Derecho Internacional, Jurídico 


Cuando la moral superó a la justicia: ¿Fueron los Juicios de Núremberg una serie de procesos fraudulentos?

Entre el 20 de Noviembre y el 1 de Agosto de 1946 se llevó a cabo en el palacio de Justicia de Núremberg uno de los juicios más importantes de la historia: los Juicios de Núremberg, un conjunto de procesos jurisdiccionales emprendidos por iniciativa de las naciones vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, en los cuales se determinaron y sancionaron las responsabilidades de dirigentes, funcionarios y colaboradores del régimen nacionalsocialista de Adolf Hitler en relación con los diferentes crímenes y abusos contra la humanidad cometidos a partir del 1 de septiembre de 1939 hasta la caída del Tercer Reich alemán en mayo de 1945. Hoy, casi 70 años después, los Juicios de Núremberg continúan siendo objeto de controversia, en cuanto a su legitimidad, para grandes juristas, expertos y defensores de los Derechos Humanos. El objeto de este artículo, es por tanto, examinar las distintas objeciones jurídicas al juicio de Núremberg:

En la imagen algunos de los acusados. Los jueces hallaron a 19 de los 22 acusados culpables de alguno de los cargos que se les imputaban. Hess, Raeder y Funk fueron condenados a cadena perpetua; Speer y Schirach fueron condenados a veinte años; Neurath a quince años; Doenitz a diez años. Condenados a morir en la horca: Göring, Ribbentrop, Keitel, Kaltenbrunner, Rosenberg, Frank, Frick, Streicher, Seyss-Inquart, Sauckel , Jodl, Bormann (fue condenado en ausencia puesto que se hallaba prófugo). En lo que respecta a los acusados Schacht, Fritzsche y Von Papen fueron absueltos.

En la imagen algunos de los acusados. Los jueces hallaron a 19 de los 22 acusados culpables de alguno de los cargos que se les imputaban. Hess, Raeder y Funk fueron condenados a cadena perpetua; Speer y Schirach fueron condenados a veinte años; Neurath a quince años; Doenitz a diez años. Condenados a morir en la horca: Göring, Ribbentrop, Keitel, Kaltenbrunner, Rosenberg, Frank, Frick, Streicher, Seyss-Inquart, Sauckel , Jodl, Bormann (fue condenado en ausencia puesto que se hallaba prófugo). En lo que respecta a los acusados Schacht, Fritzsche y Von Papen fueron absueltos.

– Constituye una de las principales críticas a los procesos de Núremberg la quiebra del principio de irretroactividad de la ley penal, principio conforme al cual ninguna persona puede ser condenada a posteriori por un acto que no estaba prohibido cuando fue realizado. En los juicios analizados en este artículo sólo uno de los cuatro cargos, por los cuales fueron condenados algunos de los acusados (complot, crímenes contra la paz, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad), existía con anterioridad a la fecha de celebración del juicio. Los otros tres delitos constituían por lo tanto figuras ex post-facto, es decir, leyes creadas con posterioridad a un delito, que incumplían gravemente el principio “nullum crime, nulla poena sine lege”. Por lo tanto algunos de los acusados no habían cometido ningún delito o al menos cuando los cometieron no eran delito. No obstante frente a esta postura encontramos la opinión de los defensores del Derecho Natural que consideran que algunos delitos pueden castigarse incluso cuando no están recogidos por ninguna ley.

-En segundo lugar, habría que objetar la falta de imparcialidad del proceso, pues los jueces fueron seleccionados por los Gobiernos de las potencias vencedoras constituyéndose un Tribunal integrado por representantes de los Estados Unidos, la Unión Sovietica, Gran Bretaña y Francia, y al mismo tiempo las acusaciones estaban integradas por juristas de esos mismos países. Así pues los países vencedores en el conflicto bélico se constituyeron en juez y parte de un juicio contra los vencidos. La falta de imparcialidad reseñada deviene aún más evidente si tenemos en cuenta que las tareas de investigación, búsqueda de pruebas e interrogatorios de los acusados previos al juicio fueron igualmente llevados a cabo por personal civil y militar de las potencias vencedoras. No hubiera resultado difícil constituir un Tribunal integrado por juristas pertenecientes al menos a países que hubieran observado una postura de neutralidad durante la guerra , o bien por alemanes disidentes ajenos al régimen nazi.

-En tercer lugar, no existió una instancia superior al Tribunal de Núremberg a la que apelar y obtener la revisión del juicio. Asimismo habría que añadir a lo anterior la omisión durante los interrogatorios llevados a cabo durante la fase de instrucción de abogados que asistieran y o pudieran asesorar a los detenidos. Tampoco se les otorgó el derecho a no declararse culpables o de no efectuar declaraciones en su perjuicio. 

-En último lugar, y siendo quizás la crítica más fuerte y polémica que suscitaron los juicios de Núremberg, conviene resaltar el hecho de que en estos procesos fueron juzgados únicamente los delitos cometidos por los jefes políticos y militares del III Reich, pero no se enjuiciaron los actos de las naciones vencedoras en el conflicto bélico. Por tanto, no fueron enjuiciados los responsables políticos y militares de la estrategia de bombardeo anglo-norteamericana que asoló ciudades enteras de Alemania y Japón, nunca fueron objeto de examen y juicio la política de agresión de la Unión Soviética contra Polonia, como tampoco fueron castigados los actos de violación de las Convenciones Internacionales de la Haya y Ginebra sobre el trato a prisioneros de guerra que la Unión Soviética vulneró de forma sistemática. Tampoco fueron objeto de examen y castigo el asesinato en masa por parte del Ejército Rojo de prisioneros polacos así como en ningún momento fue examinada jurídicamente la utilización de armas atómicas por parte de EEUU contra ciudades que ni siquiera constituían objetivos de interés militar.

Por todo lo expuesto, y aunque los juicios de Núremberg constituyeron una serie de procesos necesarios para evitar que quedaran impunes las atrocidades cometidas por los dirigentes políticos y militares de Alemania no podemos dejar de preguntarnos: ¿vale la pena una injusticia imperfecta o una falta total de justicia?…

Vía | latoga.es

Imagen | Nuremberg

RELACIONADOS