Cultura y Sociedad 


Cuando la experiencia y la pérdida de juventud se vuelven Arte: un poeta en Madrid

Cuando la experiencia y la pérdida de juventud se vuelven Arte: un poeta en Madrid

El poeta había sido fuerte en su juventud, pero ahora era un caballero burgués, compacto y braquicéfalo, que había perdido gancho debido a la calvicie y a unos kilos de más. Tampoco era muy alto: rondaría con suerte el metro setenta de estatura. Sin embargo, ya desde el primer momento, uno podía adivinar sus armas: unos ojos azules fortísimos que taladraban como el diamante, una voz bien modulada que transmitía los ecos de su exquisita educación y una sonrisa bastante encantadora”.

DALMAU, Miguel, “Un Gin tonic con Gil de Biedma”. La persona y el verbo [25 años después de la muerte de Jaime Gil de Biedma (1990-2015)], catálogo de exposición. Instituto Municipal del libro,  Málaga,  2015, páginas 63 y 64.

Una tarde cualquiera del mes de febrero, la figura del gran Valle-Inclán se mantiene erguida en el madrileño Paseo de Recoletos observando todo lo que ocurre a su alrededor. De esta manera, desde principios de ese mes, sabe que tiene un nuevo vecino literario hasta el punto de que puede escuchar la voz de éste desde allí. Y es que la Biblioteca Nacional de España no está lejos de su ubicación.

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El ilustre gallego no es el único que lo escucha. Yo, también, oigo un rumor que habla de guerra, de infancia, de salidas nocturnas, del paso del tiempo, del olor que desprende un mar de pinares en Castilla, de la muerte, del recuerdo o del amor. En definitiva, del arte de vivir que sabe transmitir esa voz a pesar de lo difícil que es llevar esa tarea a cabo.

No es la primera vez que me encuentro con ella. Su propietario está presente en muchos espacios, gracias a su producción artística, tan insospechados y diferentes como una estación de metro en Madrid (Ciudad Universitaria, línea 6) o un programa de televisión sobre crónica social de máxima audiencia (me refiero a Sálvame; véase como ejemplo el título del primer libro de Jorge Javier Vázquez que no es otro que La vida iba en serio).

De tal manera que, 25 años después de su muerte, muchas personas, muy diferentes entre sí, admiran su obra y reconocen su figura. Y es que este escritor, como dijo Luis García Montero, “es un poeta necesario”.

Al contrario que con otros creadores literarios, no tuve contacto con él en las enseñanzas escolares pero, una vez descubierta su producción, he seguido sus pasos (en libros, en prensa, en documentales…) como muchos otros antes y, seguramente, suceda después porque su poesía, que es lírica con mayúsculas, sigue siendo muy actual. Fragmentos como éste, perteneciente a “Elegía y recuerdo de la canción francesa”, lo demuestran:

¡Estampas de la Europa de postguerra

que parecen mojadas en lluvia silenciosa,

ciudades grises adonde llega un tren

sucio de refugiados: cuántas cosas

de nuestra historia próxima trajisteis, despertando

la esperanza en España, y el temor!”

Seguro que quien haya leído hasta esta línea ya sabrá que el poeta de quien hablo no es otro que Jaime Gil de Biedma [nacido en Barcelona en 1929, no en Nava de la Asunción (población segoviana a la que estaba unido y tenía en gran estima; véase poemas como “Ribera de los alisos”) como se ha dicho en alguna publicación, y fallecido en el mismo lugar en 1990] que estos días está presente en la sala 8 (polivalente) del museo de la ya citada Biblioteca Nacional hasta el 3 de abril.

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En la muestra, el visitante se encuentra, sobre todo, con la voz del poeta (en este campo destaca la instalación sonora, compuesta por varios altavoces entre los que el visitante se mueve, en la que se escucha su voz y otra distinta entre poemas y reflexiones). Pero, también, se puede aprender de publicaciones sobre las obras propias y otras en las que colaboró, correspondencia personal o una proyección sobre la vida de Biedma, Apuntes para una autobiografía, compuesta por imágenes desde su infancia (procedentes de la Filmoteca de Catalunya y archivos personales) y una voz en off (Camilo García) que hace que el visitante forme parte de lo que allí se cuenta.

