Derecho Mercantil, Jurídico 


¿Cuánto cuesta un trabajador? Ejemplo práctico

Mucho se habla a menudo, y en ocasiones con desconocimiento, de los costes laborales. Partiendo de que es palmariamente evidente e importante  la utilidad que tiene para una empresa saber cuanto le cuesta un trabajador. No es menos importante, aunque no tan evidente, conocer los beneficios que ese trabajador aporta tanto a la empresa como a la sociedad, y por tanto al bienestar social.

Cuando se habla de costes laborales, nos estamos refiriendo principalmente a las percepciones salariales y extrasalariales que el trabajador obtiene por la prestación profesional de sus servicios laborales por cuenta ajena, y que normalmente vendrán reflejadas en la nómina. A estos conceptos, habrá que sumar la aportación que hace la empresa en favor de la financiación del Estado a través de cotizaciones a la Seguridad Social. Y por último, y esto nunca se dice, habría que restarle al resultado el beneficio fiscal que obtiene la empresa o empresario de los gastos que le supone el trabajador.

Yo en esta breve entrada quiero que veáis cómo se calculan estos costes. Para ello vamos  partir del siguiente ejemplo: una empresa de transportes de mercancías ubicada en Valencia tiene contratado un trabajador a jornada completa con un contrato indefinido y antigüedad de 6 años. Se trata de una relación laboral común (por cuenta ajena), y por tanto estará encuadrado en el Régimen General de la Seguridad social ex. art. 97.1 LGSS en relación con el art. 7.1.a) de la misma ley.

Según el Convenio de aplicación (Convenio Colectivo de Transporte de Mercancías por Carretera de la Provincia de Valencia) el trabajador realiza unas funciones que lo sitúan bajo la calificación profesional de CONDUCTOR, dentro del Grupo III del convenio (art. 50.4.2). Al mismo le corresponde un Salario Base de 1159,52 €, más un plus por antigüedad de 40,65 €, también recibe un complemento de origen contractual de 30 € que premia a los conductores sin multas de trafico, este se genera y devenga cada mes.

Para calcular cuánto debe ingresar la empresa a la Seguridad Social en concepto de cotizaciones, tanto a cargo del trabajador como de la empresa, primero debemos obtener las bases de cotización para contingencias comunes (en adelante BCCC) y profesionales del trabajador (en adelante BCCP), las cual nos servirán para aplicar los tipos.

Por tanto la idea principal es que todas las percepciones salariales, entendidas por tales las que identifica el art. 26 ET, están incluidas en la base de cotización. Del mismo modo el art. 109.2 de la LGSS establece qué percepciones salariales y extrasalariales y con qué límites van a quedar fuera del cómputo, habiendo quedado fuera muy pocos conceptos en la redacción dada por el reciente RDL 16/2013. Para determinar las bases vamos a aplicar las normas primera y segunda del artículo 1.2 de la Orden de Cotización (Orden ESS/106/2014, de 31 de enero).

En cuanto a la BCCC esta se calculará con la suma del salario base (1159,52 €), el complemento de antigüedad (40,65 €), el complemento del buen conductor (30 €) y el prorrateo de las tres pagas extraordinarias (300,04 €) compuestas por salario más complemento de antigüedad a las que el trabajador tiene derecho, obteniendo una BCCC de 1530,21 €. La BCCP se calcula con la suma de los mismos conceptos más el salario recibido por la realización de horas extraordinarias, situación que no vamos a contemplar en nuestro ejemplo y que por tanto va a hacer que nuestras dos bases coincidan.

A continuación comprobaremos en la Orden de Cotización que nuestra base se encuentra entre los limites que esta señala. Para el grupo de cotización 4, que es el de nuestro caso, se fija una base mínima de 753 € y una máxima de 3.597 €. Si nos encontráramos fuera de los limites marcados habría que aplicar los tipos sobre estas cantidades en lugar de hacerlo sobre la base real.

Ahora aplicaremos a nuestra BCCC los tipos de cotización que regula el art. 4 de la Orden de Cotización, y que son un 23,60 % a cuenta de la empresa y un 4,70 % a cuenta del trabajador. Así pues, tenemos que a su cargo la empresa va a ingresar a la Seguridad Social la cantidad de 361,13 €, y a cargo del trabajador 71,91 €, cantidad que descontará de su salario.

Para calcular el resto de aportaciones (contingencias de accidente de trabajo y enfermedad profesional, Desempleo, Fondo de Garantia Salarial y Formación Profesional), vamos a utilizar la BCCP, que recordemos, en nuestro caso coincide con la BCCC.

Para las contingencias de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales se aplicarán los porcentajes de la tarifa de primas incluidas en la redacción dada por la disposición final décima novena de la ley 22/2013, de 23 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para 2014, siendo las primas resultantes a cargo exclusivo de la empresa. Las mismas están fijadas para la actividad de transporte de mercancías por carretera en 2 % para IT (Incapacidad Temporal) y 1,70 % para IMS (Incapacidad Permanente, Muerte y Supervivencia). Lo que nos da como resultado que la empresa tenga que ingresar la cantidad de 56,62 € por las contingencias señaladas.

Por último habrá que aplicar sobre la BCCP los tipos para Desempleo, Fondo de Garantía Salarial y Formación Profesional, estos se encuentran regulados en los arts. 36 y ss de la Orden de cotización, siendo aplicables los que aparecen sobre recuadro rojo en el siguiente imagen:

Esquema de la Guía Cotiza 2014

Por estos tres conceptos la empresa ingresará a su cuenta la cantidad de 96,40 €, y a cuenta del trabajador la cantidad de 25,25 €.

En síntesis de todo lo anterior, podemos decir que un trabajador para la empresa de nuestro ejemplo tendrá un coste medio mensual para la empresa de 2.044,36 € (24.532,32 € al año), de los cuales el trabajador percibirá (sin descontar la retención a cuenta del IRPF oportuna y que depende tanto del salario como de las condiciones personales del trabajador) la cantidad de 1.433,05 € (17.196,60 € al año).

Como veis lo grueso y pesado del coste laboral se encuentra en las estigmatizadas aportaciones a la seguridad social, pero también hay que decir que existen numerosas bonificaciones que se aplican para incentivar la contratación, llegando incluso a exonerar casi del 100 % de la totalidad de las cuotas a la SS. Por eso, cuando hablamos de costes laborales hay que hacerlo con cautela, sin que se instalen dogmas sobre la materia que no llevan a otra cosa que a generar debates adulterados que no aportan demasiado. En mi opinión habría que aliviar mucho más el coste fiscal que soportan pequeñas y medianas empresas, que son las que como sabemos integran la mayor parte del tejido productivo de nuestro país, y en muchas ocasiones, si quieren ser legales, se ven abocadas al fracaso por no poder hacer frente a tan elevados costes.

Más Información | Guía Cotiza

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