Cultura y Sociedad, Patrimonio 


Cuevas, arte y religión: Yungang

El conjunto rupestre de Yungang shiku (Colina de las Nubes) se encuentra a unos 15 kilómetros al oeste de la ciudad de Datong, en la provincia de Shanxi, al norte de China. Fue uno de los centros de culto budistas más importantes de la China imperial, encontrándose significativos testimonios de la evolución de la escultura budista durante los primeros siglos de la difusión de esta religión/filosofía en el país.

Numerosas representaciones de Buda en el interior de una cámara

Numerosas representaciones de Buda en el interior de una cámara

Yungang fue construido cuando Datong era la capital del imperio, durante el dominio Tuoba de la dinastía Wei del norte (alrededor de la mitad del primer milenio después de Cristo), comenzando las obras en el año 460 por deseo del emperador Wen Cheng, que quería convertirlo en símbolo de expiación por las persecuciones contra la iglesia budista realizadas por su predecesor. El conjunto rupestre fue excavado entre el 460 y el 490; sin embargo, su esplendor comenzó a declinar tan sólo 3 años después, cuando la capital del imperio se trasladó a Luoyang, más al sur. Gran parte de las estatuas que adornaban las cuevas fue realizada en los primeros siglos, añadiéndose bajo los Sui y los Tang algunas esculturas y realizándose trabajos de restauración. A lo largo de los siglos, numerosas cuevas han sido destruidas o irremediablemente dañadas por la erosión, por las tormentas de arena y por los numerosos saqueos ocurridos sobre todo durante la primera mitad del siglo XX. Muchas de las obras procedentes de Yungang forman parte de colecciones privadas y de importantes museos de todo el mundo.

Los budas representados alcanzan alturas considerables
Los budas representados alcanzan alturas considerables

Las grutas, muchas constituidas por dos cámaras comunicadas entre sí, están divididas en tres grupos: 4 están situadas al este, 9 en el centro y 40 se encuentran al oeste. Un número considerable de nichos decorados de distintas dimensiones contribuyen a crear una atmósfera de gran fervor religioso. La influencia del arte sacro centroasiático es evidente en la mayoría de las estatuas y de los bajorrelieves que, sobre todo en los primeros tiempos, imitaban modelos realizados por artistas sasánidas o partos, mientras que en algunas decoraciones pueden reconocerse motivos de procedencia jónica o helenística. Las cuevas más antiguas albergan estatuas de un tamaño excepcional, algunas de las cuales reproducen los rostros de los primeros emperadores Wei que habían apoyado al budismo. Tal vez inspirados en las tristemente desaparecidas esculturas de Bamiyán en Afganistán, las estatuas de Buda de Yungang llegan a medir entre 13 y 17 metros de altura, observando estáticas el paso del tiempo.

Via| China Through a Lens

Más información| Asian Historical Architecture, Virtual Art Exhibit

Imagen| Cámara, exterior

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