francés por los republicanos al mando del general ZaragozaZuavo

En QAH|Mitos y realidades de la Independencia de MéxicoLa celebración del 5 de mayo en México

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