Otro punto a destacar, en este ámbito sonoro de gran protagonismo, son los audios sobre diferentes cuestiones que tuvieron que ver con el poeta. Los mismos se escuchan con unos cascos y están compuestos por elementos muy diversos como hechos históricos o Mallarmé (“Le tombeau d’Edgar Poe).

Lo único negativo de esta exposición son sus pequeñas dimensiones. La persona que llega a la última parte, se asoma a las otras dependencias del museo y se vuelve, un poco decepcionada, reflejando en su cara que quería más. Más paso del tiempo o juventud. En definitiva, más Jaime.

Nos queda el consuelo de las publicaciones sobre su figura (como por ejemplo Diarios 1956-1985, publicado por Lumen en 2015) y de volver a leer su obra una y otra vez.

No voy a caer en la tentación de reproducir su mejor poema, como él mismo reconoció, que no es otro que el conocido “No volveré a ser joven”. Simplemente, me despido con unas palabras suyas que dan vida a las paredes de la muestra de la que he hablado. Jaime Gil de Biedma dixit y ante ello solo podemos hacer como la escultura madrileña de Valle-Inclán; escuchar, paralizados, por la genialidad del poeta:

“Nací en Barcelona en 1929 y aquí he residido casi siempre. Pasé los tres años de la guerra civil española en Nava de la Asunción, un pueblo de la provincia de Segovia, en donde mi familia posee una casa, a la que siempre acabo por volver. La alternancia entre Cataluña y Castilla, es decir entre la ciudad y el campo – o, para ser más exacto, entre la vida burguesa y la vie de chateau – ha sido un factor importante en la formación de mi mitología personal.

Estudié Derecho en Barcelona y Salamanca. Me licencié en 1951. Desde 1955 trabajo en una empresa comercial. Mi empleo me ha llevado a vivir largas temporadas en Manila, ciudad que adoro y que me resulta menos exótica que Sevilla, porque la entiendo mejor. Me quedé calvo en 1962; la pérdida me fastidia, pero no me obsesiona –dicen que tengo una línea de cabeza muy buena-. Gano bastante dinero. No ahorro. He sido de izquierdas y es muy probable que siga siéndolo pero hace ya algún tiempo que no ejerzo”.

 

Datos de la exposición:

  • Título: En palabras de Jaime Gil de Biedma.
  • Dónde: Biblioteca Nacional de España (Sala polivalente, número 8, del museo).
  • Cuándo: 9 de febrero – 3 de abril de 2016.
  • Horas: martes a sábado (10-20 h.) / domingos y festivos (10-14 h.).
  • Comisariado: Inés García-Albi Gil de Biedma.
  • Precio: gratuito.
  • Sitio web:

http://www.bne.es/es/AreaPrensa/noticias2016/0205-gil-de-biedma.html

  • Esta muestra ha estado expuesta con anterioridad en el Centre Arts Santa Mónica en Barcelona.

*GIL DE BIEDMA, Jaime, Antología personal. Visor libros, Madrid, 2010.

* GIL DE BIEDMA, Jaime, Volver. Edición de Dionisio Cañas, Cátedra, Madrid, 2006.

*VV.AA., La persona y el verbo [25 años después de la muerte de Jaime Gil de Biedma (1990-2015)], catálogo de exposición. Instituto Municipal del libro,  Málaga,  2015.

Fotografías (todas ellas de realización propia):

  • Escultura de Valle-Inclán en el Paseo de Recoletos (Madrid) con el folleto de la exposición En palabras de Jaime Gil de Biedma a sus pies.
  • Folleto de la exposición en la cerca de la Biblioteca Nacional.
  • Interior del libro Antología personal (fragmento de un poema y una fotografía).
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