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Dar un paso al frente y decidir cambiar los cánones de belleza

“No puedo cortar los huesos de mi cadera de manera milagrosa”. Estas fueron las duras palabras que la modelo Charlie Howard publicó en su muro de Facebook el pasado 13 de octubre, tras recibir numerosas presiones de su agencia para que redujera su actual talla 34. Lamentablemente ésta no es la primera polémica  que surge en el mundo de la moda. Algunos ejemplos de ello son el reciente caso de la conocida marca de ropa interior Victoria’s Secret, la cual se pasó de frenada con el uso de Photoshop borrando la nalga izquierda de uno de “sus ángeles”, u otros casos como el de Zendaya Coleman e Inma Cuesta tras el uso excesivo de la misma herramienta. Está claro que existen unos cánones de belleza más cercanos a la ficción que a la realidad, porque sinceramente, no creo que ninguna de las mujeres a las que me he referido antes tenga un cuerpo esperpéntico que necesite “corrección”.

Chantelle Winnie

Chantelle Winnie

Afortunadamente el panorama está cambiando y cada vez hay más voces en contra, algunas de ellas incluso surgen de las propias marcas y medios. Un ejemplo reciente es el de la modelo Chantelle Winnie, que pese a que sufre vitíligo mostró su valentía luchando contra el hermético mundo de la moda, apoyada por una gran marca como es Desigual. Otro caso es el de Caroline Cossey, que fue la primera transexual en posar para la revista Playboy.

Estos gestos evidencian que la sociedad pide un cambio de miras. Necesitamos que los medios y la publicidad muestren cuerpos reales que no son fruto de un “plan de construcción”. Pero no quiero parecer hipócrita, no estoy diciendo que no busquen cuerpos atractivos.

Robyn Lawley

Robyn Lawley, modelo de tallas grandes

Aunque cada vez sea mayor el descontento, sabemos que a menos que una de las partes (marcas o medios) se ponga seria y presione a la otra o que ambas vayan de la mano, esta situación seguirá tardando en marcharse. Quizá sea éste el momento en el que el ordenamiento jurídico debe entrar en juego, incluyendo por ejemplo este hecho en la definición de publicidad ilícita, que sí protege el uso sexista del cuerpo femenino en la publicidad (Artículo 3.a de la Ley General de Publicidad).

Como parece que ninguna de estas soluciones va a ser posible a corto ni a medio plazo, lo único que nos queda es seguir por el camino de quienes se han revelado contra estas prácticas y personalmente, creo que debemos empezar por los de Chantelle.

Ella ha decidido ser una mujer con coraje, valiente, fuerte y decidida. Su gesto ha animado a muchos (la mayoría mujeres) a entender que tenemos que querernos tal y como somos, que nuestras cicatrices y “defectos” son sólo obstáculos que nosotros mismos nos ponemos porque por sí solos, no tienen poder para ello.

Lo que digo sé que es fácil de decir pero no tanto de llevarlo a la práctica, que a ver quién es “el valiente” que le dice a alguien como Chantelle que debe ignorar la opinión del resto y quererse tal y como es. Incluso a mí misma me cuesta creerlo en ocasiones y eso, que defiendo firmemente esta postura.

Al final la vida es demasiado corta y seria como para amargarnos, y ya que ella misma se encargará de hacerlo, vamos a jugar limpio y no lo hagamos por sin razones, porque la felicidad empieza por quererse uno mismo.

Vía| Ágata Bonet Jiménez

Imagen| News.com.au

Más información|   Cadena Ser   Finanzas  Europa Press

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