Jurídico 


Cuelga un vídeo gracioso en una red social y es despedida

 Dª Delfina es una encargada de un supermercado que visualiza a dos cajeras cayéndose a través de las cámaras de seguridad. La caída debió ser muy graciosa, porque la encargada decidió colgar los vídeos en su perfil privado de facebook. Dichos vídeos suscitaron los comentarios de varios compañeros de trabajo de las protagonistas, pero también los de la propia encargada. En concreto:

 “Delfina para vídeos de primera…. como lanzarse por encima del portillón darse una ostia de miedo…. Y no soltar la gaveta…. Increíble…”

 ;… esto es un deporte cíe riesgo y no el puenting…jajajjajajjajajajj. .”.

” Delfina ahhh…ya sabéis no hay dos…sin tres…jajjajaja…se está rifando esto es como una lotería…”

el peligro de las redes socialesLa empresa evalúa los hechos y opta por despedir a la trabajadora 7 días después de haber realizado estos comentarios. Evidentemente la empresa se había enterado de que era D. Delfina la que había colgado los vídeos porque accedió a su cuenta de facebook, donde ella los había publicado. Además, ella era una de las dos personas que tenía acceso al aparato donde quedaban guardadas las grabaciones de las cámaras de seguridad.

Al margen del rechazo que nos pueda causar la actitud de Dª Delfina, lo interesante de esta sentencia es la decisión acerca de la validez de una prueba obtenida a través de una red social.

 Y es todavía más sugerente si tomamos en consideración que el Tribunal Constitucional, en su reciente sentencia 29/2013 de 11 de febrero, anula una prueba obtenida mediante una cámara de seguridad que sirvió para sancionar a un empleado de una universidad que incumplía su horario, porque la universidad “captó datos personales suyos sin informarle sobre la concreta utilidad de vigilancia y supervisión de sus funciones“. Es decir, que le grabó sin explicarle que la cámara estaba puesta para que no llegara tarde al trabajo, por lo que su intimidad se ha vulnerado.

 Parece que si no se puede utilizar una cámara de seguridad sin haber informado previamente, aún menos se podría invadir la intimidad del trabajador vigilando su cuenta de facebook.

Sin embargo el TSJ Castilla y León entiende que la doctrina anterior no es aplicable al caso, pues es la propia trabajadora la que publica en su perfil los vídeos, difundiendo imágenes sin que conste un control de seguridad para el acceso a las mismas.

 Así que ya saben, cuidado con lo que cuelguen en su facebook: la empresa puede estar vigilando.

Más información| STSJ CyL 30/04/2014

Imagen| megusta

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