Cultura y Sociedad, Historia 


Líjar: David contra Goliat

Esta es una de esas historias en las que la realidad supera la ficción. Nos trasladamos al año 1883, el Rey Alfonso XII visita Alemania y el pueblo germano le otorga el grado de coronel de los Ulanos, regimiento que estaba de guarnición en Estrasburgo, tierras que habían sido arrebatadas a los franceses. De vuelta a España, el Rey Alfonso XII hizo un alto en París donde fue recibido con abucheos e incluso fue apedreado, ya que consideraban toda una ofensa hacia ellos el nuevo grado que le había sido otorgado.

Ante esta situación, en un acto de valentía o de locura, el pequeño pueblo almeriense de Líjar, en la sierra de Filabres, decidió declarar la guerra a toda la Francia por haber agraviado a su Rey. Para ello convocó un pleno en el ayuntamiento, escribiendo tan sorprendente declaración:

“ Reunidos los señores que al final suscriben en la Sala Capitular y abierta la sesión, el presidente hizo saber que, al pasar por la ciudad de París el Rey Don Alfonso, el día 29 de diciembre último, fue insultado, apedreado y cobardemente ofendido por turbas miserables, pertenecientes a la nación francesa.

Que el más insignificante pueblo de la sierra de los Filabres debe protestar en contra de semejante atentado, y hacer presente, recordar y publicar que solamente una mujer bieja y achacosa, pero hija de España, degolló por sí sola a 32 franceses que se albergaron, cuando la invasión del año ocho, en su casa. Que este solo ejemplo basta y sobra para que sepan los habitantes del territorio francés que el pueblo de Líjar, compuesto únicamente de 300 hogares y 600 hombres útiles, está dispuesto a declararle la guerra a toda la Francia, computando por cada diez mil franceses un habitante de esta villa (…)

Así:

El Ayuntamiento, tomando en consideración lo expuesto por el Alcalde, acuerda unánimemente DECLARARLE GUERRA a la nación francesa, dirigiendo comunicación, en forma debida, directamente al Presidente de la República Francesa, anunciando previamente al gobierno español esta resolución.”

Evidentemente, ante tan singular declaración de guerra, Francia hizo caso omiso por lo que nunca hubo enfrentamiento entre el aguerrido pueblo de Líjar y Francia, si bien, está declaración de guerra estuvo vigente durante cien años, fue en 1983 cuando el por entonces alcalde de Líjar decidió poner fin a tan incruenta batalla y firmar la paz.

Vía| Lijar

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Imagen|Exapamicron

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