Cultura y Sociedad 


David Cronenberg: Evolutivo mapa de estrellas

David Cronemberg

David Cronemberg

El peculiar y siempre arriesgado realizador canadiense David Cronenberg presentó, en la ya pasada edición del Festival Internacional de cine de Cannes, su último trabajo titulado ”Maps to the Stars”, ”Mapa de las estrellas” en castellano. Para su nuevo proyecto, el cineasta canadiense ha contado con un gran elenco de actores y actrices ya consagrados, algunos de ellos ya veteranos como Julianne Moore, que consiguió alzarse con el premio a ‘Mejor Actriz’ en el festival francés, o John Cusack. Mientras, por otra parte destaca la participación de jóvenes estrellas en el mundo del cine como Mia Wasikowska y el protagonista de la taquillera saga vampírica, Robert Pattinson.

La historia gira en torno a la tormentosa y cómica vida de diferentes personajes hollywoodienses que luchan contra problemas que su propio estilo de vida les impone, aquel estilo de vida que construyen para no perder la imagen de lo que son, o les gustaría ser. Quizás a aquellos que desconozcan los factores que caracterizan la carrera del director canadiense, les resulte chocante que aquel joven que rodaba historias repletas de efectos especiales, con peligrosos y aterrorizantes artilugios tecnológicos, y en las que  los protagonistas dedicaban su tiempo a complacerse sexualmente estrellando su vehículo, no entiendan el interés del realizador por los bajos fondos de Hollywood a estas alturas.

¿Qué le interesa a Cronenberg sobre el famoseo californiano? ¿Acaso esos seres vestidos a la última moda y montados en sus enormes coches son capaces de convertirse en una terrorífica mosca como Jeff Goldblum? ¿Donde hay sitio aquí para efectos especiales? Si contextualizamos ”Maps to the Stars”, y repasamos con detenimiento la filmografía del director nos percatamos  de que con el inicio del nuevo siglo, títulos como ”Spider” (2002), ”Una historia de violencia” (2005), ”Promesas del este” (2007) ”Un método peligroso” (2011) o ”Cosmópolis” (2012) denotan una mayor preocupación e interés por el perfil psicológico de sus personajes, y un menor empleo de efectos especiales y maquillaje para conseguir una estética compleja y única. En ”Maps to the Stars” la estética con el sello Cronenberg no es protagonista, como ocurriria en otras obras como ”Videodrome” o ”Crash”. El montaje y la evolución de personajes sin embargo pasan a ser un factor clave en esta nueva etapa del peculiar cineasta.

'Maps to the Stars'

‘Maps to the Stars’

Su obra se transforma, y técnicamente vemos un Cronenberg mucho más estático que en los ochenta o noventa. En este momento de la historia  cinematográfica, en  que cualquier movimiento de cámara imaginado es posible, Cronenberg apuesta por una cámara de movimientos ligeros y planos de larga duración, como podemos observar de forma más clara en ”Cosmópolis”. Otra diferencia considerable respecto a su etapa anterior podría darse en la profundidad de los personajes, ya que aquellos artificiales seres que protagonizaban sus propuestas más arriesgadas, ya  pasaron de moda y han dejado sitio a personajes que evolucionan psicológicamente de distinta forma, ya no todo es destrucción, aunque para encontrar una solución haga falta hacer uso de la violencia, quizás el caso más claro sea el de Viggo Mortenssen en ”Una Historia de violencia”.

Otro factor clave en las últimas obras del canadiense es su peculiar utilización del montaje y el ritmo narrativo plenamente acorde y al servicio de la historia que nos cuenta. De esta manera, en ”Cosmópolis”, historia sobe un joven y caprichoso genio de las finanzas que atraviesa la ciudad en su limusina, Cronenberg utiliza un ritmo narrativo mucho más relajado que de costumbre, y sobre todo un lenguaje estrictamente profesional y académico, impidiendo a la mayoría del público ubicarse en las conversaciones de sus protagonistas, y de alguna manera obligándolos a adentrarse en el contexto que la película plantea fuera de las conversaciones. En ”Maps to the Stars” Cronenberg utiliza una técnica similar, de esta manera nos encontramos con unos personajes perdidos, y una película que también lo está, su montaje resulta dificultoso, falto de comprensión y en ningún momento nos deja nada en claro, al igual que sus personajes.

Quizás David Cronenberg pretende que mediante la original participación del montaje y el ritmo narrativo en el mismo argumento del film nos sintamos como Max Renn dentro de Videodrome, partícipes de la ficción que la pantalla nos ofrece.

 

En colaboración con QAH| Cine a la Carbonara

Vía|Maps to the Stars

Más información| IMDb, Filmaffinity

Imagen| David Cronemberg, Maps to the Stars

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