Opinión 


Cuestión de altura

No he destacado nunca por mi altura. Mis padres no son altos: 1´55 mi madre y 1´75 mi padre. Mis abuelos que nacieron en los años 30 no son jugadores de baloncesto: 1´55 mis abuelas y 1´70 mis abuelos. Me rodeo de gente alta (1´65, 1´76, 1´87…) pero mi entorno y amigas más cercanas rozan mi altura (1´53, 1´54,…). En España la media de altura en mujeres esta en 1´60 y aún no conozco a nadie que tenga esa altura, somos o muy bajos o muy altos.

Nunca me he sentido discriminada por mi altura. Si no llego a la última balda del supermercado no dudo en ingeniármelas para llegar y si no hay manera, pues aviso a alguien.

Vivimos en una lucha continua para terminar con la discriminación en todos los campos de la vida. Hemos peleado por incluir a la mujer en las grandes competiciones que empezaron ya en la antigua Grecia y se les han reconocido los mismos logros que los conseguidos por el hombre. En muchos casos se ha adaptado el mundo a sus necesidades porque aunque busquemos la igualdad no somos iguales, ni mejores ni peores, simplemente diferentes.

 

Nos quedan muchas batallas por luchar, pero algunas son tan simples que parecen absurdas de librar. ¿Un sueño? Ser jurídico-militar parece ser simple pero es imposible. Para entrar en el ejército español piden una altura mínima de 1´55 (tropa) y 1´60 para ser oficial sin diferenciación de hombre o mujer. Personas que deseen opositar para entrar con carreras universitarias deberán medir como mínimo la media de la mujer en España porque para ser un abogado o un médico la altura importa mucho.

 

En el ejército estadounidense o en el israelí, que son claves en los ejércitos mundiales, las restricciones están diferenciadas y se tiene en cuenta la evolución del país. En Israel nadie es excluido por su altura y en Estados Unidos, donde la altura media de la mujer es la misma que en España, se pide un mínimo de 1´47, 8 cm menos que aquí ¿qué nos hace diferentes?

La media española en los últimos 100 años ha aumentado 12,3 cm para la mujer y 14,3 en hombres, pero esto no excluye que muchísima gente siga sin llegar a la media española y que otras tantas la sobrepasen.

Mi estatura no ha aumentado mucho en comparación con hace 100 años. Si yo quisiera ser más alta, mis padres no deberían haberse casado. Mi madre tendría que haber buscado un jugador de baloncesto y yo no sería yo misma. Si yo quisiera que mi hija no tuviera el problema que yo me veo obligada a sufrir debería de buscar al amor de mi vida en función de su altura, lo que solo tiene una definición: absurdo. Pero mi pregunta es ¿por qué para ser jurídico-militar ingeniero-militar o médico-militar necesito esa altura?

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz Santamaría mide aproximadamente 1´52 y eso no la hace menos capaz, ni, y perdóneme la expresión, menos matona. Sobre los hombros de esta pequeñita mujer  (desde la percepción de ejército) descansan muchas más preocupaciones que las que pueden tener casi todos los ingenieros, abogados, médicos o músicos del ejército, atreviéndome a incluir a los soldados. Ella para llegar a donde se encuentra ahora, no tuvo ninguna barrera insalvable como las que pueden encontrar todos los hombre y mujeres que no midan 1´55, que pese a no querer un cargo tan importante –pero si simbólico como es amar, salvar y ayudar a su patria– se ven incapacitados por cuestión de centímetros.

 

Puedo ser abogada, magistrada, dueña de una empresa, presidenta del Gobierno de España, militar en EEUU, en Israel o en el Reino Unidos, pero incomprensiblemente, midiendo exactamente lo mismo, no puedo ser militar en mi país España, un país cuya historia la han marcado personas de estatura, generalmente, pequeña y que proclama en su Carta Magna que todos “los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”, razones más que suficientes como para que no se siga manteniendo esta injusticia por discriminatoria e ilógica.

 

 

 

* Vía|Más información|En QAH ( http://elpais.com/elpais/2016/07/21/media/1469127433_712478.html  http://www.reclutamiento.defensa.gob.es Orden PRE/2622/2007, de 7 de septiembre)

 

RELACIONADOS