Reflexiones 


¿Cuánto cuesta morirse?

 

Coincidirán conmigo en que la vida es tan maravillosa como costosa. Durante la misma pasamos por etapas de subvenciones paternales, pagos de impuestos, hipotecas varías,  financiación de hijos, cartillas de ahorros para nietos… y es cuando creemos por fin descansar, cuando el trágico destino llama a nuestra puerta, el momento de hacer un último esfuerzo para financiar nuestro propio entierro. Y no crean, queridos lectores, que hablamos de peccata minuta, ya que distintos estudios cifran el coste medio de un entierro español en cantidades próximas a los 3.500 €: pasemos a desglosar el coste de las distintas partidas.

Cementerio de Highgate

Cementerio de Highgate

En primer lugar debemos hacer frente a los llamados trámites burocráticos, que básicamente consta de certificado médico de defunción, inscripción en el Registro Civil y Licencia de enterramiento o incineración. Estas cantidades, que varían en función del lugar del fallecimiento,  oscilan entre los 200 y 300 euros.

Para celebrar nuestro entierro, como en cualquier fiesta de nuestra vida, lo primero que necesitamos son invitados; para ello contratamos, con un periódico local, una esquela que viene a costar de media unos 277 €. Una vez tengamos garantizado los invitados, buscaremos una sala de reunión: El Tanatorio, que oscila entre 500-1800 €.

El mayor gasto de todos no pude ser otro que vestir al anfitrión; para ello compramos un féretro, que oscila entre los 450 €, de aquellos destinados a la incineración, y los 1.200 € de los reservados para la inhumación del cadáver. El maquillaje, lo que técnicamente conocemos como tanatoestética, viene a suponer 95 € de media y la corona de flores unos 150 €.

Para el desplazamiento,  como podrán entender, tenemos que alquilar un coche; el cual puede venir a suponer unos 150 € aproximadamente.

Por último tenemos que hacer frente a los gastos propios de un entierro: Oficio religioso (60 €), alquiler de un nicho por periodo de diez años (450 €) así como el coste del personal del cementerio (500 €). Estos dos últimos gastos son omitidos por aquellos que deseen incinerarse, aunque por contra tendrán que hacer  frente a la propia cremación así como a la compra de una urna para las cenizas; lo que supone un coste medio de 470 €.

Estas cantidades, como comprenderán, no tiene más remedio que llevarnos a una serie de cuestiones destinadas a la necesidad de realizar tal desembolso; así como a la posibilidad de que quién fallezca no tenga, o no quiera realizar tal dispendio.

Para aquellos que no dispongan de cantidad alguna para su entierro, existe la figura del entierro benéfico;  que es el pago del sepelio por parte de la administración competente, normalmente los ayuntamientos, de aquellos fallecidos carentes de recursos, cuya situación de indigencia se acredite mediante un certificado del área de bienestar social.

Las personas que, teniendo medios económicos, no deseen costear su entierro, pueden optar por la donación del cuerpo a la ciencia médica, ya que todos los costes derivados del proceso corren a cargo de la universidad o centro que reciba el cuerpo. No obstante, no podrán ser objeto de estudio aquellos que hayan sufrido muertes violentas, los que necesiten autopsia post mortem, o los que hayan padecido enfermedades contagiosas de alto riesgo.

Por lo que a mí respecta, y como nadie sabe qué circunstancias le rodeará a la hora de su adiós, si el destino me sorprende con un entierro tradicional, desearía copia exacta de aquel epitafio atribuido a Groucho Marx, “Perdonen que no me levante”.

Vía| Unión de Consumidores, Informe Eroski Consumer

Más información| Lo Que Cuesta Morirse, ABC, Programa Donantes

Imagen| Cementerio de Highgate

En QAH| ¿Cuántos impuestos paga un asalariado español? (Caso práctico)

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